Martes, 24 de enero de 2017

| 2008/06/07 00:00

Entrevista: “Yo no me arrepiento de lo que dije”

La senadora Piedad Córdoba insiste en que ‘Manuel Marulanda’ es un ejemplo de resistencia. Dice que ella es más revolucionaria que las Farc, que el establecimiento quiere aniquilarla y que su contacto con la guerrilla le ha cambiado la perspectiva.

“Me doy la pela para que las farc liberen siete personas y soy lo peor del país”

La senadora Piedad Córdoba sigue tan aguerrida como siempre. O tal vez más. En su apartamento en el corazón de Bogotá, en diálogo con SEMANA, se muestra sorprendida de que su elogiosa referencia a ‘Manuel Marulanda’, el líder de las Farc recién fallecido, haya causado tanto revuelo. “Y yo que pensé que estaba haciendo una metáfora bonita”, dice tratando de dibujar un cierto gesto de ingenuidad.

No es la primera vez que levanta polémica, esta vez ya no sólo utilizó durísimas frases contra el presidente Álvaro Uribe, como lo había hecho en México, sino que en Medellín, el pasado lunes, dijo: “Aquí en Colombia necesitamos muchos gaitanes vivos, muchas policarpas salavarrieta vivas; muchas marías cano vivas; muchos camilos torres vivos, y muchos hombres que sean capaces de resistir la lucha, así como lo hizo también Manuel Marulanda”.

SEMANA: ¿Qué está pasando con Piedad?
PIEDAD CÓRDOBA: Sobre mí ha recaído la macartización del establecimiento. Tratan de aniquilarme. De descalificarme. Así como han sido capaces de aniquilar todo pensamiento distinto, como fue el genocidio de la Unión Patriótica. Aunque no me hayan matado, así lo hayan querido, tratan de hacer de mí un antivalor y de buscar mi muerte política.

SEMANA: Pero en un país que ha padecido más de 40 años de violencia, usted sale a decir que ojalá hubiera más personas como ‘Manuel Marulanda’. Incluso para quienes la aprecian, es como si hubiera pasado la línea.
P. C.: Yo siempre paso la línea. A este país no le gusta que le digan la verdad. Es un país hipócrita. Lo que me parece que ya pasó la raya fue la guerra. La degradación ética y moral. Yo tengo claro que cualquier discurso que yo haga, en medios como RCN me mostrarán como un ser despreciable. Yo no me arrepiento de lo que dije. Yo creo que sería bueno que acopiáramos esa capacidad de resistir, esa tenacidad de personas como Gaitán, Camilo Torres y Policarpa, que ojalá esa gente estuviera viva luchando en democracia. Yo nunca he aceptado la lucha armada.

SEMANA: Pero hizo un elogio de ‘Marulanda’, que dedicó su vida a la lucha armada...
P. C.: Yo hice un elogio no de la lucha armada, sino de una persona que se ha enfrentado al establecimiento. Yo veo cómo se ofende el país porque yo hago un elogio de los que hacen resistencia, frente a la necesidad de cambio, pero hoy el país ha visto un señor que ayer decía que mató a 600 personas y hoy ya va en más de 850 y nadie se pellizca.

SEMANA: Por lo que dice, pareciera que creyera que las Farc deben existir...
P. C.: Es que las Farc no deberían existir si esto fuera un país distinto.

SEMANA: Es decir, ¿sí deben existir con el país que tenemos?
P. C.: Con el país que tenemos el Presidente puede ser el campeón de los asesinatos. Imagínese la capacidad moral que tiene un Presidente elegido por el paramilitarismo. Un país donde hay 18 millones de pobres y cuatro millones de desplazados. Las Farc existen como un resultado de la exclusión, de la injusticia.

SEMANA: Pero son un grave problema
P. C.: Yo no las defiendo. Es un problema que tiene el país. Yo defiendo la posibilidad de la paz y pasa porque todos aceptemos que hemos generado condiciones para que las Farc existan. Con lo del acuerdo humanitario yo llegué a la conclusión de que mantener esta guerra es una estrategia del establecimiento para que aquí no cambie nada. Yo cómo voy a estar de acuerdo con los asesinatos de las Farc, ¡jamás! ni estoy de acuerdo con el secuestro. Yo soy de los pocos que están trabajando para sacar el secuestro del conflicto y eso no se logra tomando whisky en los clubes.

SEMANA:¿Algún juez podría decir que el elogio que hizo de ‘Marulanda’ es apología del delito?
P. C.: No creo. Porque si el juez escucha todo mi discurso, verá que eso no es cierto.

SEMANA:¿Lo que ha dicho la puede llevar a la cárcel?
P. C.: ¿A mí acaso me han elegido las Farc? Dígame una cosa con la que yo me esté beneficiando. Me doy una pela para que las Farc liberen siete personas y ahora soy la peor de este país.

SEMANA:¿Todo empezó cuando el Presidente la nombró facilitadora?
P. C.: Yo tuve contacto con ‘Marulanda’ y con el ‘Mono Jojoy’ cuando fuimos con los congresistas Jaime Dussán y Amílkar Acosta, en octubre del 98. Fuimos, entre otras cosas, presionando a Pastrana luego de que se había reunido con ‘Marulanda’. A mí se me ve como el ogro, pero Juan Manuel Santos se fue a reunir con ‘Marulanda’ para tumbar a Samper y nadie dice nada.

SEMANA: A Santos le hicieron un debate en el Congreso.
P. C.: Ni SEMANA dijo nada de eso, ni La W. Aquí es según el marrano. Yo vi cómo empezó el Caguán y nunca más volví. Dije ‘¡esto va a ser una farsa!’. Pasaron casi 10 años en que no volví a hablar con las Farc.

