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| 3/15/1993 12:00:00 AM

"Este fallo es digno de una dictadura"

"Este fallo es digno de una dictadura" "Este fallo es digno de una dictadura"
EL DIRECTOR DEL SERVICIO INFORMATIVO DE CAracol, Darío Arismendi, se encuentra en el foco de la polémica que se ha desatado en torno al tema de las tutelas. El director de SEMANA, Mauricio Vargas Linares, lo entrevistó a propósito de este asunto.
MAURICIO VARGAS: Usted ha desencadenado una polémica sobre el uso de las tutelas en contra de los medios de comunicación. ¿No cree que éste es un instrumento útil para controlar los eventuales excesos de los medios?
DARIO ARISMENDI: La tutela me parece una gran conquista de la nueva Constitución. Pero como quiera que se trata de un instrumento novísimo de nuestro ordenamiento jurídico, pareciera que todavía no se le termina de entender en toda su dimensión, y eso ha llevado a que se cometan, en su nombre, errores, excesos y atropellos contra los medios y los periodistas.
M.V: ¿Pero no cree que sino fuera por este instrumento, no habría manera de que los periodistas rectificaran un error?
D.A.: El derecho a la rectificación existe en casi todas las legislaciones del mundo. Y si un medio se niega a garantizarlo, para eso está contemplada la demanda por calumnia o injuria. La tutela es, por supuesto, otra alternativa, siempre y cuando los jueces la entiendan a cabalidad y la apliquen con equidad y justicia.
M.V: En el caso de tutela que ha afectado a Caracol, ¿usted cree que faltaron equidad y justicia?
D.A.:Desde luego que faltaron. Y eso explica la tremenda solidaridad que hemos recibido de casi todos los medios de comunicación, columnistas, agremiaciones profesionales de Colombia y el exterior. La sentencia del juez 23 de Bogotá contra Caracol y su director es quizá el mejor ejemplo de lo que no puede ser un fallo por una tutela, para decirlo en palabras de la periodista María Isabel Rueda, en una columna de SEMANA. En el caso que nos ocupa hay tres asuntos garrafales que bien vale la pena cuestionar. Son ellos los que se refieren al texto de rectificación impuesto por el juez, a la decisión absolutamente cuestionable de que fuera leída por el propio director de la cadena y al capricho de que se transmitiera tres veces (¿por qué no dos, o cinco, o todos los días del año?), con intervalos de 48 horas. Este fallo no tiene antecedentes sino en los regímenes dictatoriales.
M.V: Pero se supone que Caracol o cualquier otro medio puede evitarse el "tutelazo " si divulga oportunamente la rectificación solicitada por el afectado. En este caso, el Ministro de Agricultura envió la carta y ustedes no la divulgaron...
D.A.: La carta que el doctor López Caballero nos envió, al igual que la sentencia posterior del señor juez, nos imponía un texto de rectificación que reñía, en nuestra opinión, con el derecho a la rectificación consagrado en la Constitución. Todos nos hemos equivocado y nos seguiremos equivocando, de buena fe. Lo que pasa es que una cosa es que a uno le impongan un texto escrito por asesores legales que están pensando en una demanda desde el momento en que escriben la carta de rectificación, y Otra muy diferente es que al medio se le hubiera pedido la rectificación en términos de equidad. Si esto último, que no se hizo, se hubiera hecho, no habría habido problema.
M.V.: Algunas personas dicen que cuando usted era director de El Mundo era el modelo del periodismo independiente. Y ahora, como director de Caracol, del Grupo Santo Domingo, es el símbolo del periodismo al servicio de interés...
D.A.: Estoy ejerciendo el periodismo desde hace 25 años, los dos últimos en Caracol, y antes de ser fundador y director de El Mundo, fui durante ocho años jefe de redacción de El Colombiano y redactor de planta de tres periódicos de Madrid. Pienso que los códigos de ética y los principios no se borran de la noche a la mañana. Si en Caracol estuviéramos al servicio de intereses particulares no tendríamos los altísimos ratings de sintonía de que nos han hecho merecedores los oyentes de Bogotá y todo el país. Para comprobarlo están los registros de las empresas de opinión pública. Soy consciente de que en la medida en que un medio de comunicación sea más fuerte y poderoso, despierta resistencias y comentarios de algunos envidiosos y aspirantes a reemplazarme. ¿Qué es periodismo independiente? ¿Acaso SEMANA lo ha sido, por ejemplo, en el escándalo del Ministro de Agricultura? Toda la vida he dicho que la objetividad y la independencia periodísticas absolutas son un mito. ¿Qué medio de comunicación en Colombia carece de intereses; cuál es totalmente puro y transparente? Me parece cuando menos curioso que cada que se habla de grupos económicos y medios, algunos competidores y algunos columnistas se refieren sólo al Grupo Santo Domingo, cuando en realidad éste es apenas uno de los cinco, seis o 10 grupos económicos que tienen inversiones, de diversa manera, en medios de información. La propiedad no garantiza per se ni la objetividad, ni la independencia. El debate adelantado en Colombia, por parte de algunos ha sido planteado de modo simplista y parcializado. En el mundo de hoy para que un medio de comunicación pueda ser independiente de otros poderes públicos tiene que ser económicamente muy fuerte y sólido.
M.V.: ¿No será que la gente habla más del grupo Santo Domingo que de otros grupos, porque es el único que, en sus medios, se comporta como tal? En el caso del enfrentamiento de Bavaria y el Ministro de Hacienda, se dijo que el Grupo había puesto a su disposición no sólo a Caracol sino también a TV Cable, donde Santo Domingo tiene una importante participación accionaria...
D.A.: Es normal que la gente hable de los grupos económicos y de sus actividades y empresas. Así sucede en todos los países de libre empresa y libertad de información. Tradicionalmente Caracol ha transmitido en directo un alto porcentaje de los grandes debates nacionales, como la controversia que generaron los insucesos del Palacio de Justicia, las deliberaciones de la Constituyente, el debate en el Congreso por la fuga de Pablo Escobar. ¿No era acaso fundamental para el país esclarecer si la empresa Bavaria y la industria cervecera han estado defraudando al fisco en una suma cercana a los 500 mil millones de pesos a precios de hoy? ¿,No era ese un debate de interés público? Ca- racol transmitió la totalidad de la intervención del Ministro y también los puntos de vista de todos los que intervinieron en el debate, sin ediciones ni recortes. En lo que tiene que ver con mi conducta personal, procedí con convicción y sujeción a unos principios: estaba y sigo estando convencido de que el doctor Hommes procedió con ligereza e injusticia, al acusar públicamente a una industria de evadir impuestos sin haber adelantado previamente la investigación debida. Y lo hice no por mi vinculación a Caracol, sino por razones de carácter jurídico y de tipo profesional. Si hubiera estado en El Mundo, o en cualquier otro medio impreso o audiovisual, habría procedido de igual manera, con el mismo carácter, ya en tratándose de un tema relacionado con la cerveza, o con los tabacos, las gaseosas, etc.

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