Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2007/04/07 00:00

¿Es cierto que empaca maletas para regresar al país?

La embajadora en España, Noemí Sanín Posada, le responde a María Isabel Rueda.

Muy seguramente, en los próximos días aparecerán militares, jueces, policías, mercenarios, terratenientes, campesinos, periodistas y toda clase de personas vinculadas a las actividades paramilitares

M.I.R.: ¿ Son ciertos los rumores sobre las maletas?
N.S.P.: Las maletas siempre hay que tenerlas listas, pero quiero decirle que de Colombia nunca me he ido. El papel de embajador es llevar su país al país de destino: enseñarlo, explicarlo y venderlo.

M.I.R.: ¿Cómo está viendo Europa este momento particular y conflictivo que está viviendo políticamente Colombia?
N.S.P.: A la opinión calificada no le toma por sorpresa nada de lo que se está destapando en Colombia. Ha sido para todos un secreto a voces. A finales de 2001 la Unión Europea calificó a Colombia como un Estado casi fallido. Cuando en un país no se garantizan la vida y la seguridad, el vacío lo llenan fuerzas ilegítimas a manera de empresas del crimen o como mercenarios que tratan de reemplazar al Estado, bien sea ofreciendo seguridad a las víctimas, supliendo las falencias de la justicia expresadas principalmente en la impunidad, o aprovechándose de tanto horror y miedo, para hacer fortunas con el "todo vale" o para conseguir cualquier poder político o territorial con la tranquilidad de que "no pasa nada".

M.I.R.: ¿Pero los gobiernos europeos creen en el proceso?
N.S.P.: Europa observa con interés y hasta con admiración la posibilidad de que con este proceso de la Ley de Justicia y Paz podamos conocer la verdad, mediante confesiones y testimonios. Desde luego, espera que el Estado utilice todos los medios a su alcance para imponer sanciones y para que se dé la reparación a las víctimas. Pero lo que más impresiona en Europa es que en medio de un proceso tan complejo que puede comprometer prácticamente a personas de todos los estamentos de la sociedad, el país, con el decidido liderazgo del Presidente, mantenga la normalidad y haya logrado sostener el optimismo que tuvimos perdido.

M.I.R.: ¿ Cómo le responde usted como embajadora a quien le pide que le explique qué es lo que está pasando en Colombia, con ocho congresistas de la coalición uribista detenidos, otros rindiendo indagatoria, el ex director del DAS recién liberado e investigado?
N.S.P.: Lo que está ocurriendo es precisamente la demostración de la independencia de la justicia frente a los otros poderes del Estado y es la clara prueba del cumplimiento del compromiso del gobierno de no interferir en el proceso. Y este es apenas el inicio. Muy seguramente en los próximos días aparecerán militares, jueces, policías, mercenarios, terratenientes, campesinos, periodistas y toda clase de personas vinculadas a las actividades paramilitares. El país debe prepararse para aplicar con severidad, pero con serenidad y respetando el debido proceso, los castigos del caso, de tal manera que no se juzgue con el mismo rasero a quienes por años delinquieron y son criminales que provocaron y estimularon el terror y el narcotráfico para sus propios fines económicos y políticos, que a quienes por miedo contribuyeron al fortalecimiento de estos grupos criminales.

M.I.R.: La oposición ha vendido internacionalmente el concepto de que la mayoría de los congresistas detenidos son aliados de Uribe, y no de que este es un problema de todos…
N.S.P.: El fenómeno del paramilitarismo en Colombia es muy anterior a este gobierno. Es un fenómeno transversal que se agrava con el narcotráfico y que tiene un telón de fondo, casi nunca mencionado, que es la lucha por el territorio. La oposición tiene que recordar aquello de la viga en el ojo ajeno y ser tremendamente severa en la vigilancia de la manera como se aplique la ley. Lo que sí no puede hacer la sociedad colombiana es reemplazar a los jueces, ni condenar antes del juicio, ni que se confundan las aves carroñeras con las hormigas arrieras.

