Martes, 17 de enero de 2017

| 2003/08/18 00:00

Entre la espada y la pared

El contrato más grande en la historia de las elecciones tiene a la Registradora en medio de una encrucijada.

Las proximas elecciones le costarán al país 167.000 millones de pesos, incluido el referendo. Y para poder cumplir este proceso electoral del 25 y 26 de octubre próximo la registradora, Almabeatriz Rengifo, tiene que contratar en el término de la distancia a una firma que le garantice la elaboración y distribución de todo el material electoral.

Este solo contrato vale 47.000 millones de pesos y tiene que estar adjudicado en menos de dos semanas para poder hacer las elecciones. Para alcanzar a cumplir la firma que se gane la licitación tendría que imprimir unos 6.400.000 documentos, entre tarjetas electorales, formularios, certificados y sobres, cada día durante los próximos 45 hasta los próximos comicios.

Como el contrato es de suma urgencia, porque sólo quedan dos meses para organizar dos elecciones, la Registradora acudió a un decreto ley anticorrupción que fue expedido en 2002 y entró en vigencia a principios de este año, que permite contratación urgente con previo concepto favorable del consejo de ministros. Este tipo de contratación se asemeja a una licitación pública porque contempla la invitación a varios proponentes pero los plazos son más breves. Busca que de todos modos queden garantizadas la transparencia del proceso y la selección objetiva de la mejor oferta.

Con base en este decreto ley la Registraduría abrió una invitación pública en desarrollo de la cual los interesados formularon algunas observaciones a los borradores de los términos de referencia del contrato.

Pero cuál no sería la sorpresa de Rengifo cuando recibió hace una semana una carta de uno de los interesados, la Unión Temporal Emprelec -liderada por Servientrega- en la que le insinúan que los términos favorecen a la otra unión temporal que va a participar en el proceso, conformada por Thomas Greg & Sons y Carvajal S.A. Estas firmas vienen haciendo el 'kit electoral' desde más de 16 años.

Emprelec le dijo además a la Registradora que los pliegos están elaborados justo a la medida de la competencia; que no es imparcial ni transparente. Y señalan que ".ya no nos asalta duda alguna. Los pliegos están hechos a la medida, nuevamente, del citado contratista tradicional de la Registraduría. El pliego se ciñe casi a la perfección a su infraestructura. Se pretende favorecer al contratista que hasta la fecha ha llevado a cabo los procesos electorales".

La carta está firmada por Manuel Rodríguez Mendoza, representante legal de Empresas Electorales, Emprelec, y tiene el visto bueno del ex magistrado de la Corte Constitucional José Gregorio Hernández Galindo.

La Registraduría rechazó la carta de manera enérgica y categórica y les solicitó a los firmantes que se ratificaran en las denuncias y aportaran las pruebas correspondientes.

SEMANA habló con Rengifo, quien sostuvo que con esta carta lo que se está ejerciendo sobre ella es una fuerte presión y la calificó como irrespetuosa: "Me están presionando y yo no me voy a dejar presionar de nadie. Le mandé una copia al Fiscal, al Contralor y al Procurador y espero que la miren con detenimiento. Yo aspiro a que mi nombre quede limpio. Tengo una trayectoria que voy a hacer respetar y para mí lo más valioso es demostrarles a los colombianos la transparencia en estas elecciones. Ahora le toca a Emprelec aportar las pruebas y ratificar sus denuncias ante las autoridades".

Y es que la Registradora, tal y como van las cosas, está entre la espada y la pared. Si le llega a dar el contrato a Thomas Greg le van a decir que está favoreciendo a la empresa que ha liderado este tipo de contratos en el país. Y si se lo adjudica a Emprelec, no faltará quienes atribuyan la adjudicación a las presiones que, como dice la Registradora, viene ejerciendo esta firma.

Los dos asesores jurídicos de esta unión, liderada por Servientrega, hablaron con SEMANA. El ex magistrado José Gregorio Hernández señaló que jamás ha dudado de la honestidad de Rengifo y fue enfático en afirmar que él le dio el visto bueno a la carta desde el punto de vista jurídico. "Me pareció que las observaciones fueron correctas, pero yo no estoy en posición de formular cargos contra nadie, porque esa no fue mi participación. Sé de la honestidad de la Registradora, no me cabe ninguna duda de su transparencia e imparcialidad". Con estos mismos términos Hernández le envió una carta a la Registradora y le comunicó que la empresa Unión Temporal estaba dispuesta a aclarar cualquier malentendido.

Por su parte la ex ministra Mónica de Greiff, igualmente asesora jurídica de Emprelec, dijo que su empresa está en capacidad técnica y financiera de ganar el contrato. "Si ganamos, rompemos un monopolio. Si perdemos, nos tocará participar en la próxima. Por ahora lo que queremos es igualdad de condiciones".

Tal y como va el proceso del contrato más delicado en la historia de las elecciones del país, está en su punto más álgido su adjudicación está como para alquilar balcón.

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