Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 3/24/2007 12:00:00 AM

Expedientes resucitados

Varios militares que habían sido absueltos por el Ejército en casos de homicidios están siendo investigados nuevamente por la Procuraduría.

El 31 de enero de 2004 Diosides Caicedo Palomar salió de su casa en la vereda San Isidro con un bulto de café, una mochila, y un radio pequeño en el que estaba escuchando música. A la orilla del camino, esperó el carro de Ángel Silva, que lo llevaría a Valencia Paz, un pequeño caserío de Iquira, Huila, donde vendería el café. Así lo hacía todas las semanas. Pero ese día no pudo llegar a su destino. Unos pocos kilómetros antes de llegar al pueblo, el carro fue detenido por un retén del Ejército. Todos fueron requisados y autorizados para volver al carro. Menos Diosides, a quien los soldados dejaron detenido en el retén. Otros carros que pasaron por allí en la mañana vieron al campesino allí sentado, esperando que alguien le resolviera la situación. Sin embargo, en la tarde, un fiscal promiscuo estaba levantando el cuerpo sin vida de Diosides. Los militares de la compañía B del Batallón de Contraguerrilla No. 28 dijeron que era un guerrillero que había disparado con un revólver contra los soldados, y que había sido muerto en combate.

Lo increíble es que a pesar de los testimonios y las evidencias de que se trataba de un crimen, los oficiales del Ejército encargados de hacer la investigación cerraron el caso y absolvieron a la patrulla. Para hacerlo, consiguieron falsos testigos que les ayudaron a cumplir sus propósitos. Lo que no esperaban ellos era que años después, la Procuraduría General de la Nación, amparada en una sentencia de la Corte Constitucional, se diera a la tarea de recabar en los expedientes y ordenara reabrir la investigación, y luego dictar pliego de cargos contra 11 soldados y dos suboficiales. Y a estos últimos además por obstrucción a la justicia.

Pero este no es el único caso. La Procuraduría ordenó la reapertura de otros 40 que ya habían sido cerrados por las oficinas de control y por la inspección del Ejército. Entre estos expedientes hay procesos insólitos. Como el de una mujer de Huila que fue reportada como guerrillera dada de baja en combate. Sólo que, según reza en el acta de levantamiento del cadáver, vestía camuflado y zapatos de tacón. O el caso de Francisco Luis Lopera, un supuesto guerrillero muerto en combate con la Brigada Móvil 11 cuyas piernas están completamente baleadas, pero su uniforme, intacto.

Las denuncias por casos como estos están creciendo. Así lo señaló la oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en su informe anual. La tendencia fue confirmada a SEMANA por la procuradora delegada para los Derechos Humanos, Sonia Téllez, quien admite que desde 2004 hay un incremento de estos crímenes.

Actualmente esta oficina trabaja en 800 casos contra militares, de los cuales 300 son por ejecuciones por fuera de combate.

Para muchos observadores, esto se debe a la presión por resultados y la necesidad que tienen muchos oficiales de mostrar bajas a cualquier precio. Pero si a estos crímenes se le suma el encubrimiento, como en el caso de Diosides Caicedo, la situación se torna más grave.

Aunque en meses anteriores se denunciaron varios casos en Antioquia, tanto la Procuraduría como Naciones Unidas señalan que los casos se repiten en todo el país. Téllez destaca que ahora la población está más decidida a denunciar que antes. Lo cual también incrementa el número de quejas, las cuales no necesariamente son sobre casos nuevos, sino a veces sobre hechos ocurridos hace años, pero que por la negligencia de los investigadores, quedaron en la impunidad. Por lo menos en el aspecto disciplinario, que es el que atañe a la Procuraduría.

Quizás esta vez se cumpla la vieja premisa de que la justicia cojea, pero finalmente llega.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1829

PORTADA

Gran encuesta presidencial

Vargas Lleras arranca fuerte, Petro está estancado, Fajardo tiene cómo crecer y los partidos tradicionales andan rezagados. Entre los uribistas, Ramos se ve fuerte. Y Santos tiene 35 por ciento de aceptación. Gran encuesta de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y SEMANA.