Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2010/09/20 00:00

Faltan celeridad, eficiencia y eficacia en la Contraloría de Bogotá, dice Auditoría

"Por cada 1.000 pesos de detrimento del patrimonio público distrital que investiga la Contraloría de Bogotá, solamente existe la expectativa de recuperar tres pesos”, encontró el organismo que vigila los entes del control en el país.

Se estima que en Bogotá hay actualmente cerca de 180 frentes de obra y se celebran 105.000 contratos de toda índole, respecto de los cuales no se pudo evidenciar el porcentaje de cobertura de parte del ente de control ni la intervención que realiza con el fin de evitar que continúen presentándose irregularidades en el manejo de los recursos públicos. Foto: Foto: Karen Salamanca

La Contraloría de Bogotá no salió muy bien librada en la última evaluación que hizo la Auditoría General de la República, el organismo que se encarga de vigilar la gestión fiscal de las contralorías del país.

En su último informe, analizó la gestión de la Contraloría de Bogotá respecto a los procesos de responsabilidad fiscal que lleva en las 113 entidades que debe vigilar.

De los 157 análisis que el organismo de control de la capital hizo entre enero del 2009 y junio del 2010, la Auditoría estudió 61.

Sin duda, los procesos que más inquietan a los habitantes de la ciudad y a las mismas autoridades son los que tienen que ver con el malgasto de los dineros públicos y sus responsables.

En la vigilancia que sobre estas acciones hizo la Contraloría de Bogotá, la Auditoría encontró “una situación crítica”. En resumen, el hallazgo fue que “por cada 1.000 pesos de detrimento del patrimonio público distrital que investiga la Contraloría de Bogotá, solamente existe la expectativa de recuperar tres pesos”.

La Auditoría analizó 543 procesos que buscan detectar el mal gasto de los dineros públicos, y sus responsables. Lo que está ocurriendo es que 81 de cada 100 casos estudiados fueron archivados por falta de méritos o están en la etapa de recolección de pruebas y aún no se tienen conclusiones previas. En 16 de cada 100 casos estudiados ya hay un señalamiento de los posibles responsables del detrimento de los recursos. Y apenas tres de cada 100 procesos analizados logran dar con los culpables.

Estos resultados se deben, según el hallazgo de la Auditoría, a que en la Contraloría de Bogotá hace falta celeridad “al no impulsar oficiosamente los procesos”. Se desatiende el principio de economía “por no velar, en los procesos descritos, por su rápida solución ni adoptar las medidas conducentes para impedir su paralización”. No hay eficacia “al no obtener, respecto de su trámite, los resultados de manera oportuna y guardando relación con los términos procesales”. Y no hay eficiencia “al no contar, en los casos descritos, con capacidad para adelantar tales procesos de responsabilidad fiscal y lograr el resarcimiento de los daños ocasionados al patrimonio público”.

Las observaciones hechas por la Auditoría parecen ser diferentes a la visión que el contralor de Bogotá, Miguel Ángel Moralesrussi, tiene sobre la labor de las contralorías actualmente.

En una reciente entrevista con Semana.com, el funcionario dijo que “en el mundo ya no se mide la gestión de las contralorías por lo que recuperen. Para los sistemas judiciales, entre ellos de responsabilidad fiscal, es muy difícil hacer que un funcionario repare económicamente los daños que cause por detrimento porque la corrupción pone en juego miles de millones”. 

Enseguida, se le preguntó al funcionario en qué consiste la labor de control hoy día. Él respondió que “el enfoque de control fiscal va hacia la auditoría de gestión, que mide la eficiencia, la eficacia, la economía y los costos ambientales dentro de un escenario de prevención y de evitar detrimentos en tiempo real. Hasta donde sea posible, se busca examinar la política pública y hacer pronunciamientos y advertencias para evitar que se pierda plata”.

Pero esa acción preventiva parece que no logra abarcar la totalidad de contratos que debe vigilar la Contraloría. Así lo da a entender la Auditoría cuando describe que este órgano de control “no cuenta con un sistema de información que le permita monitorear permanentemente la contratación del Distrito”.

En el periodo analizado, había 104.254 contratos de obras en toda la ciudad, cuyo estado “no se puede conocer oportunamente”, dijo la Auditoría. “Por el contrario, se evidenció que en las auditorías realizadas al IDU, entidad del Distrito que genera el mayor número de contratos de obra pública, no se determinó por parte de la Contraloría la cobertura de los proyectos evaluados respecto del total de contratación de obra suscrita por el ente vigilado”, fue el dictamen.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.