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| 5/16/2014 12:00:00 AM

Tumbar un bosque para hacer un basurero

Ampliaron el relleno La Pradera, que sirve a Medellín y 20 municipios de Antioquia, pero destruyeron un bosque que tenía especies en vía de extinción.

Durante varios meses las basuras en Medellín han generado todo tipo de debates y polémicas. Y no es para menos, pues el hecho de que en una ciudad que se ha autollamado la ‘Tacita de Plata’ termine con los andenes llenos de bolsas de basura y las calles sucias, tal como ocurrió a comienzos de este año, dejó claro que algo no muy bueno estaba pasando en torno a Empresas Varias, encargada de prestar este servicio en esa ciudad desde 1964.

En torno a esta empresa del municipio se centraron las miradas, en especial por el aparente desgobierno en el que cayó, por los  negocios que se quería hacer para rentar 50 camiones de basura o por la venta que finalmente Medellín le hizo a  EPM. Sin embargo, muy pocos decidieron poner sus ojos en La Pradera, el relleno sanitario al que van a parar los residuos de todo el Valle de Aburrá y 13 municipios más de Antioquia. 

Ubicado a 57 kilómetros de Medellín, La Pradera tiene varias concavidades naturales que van a ser acondicionadas como rellenos sanitarios. La primera, conocida como La Música, fue la primera en entrar en servicio, en el 2003, cuya vida útil se debía extender hasta el 2017. Sin embargo, según la Contraloría Municipal, llegó a su capacidad máxima a finales del año pasado. 

En un acelerado proceso para habilitar un nuevo brazo en La Pradera, dice el concejal Luis Bernardo Vélez, Emvarias contrató un estudio ambiental que duró menos de tres semanas con el que Corantioquia le dio la licencia ambiental para ampliar el relleno a una nueva concavidad, conocida como vaso Altaír. 

La licencia fue otorgada a finales de mayo del 2013, sin importar que el relleno nunca construyó una planta de tratamiento para los lixiviados, que han ido a para al río Porce o que había que tumbar más de 15 hectáreas de bosque nativo en el que vivían micos aotus, varias familias de micos tití gris; osos perezosos, tairas, pájaros y reptiles. Incluso los campesinos dicen que en la zona han visto tigrillos y otros felinos. 

“La expansión del relleno terminó siendo un ‘ecocidio’ de uno de los pocos remanentes de bosques nativos, en recuperación, que quedaban al norte del Valle de Aburrá, pues Corantioquia nunca supo bien lo que allí había porque nunca fue a corroborar el estudio ambiental. 

Por ejemplo, había tres especies vedadas de árboles, como el carga agua, el cedro colorado y el sarro, que fueron arrasadas”, dijo un ambientalista que logró entrar a la zona. Incluso, algunos expertos dijeron a Semana.com que Corantioquia tuvo que pedir permiso al Ministerio de Ambiente antes de haber otorgado la licencia ambiental.

Un trabajador que ha estado en la tala del bosque reconoció que ni siquiera hubo un aprovechamiento forestal, pues los árboles maderables finos fueron picados, y los campesinos han visto cómo se ha presentado un desplazamiento masivo de todos los animales que habitaban en ese bosque.

“Todo esto es una consecuencia del desgobierno en el que cayó Emvarias y la improvisación con la que se están haciendo las cosas. Lo preocupante es que Corantioquia haya expedido una licencia exprés sólo por la necesidad resolver un problema mayor”, dijo el concejal Vélez.

El otro problema de Emvarias

Además de la tala de bosque, Emvarias se vio envuelta en una problemática por el manejo de lixiviados. Corantioquia estaba investigando si la empresa recolectora estaba tirando al río Aburrá las aguas que salían del relleno La Pradera sin cumplir los protocolos de lixiviados. 

Pero la investigación llegó a su fin el pasado jueves y el fallo fue contra la empresa estatal. "Se pudo establecer que el sistema de tratamiento de aguas residuales en La Pradera es ineficiente, pues no cumple las exigencias establecidas", de acuerdo con lo comunicado por Corantioquia. Como resultado, Emvarias deberá pagar una multa de casi 2.000 millones de pesos.

Emvarias no tira la toalla y, aunque respeta el fallo de Corantioquia, apelará la decisión, como informó el gerente de la empresa, Javier Ignacio Hurtado, para el diario local El Colombiano.
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