Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/1/2012 12:00:00 AM

En la mira el proyecto más grande de la historia: Reficar

La refinería de Cartagena (Reficar) tiene mayores costos por 1.500 millones de dólares y retrasos en su ejecución que tienen a sus directivas en el centro de la polémica.

La modernización y ampliación de la Refinería de Cartagena (Reficar) es de lejos el proyecto de mayor envergadura que ha emprendido el país en la historia. Será una de las plantas más sofisticadas de América Latina, cumplirá con los más altos estándares ambientales, permitirá duplicar la capacidad de refinación y triplicará la producción de propileno. Es, además, la operación financiera más grande que se ha hecho para una obra, toda vez que demandó un crédito del Eximbank por 3.500 millones de dólares.

Pero cuando se pensaba que el proyecto que inicialmente haría la multinacional Glencore, y que en 2009 pasó a manos de Ecopetrol, andaba sobre ruedas, se convirtió esta semana en un gran escándalo por las revelaciones de millonarios costos no previstos y por las demoras en su ejecución.

El caso habría pasado inadvertido ante la opinión pública de no ser porque trascendieron los detalles de una acalorada discusión del saliente ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, con el presidente de Reficar, Orlando Cabrales Martínez, por los retrasos en el cronograma y por los mayores costos que aparecieron en el camino. Según el exministro Echeverry, la obra se subió en 1.500 millones de dólares. Es decir, el proyecto ya llegó a 4.854 millones de dólares y puede subir más. Además, ya no se entregaría en julio del año entrante, sino en noviembre.

Conocidos estos hechos, revivió el fantasma de lo que ha sucedido en el pasado en Colombia con importantes obras que nunca terminan y que acaban costando dos y tres veces más de lo planeado. La preocupación ya llegó al Congreso, que convocó un debate de control político al presidente de Ecopetrol, Javier Gutiérrez; al de Reficar y a su hijo, el presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Orlando Cabrales Segovia. También la Contraloría General entró a evaluar si enviaba un equipo especial para constatar lo que pasa con el megaproyecto y hasta el reconocido penalista Jaime Lombana, actuando como ciudadano preocupado, presentó una denuncia para que se indague por el posible delito de peculado por apropiación.

¿Por qué los mayores costos y los retrasos que presenta la obra? Desde comienzo de año las juntas directivas de Ecopetrol y de Reficar, casi en pleno, vienen llamando la atención sobre la forma como se contrató la construcción del proyecto -desde que lo tenía Glencore- con la empresa estadounidense Chicago Bridge & Iron Company (CB&I).

Para muchos ahí está buena parte del problema, aunque no es lo único. Una de las razones por las que han crecidolos costos es que ese contrato, denominado técnicamente 'gasto-reembolso', permite extender sin límite los gastos de inversión, mientras que si se hiciera un contrato 'llave en mano' el valor sería fijo.

Convencidos de que eso fue un error, varios miembros de la junta de Ecopetrol le pidieron a Cabrales Martínez renegociar el contrato con CB&I para pasar de gastos reembolsables a precios fijos. Incluso, en enero de este año, la junta directiva de Ecopetrol analizó la posibilidad de removerlo de la presidencia de Reficar pero decidió darle un compás, en espera de que renegociara el contrato.

Gutiérrez sostiene que Glencore dejó amarrados el contratista y la modalidad de negocio con CB&I desde 2007, cuando era socio estratégico de la refinería y controlaba el proyecto, y que Ecopetrol no tuvo como cambiarlos en 2009, cuando compró la totalidad de la refinería.

El malestar de los miembros de la junta de Ecopetrol con la manera como se viene gestionando la refinería ha sido constante este año. Le pidieron a Cabrales Martínez informes mensuales de avance y en aras de tener un mayor control, reforzaron la junta de la refinería con dos miembros de la de Ecopetrol: Henry Medina y Hernando José Gómez.

En todo este rifirrafe ha quedado visible un gran malestar con la gestión de Cabrales Martínez al frente de la refinería. Aunque tiene todas las credenciales y conocimiento del sector, lo que cuenta es el éxito en la ejecución del proyecto y en el alto gobierno están muy molestos. A la administración de la refinería se le ha pedido que busque opciones como subcontratar más actividades a precio fijo e involucrar el equipo de Ecopetrol en la operación, así como poner en práctica nuevos sistemas de seguimiento y control.

