Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 11/11/2006 12:00:00 AM

¿Es cierta su fama de devoradora de hombres?

La presentadora Eva Rey le contesta a María Isabel Rueda.

M.I.R.: ¿Quién es Eva Rey, la joven española que de la noche a la mañana conquistó a los colombianos a través de la radio y la televisión?

E.R.: Eva Rey es una mujer de 28 años que trabaja en lo que le gusta, y que es muy normal y muy tranquila.

M.I.R.: En Colombia la conocimos como una periodista española de radio muy lanzada a la que no le daba pena tratar ningún tema, por picante que fuera…

E.R.: Bueno, es que Julio Sánchez Cristo, a quien conocí por casualidad, me llevó a trabajar a La W y muy pronto aprendió a buscarme la lengua en esos temas picantes que a él le fascinan. No tuve problema. Tengo la ventaja de que como española puedo decir unas cosas que en cambio, a las colombianas -y a los colombianos- las sonrojan. Por eso pudo causar sensación el lenguaje que yo utilizaba cuando empecé en La W. Claro que para bien, pero también para mal, porque mientras había gente a la que le encantaba, a otra le incomodaba mucho y me regañaban al aire.

M.I.R.: ¿Ahora que está de cuerpo presente en Colombia trabajando con Yamid Amat en 'CMI', la regañan en la calle por su desenfado?

E.R.: Pues claro. Me ha pasado muchas veces en la calle que se me vienen de frente señoras a regañarme, pero debo reconocer que siempre en buen tono. Nunca me han insultado. Me dicen que soy una maleducada y me toca contestar que gracias, que muy amable y que chao, porque qué mas hago.

M.I.R.: ¿Y es cierta la fama de 'sex symbol' que tiene?

E.R.: (Mirándose el cuerpo). De sex symbol, para nada, como puedes ver. Y desnuda, como que pierdo bastante.

M.I.R.: ¿Existe la devoradora de hombres que hoy aparece con unas 'minis' atrevidísimas en la televisión colombiana?

E.R.: Pues mira: en lo que respecta a mi fama de devoradora de hombres, me moriré sin comerme todo lo que tendría que comerme o quisiera comerme. Qué le vamos a hacer. Ladro más de lo que como, y esa es la verdad.

M.I.R.: Y hablando de ladridos, ¿los colombianos le han parecido muy perros?

E.R.: Pero perrísimos. Son el súmum de los perros. Y lo digo con el máximo cariño y amor porque por mi vida ha pasado mucho colombiano. Estuve casada cinco años con un colombiano de Bucaramanga. No tuvimos hijos y hoy día lo adoro y tenemos la mejor relación. Pero sí son muy perros los colombianos, para qué.

M.I.R.: ¿No está entre sus planes quedarse definitivamente y tener 'evitas' colombianas?

E.R.: No me lo he planteado, aunque en este momento tengo una relación estable con un colombiano y estoy muy feliz. Si pasara, pues pasaría, pero la vida da muchas vueltas y no tengo nada planeado. Todo depende del trabajo, de que siga contenta haciendo lo que hago, porque el día que no lo esté, me devuelvo a España.

M.I.R.: ¿Por qué ese cambio del radio a la televisión?

E.R.: La radio me gusta más porque uno juega con la magia y con el desconocimiento físico de la persona a la cual está escuchando, lo cual es un reto delicioso para la imaginación del que la escucha. Por lo menos a mí me pasa que la cámara me coarta un poco, mientras que en radio me siento totalmente libre y plenamente yo. Eva Rey al ciento por ciento. La transición fue en realidad muy sencilla: Julio Sánchez no hacía más que hablarme de Yamid Amat, que había sido su profesor, y yo me preguntaba quién sería ese tipo. Yo me moría por conocer Colombia por cuenta de todos los colombianos que han pasado por mi vida. Con el apoyo de Julio me vine para acá, contacté a Yamid, me hizo una prueba en cámara y al día siguiente me contrató.

M.I.R.: ¿Colombia ha llenado sus expectativas?

E.R.: Estoy totalmente feliz en este país y pienso que no sois tan distintos de lo que somos los españoles a nivel de vida: sois muy familiares como nosotros, os fascina como a nosotros sentarnos alrededor de una botellita de vino y comer rico, hablar, la rumba…

M.I.R.: ¿ Qué no le ha gustado?

E.R.: No lo digo por lambonear, como dicen aquí, pero creo que todavía nada. Estoy feliz, feliz de la vida. Lo único que podría comentarte a este respecto es que sí me entristece la diferencia de clases que hay aquí. Se ve en cualquier parte de Colombia. Eso me choca y me encoge el corazón.

M.I.R.: ¿Crees que los colombianos son machistas?

E.R.: Uff, mucho, y eso me coarta un poco. Y me impresiona la presión que tienen aquí las mujeres por estar siempre bonitas, por tener que lucir bien todo el tiempo. Algo que me llama mucho la atención es que en Colombia una presentadora de 28 años es ya una veterana, alguien que va en retirada del oficio. Eso es inconcebible, porque una mujer que está llegando a los 30 ó 40 está en su plenitud, más madura es y más sabia se ha vuelto. No está pasada para nada. Pero en cambio, los hombres barrigones y calvos la consideran, como te digo, una veterana, y están más pendientes de una de 24 porque la ven más guapa o más joven.

