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| 1/20/2015 6:00:00 PM

‘Los hombres que me acecharon cuando era un niño en Colombia’

Ernesto Londoño, el periodista colombiano del 'New York Times', narró su experiencia en La Habana con los negociadores de la guerrilla.

Hace un par de meses Ernesto Londoño conversó con Semana.com sobre su labor en el Comité Editorial de The New York Times (NYT). En ese momento, el diario más influyente de Estados Unidos había publicado una serie de seis editoriales sobre el embargo a Cuba. Poco tiempo después, los presidentes Obama y Castro anunciaron la normalización de sus relaciones después de 50 años de ruptura.

Londoño supo muy bien que la influencia de su trabajo y de sus colegas tenía mucho peso, sobre todo en los asuntos latinoamericanos. En particular, anunció que iría a Cuba a conversar con los negociadores de la guerrilla. Así fue, y el resultado quedó plasmado en un texto notable publicado en las páginas de opinión del NYT que se titula ‘Los hombres que me acecharon cuando yo era un niño en Colombia’.

Una imagen tenebrosa que se repitió en los sueños de Londoño cuando era niño se hizo realidad (sin ser una pesadilla). “Durante mi crianza en Colombia imaginé que sólo estando secuestrado podría estar cara a cara con miembros de las FARC (…), sin embargo, hace unas semanas estuve con dos miembros de esta guerrilla desarmados y vestidos de civil”, dice en los primeros párrafos del texto.

“Hace algunos años, si me hubiera encontrado con estos hombres en una carretera, probablemente me habrían visto como una buena presa –que encarnara lo que ellos llaman ‘oligarquía’– para secuestrarme y cobrar por mi rescate. Hace algunos años yo habría podido sentir un alivio, inclusive algo de placer, al ver que uno de estos hombres era dado de baja en combate. Pero esta es una nueva era para los colombianos. Por lo tanto, ahora nos damos la mano y pedimos una ronda de cerveza”, continúa.

Londoño, en un tono autobiográfico y concienzudo, pero también esperanzador, combina las implicaciones del proceso de paz con los recuerdos de lo que fue la guerrilla durante su infancia, una suerte de imagen del antiguo país en el que le tocó vivir.

“Yo crecí en una casa con empleada de servicio y fui a un colegio americano donde muchos de mis compañeros llegaban en carros blindados y con escoltas. (…) Una noche, cuando tenía unos nueve años, varios atracadores armados irrumpieron en nuestra casa. Mientras empacaban las joyas de mi mamá y los objetos de valor que encontraban, uno de los ladrones vio una foto mía a los tres años en Disney. ‘A mí también me habría gustado que mis hijos conocieran a Mickey Mouse’, dijo el atracador con algo de sorna”, recuerda el periodista.

Y enseguida reseña el secuestro de los padres de un amigo a manos de las FARC. En la entrevista ‘Iván Márquez’, líder en La Habana, no demuestra arrepentimiento por los secuestros; recuerda que ya la organización no utiliza esta táctica y que las ‘retenciones’ se hacían para mantener la rebelión.

Al ser interrogado por las víctimas, ‘Pastor Alape’ respondió que el sentimiento que prevalece en estas negociaciones no es de recriminación hacia el pasado. “A pesar del dolor, las víctimas no encarnan odio, sino más bien un inmenso deseo de paz”, dice Londoño en el texto.

“Esa noche, después de nuestra reunión, me acosté pensando en lo vulnerable y ansioso que viví gran parte de mi infancia. Pensaba en el país que dejé cuando era un adolescente y en la pequeña medida en la que siento que esa aún es mi casa. No confío en el señor ‘Márquez’, pero nuestra mejor esperanza requiere tener fe en sus palabras”.

Vea el video de la entrevista y el texto original aquí.
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