M.I.R.: ¿Por qué hay la sensación de que España es un país políticamente más comprensivo con Colombia que otros países de Europa? Los reyes acaban de estar dichosos en Medellín y Cartagena. ¿Es fruto del encanto de Noemí o del temperamento de los españoles?
N.S.P.: El idioma facilita mucho el conocimiento y nosotros hacemos una labor intensa para la comprensión de los temas. Además, en España se han vivido situaciones muy duras, en algunos casos similares a los de Colombia. La guerra civil y la transición que aquí se vivió arrojan lecciones útiles para nuestra circunstancia. Sin embargo, todavía hay en España heridas de esas épocas, que nosotros podríamos evitar si logramos que se den la verdad, la justicia y la reparación y ¡ojo!, el propósito de enmienda.

M.I.R.: ¿Encuentra interesante la condición de ex secuestrado del canciller Fernando Araújo para defender el momento político de Colombia en el exterior?
N.S.P.: Fernando Araújo no es sólo un ex secuestrado. Es una persona formada. Y la vigilia de seis años fue un espacio para la reflexión y el conocimiento que a todos nos tiene impresionados. Como es obvio, nadie puede hablar mejor ni con más propiedad de una vivencia que quien la ha tenido.

M.I.R.: Quizá por eso su espontaneidad le ha traído algunos problemas. El Presidente le ha tenido que jalar dos veces las orejas por sus declaraciones…
N.S.P.: Toda circunstancia nueva tiene su etapa de aprendizaje; también nosotros, frente a un nuevo estilo, deberíamos ser menos ligeros en los juicios. Estoy segura de que lo hará muy bien.

M.I.R.: Volvamos al tema de su eventual regreso a Colombia, que, según usted, aunque las maletas las mantiene empacadas, no es inminente. No podemos descartar, sin embargo, que vuelva a ser candidata presidencial en las próximas elecciones…
N.S.P.: Estoy dedicada a la embajada. Necesitamos volver los ojos sobre el 10 por ciento de nuestra población que está afuera, sobre nuestros migrantes. Hemos podido incentivar la inversión, intercambiar la cultura a niveles maravillosos, como lo acabamos de ver con la presencia española en Cartagena. Me dedico de cuerpo y alma al trabajo. Mis seis sentidos los tengo, creo que con excelentes resultados, en ello.

M.I.R.: Lo de la creciente influencia española en la vida cultural colombiana es incuestionable. Hasta se dice que uno de dos grupos españoles, Prisa o Planeta, se va a quedar con la mayoría del periódico El Tiempo. ¿Puede contarnos algún chismecito al respecto?
N.S.P.: Los dos son grupos serios y muy profesionales. Son prácticamente colombianos porque llevan casi 30 años trabajando en el país. A pesar de que El Tiempo presta un servicio público y es 'bocado de cardenal' para un inversionista extranjero, es una empresa privada que tiene mucha responsabilidad con el país, por lo que espero que en su decisión no pese solamente el tema económico. Hay mucho interés hoy en invertir en Colombia. Indiscutiblemente es hoy la niña bonita de Latinoamérica.

M.I.R.: De chisme, cero. ¿Puedo decir entonces en esta entrevista que mientras Noemí sea embajadora no piensa en la candidatura, pero que el día en que deje de serlo…?
N.S.P.: Me parece, María Isabel, que usted está empeñada en traerme las maletas. Uribe está hasta ahora empezando su gobierno.

M.I.R.: No parece que la vida política de Noemí Sanín se haya acabado...
N.S.P.: Usted lo ha dicho. Yo cada día, como ojalá lo haga cada colombiano, estoy más comprometida con la vida política y democrática del país.

M.I.R.: ¿Por qué el empeño en negar la futura posibilidad de volver a aspirar a la Presidencia?
N.S.P.: ¿Nunca la han demandado por acoso periodístico?

M.I.R.: Todavía no. ¿Pero puedo decirles a los encuestadores que empiecen a incluirla en las encuestas?
N.S.P.: Creo que este favor se lo agradecerían otros más que yo.

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