Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 8/8/2010 12:00:00 AM

En el Valle, otro congresista del PIN cuestionado

Grabaciones obtenidas por SEMANA evidencian que Juan Carlos Salazar Uribe, recién elegido representante a la Cámara por el PIN, pudo haber presionado indebidamente a empleados públicos del Valle para que votaran por él. Así, en una reunión efectuada el 5 de febrero de 2010, poco antes de las elecciones, Salazar tuvo una reunión con trabajadores de la empresa de Recursos Tecnológicos, InderValle, el hospital Carlos Holmes y la empresa de servicios Emcali. En el audio se escucha al representante decir “... tenemos aproximadamente 1.000 funcionarios; nosotros creemos que si usted nos aporta entre 10 o 20 votos, el proyecto va a ser posible...”. Además, Salazar agrega que esos votos sirven para su proyecto político y para el de su fórmula al Senado, Juan Carlos Rizzetto. Por si fuera poco, en un video de una reunión que sostuvo con miembros del Hospital de Sevilla, el político amenaza con su poder de injerencia en el tema de salud. “Mi labor es gestionar recursos ante el gobernador Abadía…es mi plata y si quiero me la puedo llevar para el Hospital Carlos Holmes (de Cali)”, afirma. Al ser confrontado por SEMANA el representante Salazar admitió varias de las frases pero dijo que fue descontextualizado. En cuanto a la afirmación en torno a la plata de la salud dijo: “Ahí pude haber tenido mucha ligereza porque esa plata no es mía”. Estas denuncias se suman a las que habían hecho varios medios y sectores de opinión que, desde la época electoral, afirmaron que la fuerza electoral del PIN en el Valle pudo haber estado aceitada por la maquinaria oficial.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1830

PORTADA

En la cuerda floja

La economía avanza a paso muy lento. Se necesita con urgencia un estartazo, pero el desánimo y el pesimismo limitan las posibilidades de una recuperación.