Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2015/09/01 16:17

Proponen diálogo con Diosdado Cabello ¿Se podrá?

Puede ser un afán de protagonismo, pero en el Congreso se propone un diálogo con el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, quien parece ser más radical que Nicolás Maduro.

Roy Barreras, Armando Benedetti y Diosdado Cabello Foto: Archivo SEMANA

Diosdado Cabello es el segundo a bordo en la jerarquía del chavismo. Tras la muerte de Hugo Chávez, a comienzos del 2013, tuvo posibilidades de sucederlo en el poder. Se trata de un militar que llegó hasta el grado de teniente y fue vicepresidente de Chávez en el 2001. Ocupó la presidencia de forma temporal, por un mes, en el 2002, luego del golpe de Estado que el chavismo logró superar.
 
Su presencia en el gobierno, como ministro de Vivienda y obras públicas, fue asumida por la oposición venezolana como la “militarización del gabinete” chavista. Pero Chávez, antes de su muerte, señaló a Nicolás Maduro como el elegido para sucederlo.
 
Diosdado fue elegido diputado y presidente de la Asamblea Nacional venezolana (el equivalente al Congreso colombiano). Se le ve como más radical que el propio Nicolás Maduro, y en ocasiones como el que verdaderamente mueve los hilos del poder en ese país.
 
En el 2013, como presidente de la Asamblea, Diosdado pronunció las palabras más incendiarias frente a Colombia. Acusó al presidente Juan Manuel Santos de haber bombardeado la relación entre los dos países, por haber recibido en la Casa de Nariño al dirigente de oposición Henrique Capriles.   
 
Por su talante, parecería ser el menos indicado para interceder en la crisis fronteriza. Pero en lo que puede considerarse como un afán de protagonismo de algunos congresistas colombianos, empiezan a proponer puentes de diálogo con la Asamblea venezolana. Incluso, pretenden un diálogo con el propio Cabello.
 
Roy Barreras, copresidente de La U, confirmó que desde la semana pasada se convocó al parlamento Andino y a la Red parlamentaria Interamericana, presidida por el presidente del Congreso mexicano, para tener contactos con la Asamblea Venezolana.
 
Y Armando Benedetti le propuso al presidente del Senado, Luis Fernando Velasco, instalar una comisión, muy pequeña, de senadores colombianos para reunirse con Diosdado Cabello, “quien detenta bastante poder en Venezuela, para buscar espacios sonde se pueda dar el diálogo o por lo menos para llevar y traer razones, ante el agotamiento de los canales diplomáticos”.
 
Una reunión entre congresistas colombianos y Cabello no estaría exenta de críticas. Primero por su eficacia, pero también por lo que Diosdado representa.
 
El presidente de la Asamblea venezolana no deja de ser un político oscuro. Durante más de una década ha sido denunciado por corrupción y hasta de ser el supuesto jefe de una organización internacional de tráfico de drogas.
 
Se le ha denunciado por aceptar sobornos para proyectos de obras públicas en Venezuela, uso de nepotismo para favorecer a amigos y miembros de su familia y de crear colectivos armados pagados con fondos de Petróleos de Venezuela.
 
En una serie de investigaciones realizadas por el Gobierno de los Estados Unidos señalan la participación de Cabello en el narcotráfico como supuesto "capo" del Cartel de los Soles, involucrando a generales del alto mando militar venezolano.
 
A todas esas acusaciones ha salido del paso con la estrategia que parece ser la señal de identidad del chavismo: denunciar presuntos golpes de Estado o plantes de atentar contra sus dirigentes.
 
Aunque Cabello pueda ser el político más poderoso de Venezuela, parece el menos indicado para encontrar fórmulas a la salida de la crisis fronteriza. Sin embargo, el Congreso colombiano no quiere quedarse de brazos cruzados, y piensa que un diálogo con el presidente de Asamblea podría tener resultados.

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