Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1993/06/28 00:00

ENTREVISTA: JAIME CASTRO "NO GOBIERNO POR ENCUESTAS"

AL CABO DE UN AÑO DE HABER ASUMIDO SUS funciones y en medio de duros cuestionamientos, el alcalde de Bogotá, Jaime Castro, responde a las principales criticas .

ENTREVISTA: JAIME CASTRO "NO GOBIERNO POR ENCUESTAS"

NO GOBIERNO POR ENCUESTAS
SEMANA: Usted conoce la administración pública, es experto en las formas de gobierno local, es un avezado político, todo el mundo elogia su capacidad jurídica, fue el padre de la elección popular de alcaldes y, sin embargo, no despega...
JIAIME CASTRO: Dicen que no despego. Pero despegué hace mucho tiempo. He gobernado en beneficio de la ciudad. Mi tarea es la de ejercer actos de gobierno, no la de ser popular ni mucho menos la de tratar de conseguir el aplauso facil.
SEMANA:Pongámoslo de esta manera: si se hiciera una encuesta sobre su obra de gobierno, usted saldría muy mal librado.
J.C.: No gobierno por encuestas. Gobierno para salir de la crisis que tocó fondo a comienzos de 1992. Gobierno para salir de problemas acumulados durante décadas. Mi primera tarea fue la de apagar incendios. Resolví la situación de 10.000 maestros temporales. Desactivé el polvorín de Ciudad Bolivar. Contribuí a la solución acelerada del racionamiento eléctrico. Reajusté el avalúo del censo catastral.
Acabé el recreo de la burocracia, a la que le recorté horas extras, vacaciones en dinero, cargos de supernumerarios. Coloqué en el mercado bonos del Distrito por 65.000 millones de pesos. Logré que Findeter y el Banco Mundial levantaran el veto que le habían impuesto a la ciudad. Hice eso y mucho más. Pero ese "mucho más" carece de importancia, porque aquí sólo se ve lo que se quiere ver.
SEAMANA: Que es ese "mucho más"?
J.C.: Ese mucho más consiste en poner las bases reales de lo que será la ciudad del futuro. La ciudad del futuro necesita agua. Al final de mi administración quedará asegurado el suministro hasta el año 2010. Necesita transporte masivo. Al final de mi administración quedará en proceso el sistema que requiere Bogotá. Necesita cultura, información y recreación. Al final de mi gobierno estará en el aire el canal regional de televisión. Necesita autonomía. He comenzado a demostrar que el manejo de Bogotá es técnico antes que político, y que no puede repartirse como un queso, que las "cuotas" son arqueológicas. Por encima de todo, necesita dinero. Y al final de mi administración quedarán saneadas las finanzas del Distrito.
SEMANA: Precisamente sobre eso laciudad abriga enormes dudas.
J.C.: Una cosa es la ciudad y otra los columnistas a quienes no les interpretan las cifras que les dictan. Fedesarrollo, que algo sabe del asunto, sostuvo en marzo de este año que el proceso de saneamiento de las finanzas distritales iniciado en 1992 es "serio". Prefiero ese tipo de análisis que el que hacen los maquilladores de turno cuando el gobernante no se deja aplicar el maquillaje. Pues bien, los impuestos, las contribuciones y las tarifas de los servicios públicos no son opciones personales del gobernante, sino el resultado de las coyunturas fiscales y financieras que se viven. Se que son odiosos, pero también sé que son inevtables.
SEMANA: De todos modos,ha transcurrido un año de su administración sin que se vean resultados concretos.
J.C.: El plan de reordenamiento fiscal y administrativo se ha cumplido con el reconocimiento de propios y extranos. Como estamos en año electoral, no espero ni cortesías ni misericordia de mis críticos. Este es un momento de decisión. Vamos a resolver de una vez por todas si Bogotá sale adelante o si se hunde en su mar de problemas. No estoy en campaña.
Me propongo demostrar la urgencia de la valorización, la imperiosa necesidad del reajuste catastral.
Para que Bogotá vuelva a ser la ciudad amable y acogedora que fue en el pasado, necesitamos sacudirnos la pereza tributaria de los últimos 30 años. Mientras Cali paga impuestos, Medellín paga impuestos, y los pagan Bucaramanga y el resto de las ciudades colombianas, Bogotá tiene una de las más bajas tributaciones locales del país. Aquí queremos vivir en Nueva York pagando los impuestos de Somondoco.
