Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 6/2/2011 12:00:00 AM

Este sábado arranca en firme la restricción para motos de dos tiempos

Quienes infrinjan la medida deberán pagar una multa de $267.800. Esta es una norma previa a la salida definitiva de circulación de este tipo de vehículos. Voceros de los motociclistas piden alternativas.

En los alrededores de la plaza de toros de Bogotá se concentraron este martes decenas de motociclistas. Eran en total unos 400, con motores de dos tiempos, que a 30 kilómetros por hora iniciaron una caravana por la carrera séptima. ¿La razón de la manifestación? El rechazo a una medida que fue tomada hace unas semanas por la Secretaría de Ambiente: ejercer con rigurosidad la restricción ambiental para las 39.000 motocicletas de este tipo de motor que circulan por la ciudad.

De acuerdo con la Resolución 2394 del 2011, de lunes a sábado entre las 6 a. m. y las 10 a. m. y entre las 5 p. m. y las 8 p. m. ninguna de las motocicletas de este tipo pueden circular debido a la gran contaminación que producen –entre cinco y 15 veces más hidrocarburos que una moto con motor de cuatro tiempos–. Esta restricción se venía ejecutando de manera pedagógica desde el 3 de mayo, pero a partir del sábado 4 de junio quienes infrinjan la ley deberán pagar una multa de $267.800.

La medida es la antesala de la salida definitiva de circulación de estas motos, anunciada por la Secretaría de Movilidad desde el año 2009. Pero ahora, cuando está a punto de hacerse realidad, surge la preocupación de los propietarios de este tipo de vehículos, muchos de los cuales viven de ellos.

En febrero del 2009 la Secretaría de Movilidad expidió el Decreto 035, en el cual se estipuló que desde abril de ese año no se podían registrar en el distrito capital ningún tipo de motocicletas con motor de dos tiempos y dio un plazo de dos años para que la Secretaría de Ambiente reglamentara la salida de circulación de estas.

Eduardo Behrentz, ingeniero ambiental de la Universidad de los Andes, asegura que en investigaciones que se hicieron en ese centro educativo se demostró que “estos elementos son altamente contaminantes”.

“Una moto con motor de dos tiempos puede ser hasta 20 veces más contaminante, incluso que un carro, puesto que no cuentan con la tecnología para controlar sus emisiones, y por eso es necesario prohibirlas”, explica.

El estudio, que se realizó en asocio con la Secretaría de Ambiente, sostiene además que por cada 10.000 motos de dos tiempos se generan 37 toneladas de contaminantes al año, mientras que las motos de cuatro tiempos generan 22 toneladas.

Germán Darío Álvarez, director de control ambiental de la Secretaría de Ambiente, manifiesta que este tipo de motos son las causantes de gran parte de la producción contaminante de todo el parque automotor de la ciudad. “En Bogotá hay registradas 250 mil motos, 39 mil de ellas de dos tiempos. Sin embargo no todas ellas circulan en la ciudad, solamente cerca de 15 mil motos. Ahora bien, estas 15 mil motos producen el 22 por ciento del material particulado que produce la totalidad de las motocicletas, contaminando altamente la ciudad”, asegura.

Con base en estos argumentos, tal como lo había anticipado la Secretaría de Movilidad, se reglamentó entonces la restricción ambiental y se establecieron los siguientes plazos para la salida de circulación progresiva de las motocicletas de dos tiempos: a partir del primero de septiembre de este año dejarán de circular los modelos 2001 hacia atrás, desde enero del 2012 saldrán los modelos del 2002 al 2005 y desde julio del 2012 no podrá circular ningún tipo de vehículo propulsado con estos motores.

¿Qué va a pasar?

Los 400 motociclistas que participaron en la manifestación del martes dicen representar a miles de familias de la capital del país que se preguntan qué pasará ahora que entre en vigencia la prohibición. Representantes de los motociclistas aseguran que de las 39.000 motos al menos 27.000 son utilizadas como herramienta de trabajo para poder subsistir.

“Nosotros estamos de acuerdo con que haya un control a las partículas contaminantes, pero también pedimos que las medidas no sean tan bruscas. La mayoría son mensajeros, son domiciliarios, son personas cuya única herramienta de trabajo es su moto y no cuentan con recursos. Ellos son los más lesionados”, dice Alejandro Rubio, presidente de la Asociación de Motociclistas de Colombia (ASOMOCOL).

Según Rubio, quienes pueden han optado por vender sus motos de dos tiempos en poblaciones cercanas a Bogotá, donde la normativa no los afecta. Pero –advierte– esto genera una advertencia: la medida que tomó la Alcaldía Distrital podría desencadenar un efecto de desplazamiento y no existiría entonces una solución al problema ambiental; solo se lograría que los capitalinos se quiten un peso de encima para pasárselo a otras poblaciones.

Rubio señala que hay personas que aún están pagando sus motos, puesto que las compraron en los primeros meses del 2009 a 36 meses de plazo, antes de que el decreto de la Secretaría de Movilidad rigiera. Aunque la administración local y algunas ensambladoras insisten en que estas motos no se producen, ni se comercializan, desde el 2005.

De acuerdo con Behrentz, aunque hay que aplaudir esta medida que tomó la Alcaldía, también “es necesario tener en cuenta que (las motos) se pueden convertir en un mercado negro y migrar a lugares donde aún no hay control; por eso habría que pensar en un programa de chatarrización, no que el problema migre a otras partes”.

Y es precisamente a eso a lo que han tratado de apuntarle los motociclistas desde el 2009, manteniendo diálogos con la Alcaldía en busca de posibles soluciones. Aunque, según el senador Manuel Virgüez, autodenominado el senador motociclista, la administración distrital no les puso atención a muchas de las propuestas.

Dice el senador en su página web que “no se tuvieron en cuenta las propuestas que se hicieron en tres mesas de trabajo donde participaron la Secretaría de Movilidad, la Secretaría de Ambiente y los representantes de los clubes de motociclistas de la ciudad”. Dichas propuestas tenían que ver, por ejemplo, con un programa de sustitución y chatarrización de las motos con motores de dos tiempos.

Hasta ahora, algunas ensambladoras han optado por ofrecer esta alternativa por sus propios medios, dándoles la oportunidad a las personas de entregar esas motos y adquirir bonos de compra para acceder a una motocicleta con las mismas características, pero con el motor de cuatro tiempos. Otras propuestas fueron encaminadas a que se utilizaran filtros que redujeran la emisión de gases contaminantes de este tipo de motos, como se hace en países como India.

Por su parte, Álvarez sostiene que no se hace necesario pensar en un programa de chatarrización cuando las mismas ensambladoras ya se han ofrecido a recibir las motos de dos tiempos como parte de pago para adquirir una más moderna y también insiste en que pensar en importar filtros catalizadores para estas motos es inútil, en vista de que “éstos terminan costando entre uno y dos millones y medio de pesos; prácticamente lo mismo que cuesta una moto de ese estilo”.

Entretanto, los propietarios de estas motos no encuentran otra alternativa más que esperar a que llegue la fecha de caducidad que les impedirá, definitivamente, sacar sus motos a las calles.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.