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| 12/4/2000 12:00:00 AM

Exodo con visa

Los países receptores están haciendo lo posible por ajustarse a la salida masiva de colombianos.

No somos los malos del paseo”, dijo uno de los funcionarios encargados de expedir visas a los miles de colombianos que quieren salir del país. Y es que no es extraño que esa sea la percepción ante las filas interminables que se forman, llueva, truene o sea de noche, frente a las embajadas. Pero esa es una visión propia de la angustia de muchos colombianos por querer marcharse. Según un estudio del DAS y la Organización Internacional para las Migraciones, por la crisis económica y la violencia, de los colombianos que salieron en 1999 del país 224.848 no regresaron. Pero pocos analizan cómo están lidiando el problema los países receptores. Y la verdad es que no son tan hostiles como parecen.

El de la mayor demanda es Estados Unidos. Hoy su embajada recibe 1.000 llamadas diarias por visas de turismo. Hay además unas 200 a 300 renovaciones o visas de estudiantes, y otro tanto de citas de emergencia. Cada cónsul entrevista unas 150 personas al día, pero no es suficiente. Este año se han tramitado ya unas 284.000 solicitudes de no inmigrante pero están en lista de espera 230.000 personas hasta marzo de 2002.

Son más de medio millón de personas por año que buscan entrar a Estados Unidos, comparadas con las 150.000 a mediados de los 90. Cuando todo comenzó los cónsules trabajaron horas extras. Por eso ahora están ampliando las instalaciones y esperan la llegada de más personas. Pero no es factible que la espera se acorte antes de 2002. De ahí que sea importante que quienes tienen visa de turismo no la dejen vencer. La situación es tan extrema que aun las citas de emergencia deben esperar más de un mes.

Con el incremento se ha disparado el índice de rechazos. Mientras en 1996 y 1997 se negaban alrededor de 17 por ciento de las visas de no inmigrante, este año se está negando el 34 por ciento. Y sin embargo se están otorgando más del doble de cinco años atrás. Lo que pasa es que más colombianos están recurriendo a la visa de turista para quedarse, y es lógico que las autoridades de ese país intenten evitarlo.

Es llamativo que Estados Unidos no haya desarrollado ningún programa especial de asilo de colombianos. Y a juzgar por el número de visas de inmigrante permanente que se están tramitando en Bogotá tampoco se están abriendo más puertas. Aun así, Colombia aún no ha entrado al sistema de cuotas que tienen países como China, India o México.

Otra nación de gran demanda de residencia es España. Pero allí sí están creciendo y se espera que este año las visas aprobadas se multipliquen por seis en relación con 1996 (ver gráfico). Según la cónsul en Bogotá, Elena Madrazo, “la gente que cumpla los requisitos y tenga una oferta de empleo de una empresa española acreditada se le otorga la visa en forma gratuita”, explica.

Sin embargo la demanda también está sobrepasando la capacidad del consulado en Bogotá y los 11 viceconsulados del país. De ahí que aumentarán el personal y van a cambiar de sede.

Para visitar España los colombianos no necesitan visa pero es probable que por la Unión Europea ésta se convierta en un requisito muy pronto. Ese país tiene un programa de trabajadores temporales, por el que viajan unos 180 recolectores u obreros al año por unos meses, pero es limitado.

Quizás el país más abierto es Canadá. Alrededor de nueve de cada 10 colombianos que solicitan válidamente visa de residente la obtienen. En todo 1999 fueron 1.480 y a octubre de este año ya iban 2.004. Son personas solicitadas por sus familias o profesionales independientes, hombres de negocios, inversionistas o refugiados.

Canadá es excepcional en sus programas especiales para recibir campesinos, estudiantes o personas perseguidas, principalmente por las Farc o las AUC. Así, por ejemplo, a una pareja de agricultores, cuya hija de 10 años fue quemada viva por hombres armados, le dieron asilo. “Cada caso es estudiado para evitar falsos exilios y sólo podemos atender unos pocos, a quienes tenemos capacidad de ubicar en Canadá y mantener los primeros días mientras se ubican”, dijo un funcionario del consulado.

Los colombianos no sólo se van a países desarrollados. Con excepción de Venezuela, donde la alta migración ilegal es difícil de cuantificar y la petición de visas de visita no ha variado (ver gráfico), el resto de Latinoamérica también recibe colombianos.

Casos sobresalientes son los de Costa Rica y Ecuador. Según el consulado costarricense, desde 1998 la petición de visas de residente se ha cuadriplicado. Sólo entre julio 15 y octubre la pidieron 772 colombianos y se espera que el 60 por ciento las reciban. Sólo se permite la residencia a inversionistas, empresarios, rentistas o pensionados y a expertos o técnicos con trabajo allá.

En Ecuador no se han otorgado más que 30 visas de residencia en lo que va del año. Pero el problema reciente más grave es la gente que está huyendo del Putumayo hacia la región ecuatoriana de Sucumbíos. Se estima que unos 1.500 colombianos han salido para allá en las últimas dos semanas de octubre, aunque es probable que algunos regresen.

Cada país busca proteger sus intereses y el trabajo de sus nacionales ante casos de emigración masiva. También es lógico que sus exigencias se vuelvan mayores porque los casos de fraude también crecen: contratos de trabajo con firmas inexistentes, personas que ‘alquilan’ cónyuges, la lista es interminable. Aún así los países receptores no se están cerrando y, por el contrario, están recibiendo emigrantes colombianos talentosos y preparados. Total, es Colombia la que pierde.
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