Lunes, 23 de enero de 2017

| 1998/01/05 00:00

EN CINTURA

Por cuenta de las masacres de las últimas semana el gobierno enfila baterías contra las autodefensas.

EN CINTURA

Comenzaron como un pequeño grupo de celadores que con escopeta en mano defendía las fincas de sus patronos para que no se robaran el ganado. A finales de los 80 se convirtieron en aliados del narcotráfico y sembraron el terror en el Magdalena Medio. Posteriormente la mira de los fusiles apuntó hacia su archienemigo: laguerrilla. Para combatirla buscaron en los batallones de pueblos y veredas un aliado: el Ejército. En algunos de ellos esa llave se consolidó. Pero los 'paras' y los comandantes de las Fuerzas Armadas colombianas han rechazado categóricamente la existencia de esa alianza. Sin embargo los grupos paramilitares continuaron con su tarea de llevarse por delante todo aquello que oliera a subversión. Lo hicieron bajo la mirada indiscreta de comandantes de batallones. En esa guerra sucia que libra Colombia hace más de 40 años y ante un Ejército incapaz de acabar con la guerrilla los hacendados y potentados de los campos encontraron en este grupo una salida para no continuar pagando vacunas y secuestros a los subversivos. A medida que los paramilitares fueron 'limpiando' los campos los grandes dueños de fincas regresaron a sus propiedades para continuar en lo suyo: ganadería y agricultura. Todo parece indicar que esa 'convivencia' entre 'paras' y algunos sectores de las Fuerzas Militares llegó a su fin la semana pasada cuando el gobierno nacional anunció una serie de medidas para combatirlos. Las nuevas disposiciones obedecían al desborde que tuvieron los grupos paramilitares que sin Dios y sin ley arrasaron pueblos y veredas. Los organismos de inteligencia señalan que entre octubre y noviembre pasados los grupos de autodefensa cometieron siete masacres en las que fueron asesinados a sangre fría 60 campesinos. Primero sembraron el terror en Mapiripán y en San Carlos de Guaroa, Meta. Después en Tocaima, Cundinamarca. Su última incursión fue en el municipio de Dabeiba, donde masacraron a 14 personas. En medio de ese horror cerca de 23.000 campesinos abandonaron sus tierras en busca de poner a salvo sus vidas. Frente a estos hechos el presidente Ernesto Samper convocó el pasado primero de diciembre a un consejo extraordinario de ministros para adoptar una serie de medidas tendientes a garantizar la seguridad de la población y evitar a toda costa que continuaran las masacres de campesinos y personas ajenas al conflicto armado entre 'paras' y guerrilla. Igualmente el jefe del Estado suspendió de manera indefinida cualquier aproximación entre los jefes de la sociedad civil y los de los paramilitares y dejó muy en claro que quien intente cualquier acercamiento con estos grupos tendría que soportar el peso de la ley.
Las medidas
Dentro del paquete de medidas adoptadas por el gobierno está la creación de un bloque de búsqueda que será integrado por miembros del DAS , la Policía, la Sijin , la Fiscalía, la Procuraduría y la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos, que tendrá la misión de perseguir a los cabecillas de los grupos de autodefensas. Ese bloque de búsqueda operará en circunstancias similares a como se hizo en su momento para desvertebrar la organización terrorista de Pablo Escobar y posteriormente el cartel de Cali. Pero quizás la medida más importante que optó el consejo extraordinario de ministros fue al de ofrecer millonarias recompensas a quienes delaten el paradero de los principales jefes de los 'paras'. Para adelantar esa campaña el gobierno anunció una serie de comerciales institucionales en la televisión con las identidades de los cabecillas de esos grupos. No era la primera vez que el gobierno anunciaba esos carteles de recompensa. Lo había hecho el año pasado, pero sin explicación alguna los comerciales nunca salieron al aire. Se llegó a decir que la medida se había echado atrás porque los 'paras' amenazaron con hacer publica su relación con algunos miembros de las Fuerzas Armadas. En esta oportunidad el gobierno no vaciló. Con mano firme, tres días después del consejo extraordinario de seguridad, salió al aire el primer comercial en horario triple A.