SEMANA: Todo eso quiere decir que el fracaso de la valorización puede comprometer su plan de saneamiento fiscal y financiero? J.C.: La valorización no va a fracasar. Claro está que le han colocado varias bombas de tiempo en los tribunales y en el Congreso. Intereses económicos y políticos, coaligados en algunos casos, hacen toda clase deesfuerzos para derrotarla. No lo lograrán. La batalla de los petardistas no dejará a la ciudad sin salida, aunque aplace las soluciones. Como la contribución debía comenzarse a cobrar a mediados de mayo, es fácil deducir que el asunto estaba cronometrado. En todo este proceso perdemos meses preciosos.
SEMNA: Los ciudadanos piensan que la valorización va a meterles la mano al bolsillo por sumas que exceden su capacidad de pago. Si a alguien le llega un recibo por un millón de pesos, sale a la calle a echar piedra.
J.C.: La valorización que se piensa cobrar es razonable. Vea estas cifras: el 38 por ciento pagará menos de lo que pagó por el impuesto predial en el 92. El 23 por ciento, entre una y dos veces ese predial. El 10 por ciento, entre dos y tres veces. En el caso de los predios residenciales, nadie pagará más que el predial del 92 multiplicado por cuatro. A todos se les descuenta el 20 por ciento por pronto pago y se les concede, según el monto del gravamen, hasta 30 meses de plazo para pagar.
SEMANA: Con todo eso falta librar la batalla de opinión.
J.C.: Pues este es un comienzo. Mire otras cifras. El 4.5 por ciento de los predios pagará menos de 4.000 pesos.
El 33.5 por ciento, entre 4.000 y 24.000.
El 22 por ciento entre 24.000 y 48.000. O sea que el 60 por ciento de los contribuyentes pagará menos de 48.000. La pregunta verdadera es: Valdrá la pena hacer ese mínimo esfuerzo para recuperar la ciudad en que todos queremos vivir?
SEMANA: Por qué, a pesar de la grave crisis de la Empresa de télefonos, usted no ha analizado opciones como la privatización, lo cual no sólo sacaría adelante el servicio telefónico, sino que ayudaría al Distrito en su crisis fiscal ?
J.C.: Cual crisis? La ETB vive una etapa de acelerada expansión, acaba de lograr la más amplia cobertura urbana del país. La prestación del servicio se está llevando a los municipios de la Sabana y los índices de calidad están en franca mejoría. Se está vinculando a los programas de telefonía celular y otros proyectos de tecnología avanzada. Por primera vez le hará cuantiosas transferencias a la administración central. Consideramos la opción de privatizar la ETB, que no parece viable a corto término, dada la experiencia que en esta materia tuvimos con Telecom.
SEMAN: Muchos bogotanos se preguntan por qué, en medio de tanta carencia presupuestal, se empeña en invertir varios miles de millones en un canal para Bogotá.
J.C.: El debate sobre el canal de televisión no se puede ni se debe presentar en términos económicos, entre otras cosas porque sus costos serán compartidos por Bogotá y no menos de 10 departamentos. Los beneficios sociales, recreativos y culturales del canal son incuestionables.
SEMANA: Si este reportaje se le encargara a un publicista, le hablaría de su falta de imagen.
J.C.:Por temperamento soy de bajo perfil, "low profile " como dicen los gringos. No soy amigo de la figuración. No tengo ni tendré asesor de imagen. Tal vez sea anacrónico, pero no me anima ningún afán protagónico. No tengo libido de linotipo, ni visito los barrios acompañado de una nube de periodistas. Me he enfrentado con coraje a la impopularidad. La cosmética y el maquillaje publicitarios, que tanto satisfacen a los partidarios de la democracia eléctronica, no van conmigo. Algunos mal interpretan ese comportamiento y creen que estoy atado a un madero, como San Sebastián, y que pueden lanzarme toda clase de flechas y de guijarros.
SEMANA:San Sebastián murió lapidado.
J.C.: San Sebastián está en los altares. Confío en el balance final de la gestión que adelanto.
SEMANA: No cree que el hecho de atravesar esta especie de cuello de botella de la Alcaldía de Bogotá lo va a perjudicar en su carrera política?
J.C.: Soy miope en materia política y no veo más allá del año 94. Jamás me detengo a pensar en mi futuro. Pienso volver a la cátedra. Me considero un universitario extraviado en los atajos de la vida pública. Además, si no es pretensioso decirlo, ensayaré algo comparable a mis memorias. Le ofrezco a mis críticos acordarme de ellos en la primera de mis amnesias.
SEMANA: En resumen, como se siente usted luego de su primer año de gobierno?
J.C.: A ratos me siento con el agua al cuello, pero estoy seguro de que no me voy a ahogar.-

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