M.I.R: La noté muy crítica en sus notas sobre el reinado de Cartagena…

E.R.: En mi país Miss España no es nada, o casi nada. Se le abre una puerta o dos a la que sea más pila, y punto. En cambio he notado que en Colombia se le abren muchas más puertas a una mujer por ser reina que por ser profesional. No estoy diciendo que las presentadoras reinas sean tontas, sino que hay muchas mujeres que tienen conocimientos, una carrera profesional, que pueden desenvolverse muy bien, pero que por no ser tan bonitas, no se les da la oportunidad. Me llamó la atención que Cartagena colapsa con el reinado, están todos los medios de comunicación persiguiendo a las reinas desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche, la gente toca el vidrio del autobús en el que van las reinas como si se tratara de una pecera… Y los periodistas haciéndoles trastadas, tratando de averiguar cuál es la más bruta, o la que tiene más celulitis, o la más operada, para sacarle eso… Yo soy la primera que tiene celulitis. Me parece un mundo tan irreal, y creo que es el colmo que las mujeres nos prestemos a hacer eso.

M.I.R.: ¿Es anticirugía plástica?

E.R.: Encabezo la campaña contra las cirugías plásticas, porque las mujeres deberíamos aprender a vivir con lo que tenemos. Siempre hay alguien mejor que uno, claro: me encantaría medir 1,80 como Elle McPherson y pesar 49 kilos, pero también me encanta comer y no pienso dejar de hacerlo. Soy inteligente y puedo salir adelante con el físico con el que vine al mundo. Hay mujeres peores que yo, por eso hay que contentarse con lo que uno tiene. Mi sección en CMI para el reinado se iba a llamar 'Las tetas de Eva', pero nos pareció muy fuerte. La idea era aprovechar la iniciativa de Raimundo Angulo de que en los años venideros promoverá que no haya cirugías en el reinado. De 23 reinas que hubo este año, 21 eran operadas. Casi todas de senos y nariz.

M.I.R.: ¿Con esta mini falda con la que aparece en televisión, vive todo el día?

E.R.: Sí, para qué te voy a mentir. Uso mucho la minifalda, es como una época de mi vida que estoy pasando.

M.I.R.: Pero es que la suya es especialmente mini-mini… ¿No la han pellizcado en la calle?

E.R.: No, nunca. Piropos sí, y también alguna mirada desagradable. Pero nada más.

M.I.R.: ¿Sexo con amor o sin amor?

E.R.: Sexo cuando a uno le apetezca. Y hago la diferenciación: porque un hombre se acuesta con una mujer distinta una noche, dos, tres noches y es un macho, mientras que nosotras somos unas putas. No me parece. El sexo se debe tener cuando a uno le apetece. Obviamente, el sexo con amor siempre es mucho más rico, pero quién quita que a uno le apetezca una noche y se pague el gusto al cuerpo… Punto, no pasó nada.

M.I.R.: ¿Y amor hay sin sexo?

E.R.: Difícil. Por lo menos para mí no hay.

M.I.R.: ¿Sexo heterosexual, o bisexual?

E.R.: A mí las mujeres no me atraen sexualmente. Tampoco lo descarto del todo. Puede que hoy no me provoque y mañana sí. Pero ahora mismo en mi vida no quiero sexo con mujeres, porque no me atraen.

M.I.R.: Tengo la sensación de que usted se siente mejor entre hombres que entre mujeres… ¿Cree que las mujeres la ven como algo peligroso?

E.R.: Es cierto que me siento mejor entre hombres, aunque también tengo amigas mujeres. Pero sí noto que al principio me siento medida. Las mujeres tenemos ese problema, tendemos a competir con las demás. Yo misma, cuando conozco mujeres nuevas, entro en esa especie de competencia. Me miran como raro y no me dan tanto pie a la charla. Pero después de un rato se tranquilizan y me ven como soy.

M.I.R.: ¿Su imagen es la de mujer más lanzada de lo que realmente es?

E.R.: Totalmente. Por eso he aprendido que a veces a la hora de hablar en reuniones tengo que medirme porque escandalizo. Y además, es que me doy cuenta de que con las mujeres tengo un problema de conexión, pienso que me miran y preguntan: ¿Y esta niña, de qué pino se ha caído? Pero siento que hablo como hablan las mujeres de mi edad, fresca y abiertamente, y a la larga, por ser picantes, hemos comido lo mismo y al mismo tiempo. Sólo que yo lo digo y ellas no. Eso me coarta un poco.

M.I.R.: Pero cuando entra a un sitio y le gusta un hombre, ¿se le lanza sin problemas?

E.R.: No, curiosamente me vuelvo más tímida y no hablo. Ya después de tres whiskitos se me va la timidez y si el tipo me gusta y no me para bolas, yo ataco. No me cuesta nada ser la que dé el primer beso. Pero en principio me coarto.

M.I.R.: Hay quienes creen que esa manera de ser suya está diseñada para escandalizar. ¿O más bien es la verdadera personalidad de Eva Rey?

E.R.: Soy así. No tengo ningún tabú. Disfrutemos la vida, que estamos aquí de paso.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1829

PORTADA

Gran encuesta presidencial

Vargas Lleras arranca fuerte, Petro está estancado, Fajardo tiene cómo crecer y los partidos tradicionales andan rezagados. Entre los uribistas, Ramos se ve fuerte. Y Santos tiene 35 por ciento de aceptación. Gran encuesta de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y SEMANA.