Por ahora las explicaciones de lo que está pasando en Reficar son una pelota que pasa de mano en mano. Cabrales Martínez dice que lo que él hizo al llegar fue "corregir lo malo de los presupuestos iniciales", y Gutiérrez afirma que se trata de "un proyecto de mucha complejidad" y que en todo caso la responsabilidad es de la administración de la refinería.

El presidente de la petrolera señala que el aumento de los costos no significa un mayor pago al contratista quien -anota- gana una cifra fija por administrar el proyecto sea grande o pequeño. "Si quieren pueden ir a contar los ladrillos", dijo a SEMANA.

Lo cierto es que eso solo se sabrá con certeza cuando la Contraloría haga su trabajo. Tanto Gutiérrez como Cabrales Martínez aseguran que el salto en la cifra se debe a que el proyecto cambió radicalmente de lo aprobado en el Conpes de 2004.

El proyecto ha pasado por varias etapas. La vieja refinería de Cartagena tiene más de 50 años y lo que se buscaba en el plan original era duplicar su capacidad para refinar hasta 140.000 barriles de petróleo diariamente. También se buscaba producir combustibles más amigables con el medio ambiente y construir instalaciones para facilitar la industria petroquímica, clave para producir productos plásticos, entre otros. Según Gutiérrez, el proyecto actual puede refinar hasta 165.000 barriles, pasó de producir 80.000 a 160.000 toneladas de materia prima para plásticos y tiene capacidad de trabajar con crudo pesado, algo que no contemplaba el proyecto original.

Para mostrar que el proyecto no se ha salido de madre, el presidente de Ecopetrol afirma que esta refinería es una de las más económicas que se construye actualmente en el mundo, y dice que aun con los costos actuales la Tasa Interna de Retorno del proyecto supera el 12 por ciento.

Lo cierto es que el debate apenas comienza y aunque en este asunto todavía hay mucha tela por cortar, lo que parece claro es que ha habido errores en la contratación, la ejecución y la gerencia de Reficar. Ojalá que aún haya tiempo para corregirlos pues se trata de un gigantesco y billonario montaje industrial estratégico para el país.
 
La opinión de los dueños
 
El presidente de Ecopetrol, Javier Gutiérrez, explica por qué hay mayores costos y demoras.
 
SEMANA: ¿Por qué los mayores costos?

JAVIER GUTIÉRREZ:
Es un proyecto de gran complejidad que tiene tres etapas: la ingeniería conceptual, la básica y la de detalle, y en cada una surgen valores diferentes. La inversión pasa de 3.774 millones a 3.994 millones de dólares porque se triplica el polipropileno que se suministra a Propilco. La variación de 860 millones de dólares se debe a las mayores cantidades de obra, válvulas, estaciones eléctricas, adecuación de áreas de almacenamiento y de terrenos y suministro de agua. Ahí están los ladrillos, el concreto y el acero.

SEMANA: ¿Por qué los retrasos en la ejecución?

J.G.:
El invierno impactó algunos de los trabajos, lo que supuso un retraso significativo en la construcción, que arrancó en octubre de 2011 y que hoy está en el 27,6 por ciento. También hubo demoras por las dificultades para conseguir mano de obra calificada. Según el cronograma debíamos hacer la terminación mecánica en febrero de 2013 y la puesta en operación de las unidades en julio de ese mismo año. Esos plazos se corren unos meses, para julio y diciembre de 2013.

SEMANA: ¿Le metieron un gol a Ecopetrol con el contrato con CB&I?

J.G.:
No. El desempeño del contratista y la ingeniería era buena y por eso decidimos seguir con el contrato con CB&I. La utilidad del contratista es fija, ya está establecida, no es un porcentaje. Lo que pasó es que los presupuestos no incluyeron todo lo que debían haber incluido.

SEMANA: ¿Qué responsabilidad le cabe a Ecopetrol?

J.G.:
Esta es una labor de toda la administración, hay seguimiento permanente de las juntas de Reficar y de Ecopetrol. Son muchos ojos sobre un proyecto que tiene muchas complejidades. Estamos dispuestos a dar todas las explicaciones.

SEMANA: ¿Es buen negocio hacer la refinería?

J.G.:
El proyecto es completamente rentable. La tasa interna de retorno es de 12,1 por ciento, en dólares. El costo de refinación nuestro por barril es mucho más barato que en una refinería. En Colombia es de 31 dólares y en Brasil es superior a 60 dólares.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.