SEMANA:¿La idea de invitar a Chávez al intercambio humanitario fue suya?
P. C.: No. De Luis Carlos Restrepo. De hecho, yo propuse a Ecuador.

SEMANA:¿Y la idea de ser facilitadora?
P. C.: Yo fui a hablar con Uribe como cosa mía, y le dije, usted tiene que hacer algo. Cualquier cosa se me habría ocurrido menos que me pidiera a mí ser facilitadora. Ahora me parece que fue todo un plan. Ellos pensaron que yo tenía relación con las Farc. Yo le dije a Uribe que no. Y me puse a buscar el contacto. A la primera persona que llamé cuando llegué a Colombia luego de ver a ‘Reyes’ fue al Alto Comisionado. Eso produjo una indignación total porque yo no llevé un helicóptero para aterrizar en el campamento. Yo creo que el Ministro de Defensa habría sido feliz si me hubiera puesto un chip en el tobillo para saber para dónde iba yo.

SEMANA:¿Por qué ha dicho que el computador de ‘Raúl Reyes’ es falso?
P. C.: A mí me tienen que llevar a ver otro operativo de esos y ver cómo quedan buenos los computadores. Yo no escribí 900 correos.

SEMANA: Muchos no son escritos por usted, sino que la mencionan. ¿Usted escribió algún correo a Reyes?
P. C.: Yo no. Yo tenía correos humanos, para qué iba a escribir. Para mí todo es mentira. Todo es un montaje del ministro Santos.

SEMANA: Pero es casi imposible que monten tantos correos...
P. C.: ¿Y no han montado falsos positivos?

SEMANA: Escribir con la lógica con la que aparecen los correos es casi imposible...
P. C.: Es que no saben que el Alto Comisionado está yendo a La Modelo para hablar con guerrilleros que están descontentos y los tiene convencidos para que digan que yo iba a los campamentos y hacía entrenamiento militar. Y la CIA los ha llevado a un sitio que tienen ofreciéndoles 300.000 dólares y visa y trabajo para que hablen contra mí.

SEMANA: Pero no suena lógico que el Estado dedique a escribir tantos correos que la involucren cuando con 10 alcanzaría y cuando supuestamente tendría un enemigo más poderoso como el presidente Hugo Chávez...
P. C.: ¿Le parece serio que la Corte Suprema diga que con lo que mandaron no hay mérito para investigar? ¿Que Uribe le diga a Chávez en Unasur que el problema de ellos dos no son las Farc sino Piedad Córdoba?

SEMANA:¿Cree que la solución son las Farc?
P. C.: No, ni las Farc, ni el Ministro de Defensa. Aquí tiene que haber una salida. Tenemos que buscar la manera de contactar a las Farc para comenzar un proceso de paz.

SEMANA: El Caguán fue desastroso...
P. C.: Pero también lo que ha pasado con los paramilitares fue desastroso.

SEMANA: Pero hablamos de las Farc...
P. C.: ¿Por qué para unos asesinos hay una cualificación y para otros otra? ¿Por qué los paramilitares mantienen el status quo?

SEMANA: Las Farc siguieron secuestrando...
P. C.: ¿Y por qué no terminamos Santa Fe Ralito cuando sabíamos que seguían narcotraficando y secuestrando?

SEMANA: Pero algo se le contagió con su contacto con las Farc. Antes su discurso era más de la socialdemocracia, ahora habla bien del programa de 10 puntos de las Farc y dice que ‘Marulanda’ es un modelo.
P. C.: Si coge los 10 puntos de las Farc respecto a lo que dice el Partido Liberal, es más de izquierda el Partido Liberal. Yo los comparé. Yo soy mucho más revolucionaria que ellos. Por ejemplo, si aquí no se toca el sistema financiero. Hay bancos españoles que no pueden cobrar en su país las tasas que cobran aquí. ¿Eso es de las Farc? Es de la conciencia de quienes creemos que el país es de nosotros. Es claro que mi cercanía en el acuerdo humanitario con las Farc me tiene que abrir otra perspectiva. Entre los espíritus libertarios, unos optamos por recibir varilla aquí, y otros, por irse a la selva.

SEMANA:¿Va a seguir en el Congreso?
P. C.: Sí, y voy a salir elegida más fácilmente que las otras veces. Vamos a tener listas.
 
SEMANA:¿Ha vuelto a tener contacto con las Farc?
P. C.: No, pero lo estoy buscando.

SEMANA:¿Para qué?
P. C.: Para que liberen a la otra gente. Yo no pierdo la esperanza. Se acordará de mí. Espero que en diciembre se haya sacado el secuestro del conflicto. Y por eso no voy a dejar de decir las cosas que me pueden llevar a lograrlo. Aunque en la cárcel esté.

SEMANA:¿Cree que en seis meses puede?
P. C.: Sí, por eso estoy buscando hablar con ellos. Si eso me genera ir a la cárcel, pues yo no creo porque el DIH me cobija para buscar las posibilidades de salvar una vida.

SEMANA: Eso es lo que necesitan las Farc para lograr la beligerancia...
P. C.: Claro. Estoy segura de que se dan las liberaciones y más de un país de Latinoamérica les da la beligerancia. Hablen con el Presidente de República Dominicana, que está ofreciendo su territorio para las liberaciones. Hablen con Cristina Kirchner. Ella me dijo en Lima: “Yo me la juego toda. Si hay que hablar con ellos, hablo”. Yo tengo una ventaja, y es que a mí esas cosas no me paralizan. ¿Qué significa el estatus de beligerancia frente a la posibilidad de parar la guerra en este país?

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