El informe
Por su parte el fiscal general de la Nación, Alfonso Gómez Méndez, señaló que se requería un accionar inmediato por parte del bloque de búsqueda, pues el ente acusador ha expedido 180 órdenes de captura contra la cúpula y principales lugartenientes de los grupos paramilitares, pero que infortunadamente ninguna de ellas ha podido cumplirse. Para Gómez Méndez la captura de los jefes de los 'paras' es de vital importancia pues se estaría dando uno de los grandes pasos para solucionar el problema de la violación de los derechos humanos. Un tema que tiene al gobierno bastante preocupado frente a la comunidad internacional, que cada vez critica con mayor fuerza la indiferencia de las autoridades frente a la barbarie perpetrada por los grupos de paramilitares. Así está evidenciado en el último informe de Human Rights que el viernes pasado se hizo público en Washington. Su director ejecutivo, Kenneth Roth, señaló que los 'paras' en Colombia operan con la aquiescencia del Ejército y que esos grupos operan sin ninguna restricción en áreas altamente militarizadas. En una rueda de prensa ante representantes de los más importantes medios de comunicación del mundo Roth dijo sin titubeos que el 76 por ciento de la violación de los derechos humanos en Colombia son responsabilidad de los paramilitares. "Los 'paras' han sido los principales violadores de derechos humanos". Lo más grave de la denuncia de Human Rights es cuando el informe se refiere a que nadie entiende cómo el gobierno ofreció hace más de un año 1.000 millones de pesos de recompensa por la cabeza de Carlos Castaño, el jefe del más poderoso grupo de 'paras', y las autoridades no hicieron nada para atraparlo. Según el informe, eso simplemente demostró la impotencia de las Fuerzas Armadas para combatir esos grupos y de paso se permitió que éstos llevaran a cabo una campaña de terror sin mayores trabas con el lamentable saldo del asesinato de indefensos campesinos.
Midiendo fuerzas
La arremetida de los paramilitares ha sido interpretada como una demostración de fuerza y de poder cuyo objetivo final es el de llegar a la mesa de negociación en igualdad de condiciones que los grupos subversivos. En varias oportunidades sus jefes han anunciado públicamente que en Colombia no es posible lograr la paz si ellos quedan por fuera de ese compromiso. Para legitimar ese poder los 'paras' decidieron montar su propia coordinadora y nombrar un jefe. Fue así como Carlos Castaño, el hermano menor de Fidel Castaño _cuya suerte es un misterio_, se convirtió en el hombre fuerte de los 'paras'. Si existía alguna duda de que los paramilitares no eran como ellos mismos se promocionaban, los colombianos comprobaron por televisión que sí existía un ejército de civiles, armados hasta los dientes y dotados de los mejores equipos de comunicación, patrullando los campos. Así comenzaron a buscar un reconocimiento para que el gobierno los tuviera en cuenta cuando comenzara un proceso de paz.Pero quizás el momento más importante que han tenido para llegar a una mesa de negociaciones fue hace unas semanas cuando los candidatos presidenciales se dieron a la tarea de buscar citas en la clandestinidad con Castaño. Todas las propuestas presentadas por los aspirantes a la Casa de Nariño incluyen a los paramilitares. Por esa razón nadie entiende por qué después de haber logrado esa legitimación los 'paras' decidieron arrasar pueblos y veredas y a su paso sembrar el terror y la muerte. En esa guerra demencial de ojo por ojo, diente por diente, los paras terminaron por beber de su propia medicina. En sus largos años de existencia ningún gobierno había tomado la decisión en firme de perseguirlos. Pero el gobierno de Samper no tuvo más remedio que iniciar la persecución de sus jefes, obligado por las barbaries de las últimas semanas que dejaron hogares llenos de viudas, huérfanos y poblaciones fantasmas porque los que quedaron vivos decidieron huir en busca de salvar sus vidas.

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