Martes, 6 de diciembre de 2016

| 2016/06/29 00:15

El asilo político que pide el empresario panameño que se evaporó de La Picota

Semana.com conoció el documento en el que Mayer Mizrachi, hijo de un cuñado del expresidente de Panamá Ricardo Martinelli, expone las razones para refugiarse en Colombia.

El empresario era requerido por las autoridades panameñas por, presuntamente, haber cometido delitos contra la administración pública. Foto: Facebook de Mayer Mizrachi.

Mayer Mizrachi Matalon, de 28 años, fue detenido el 29 de diciembre del 2015 en el aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena, cuando llegaba de Estados Unidos. El empresario era requerido por las autoridades panameñas por, presuntamente, haber cometido delitos contra la administración pública.

Los señalamientos se deben a un contrato que suscribió el Estado panameño con la empresa Criptex, propiedad de Mizrachi, por el que se pagaron alrededor de 250.000 dólares. Según el gobierno de Panamá, esa firma no cumplió lo pactado al no realizar la instalación de una plataforma informática y por eso reclamó a través de la vía penal, pues esto representaba un detrimento patrimonial considerable.

Por este caso, en Panamá están siendo procesadas siete personas, entre ellas funcionarios y empleados de Criptext. Sin embargo, hay uno que no ha comparecido ante la justicia y es, precisamente, Mayer Mizrachi.

Luego de su captura en el aeropuerto de Cartagena, Mizrachi estuvo preso en la cárcel La Picota, en Bogotá, durante seis meses. Después de pagar una fianza de cerca de 100.000 dólares, recuperó su libertad el pasado 24 de junio.

Pero su salida de la cárcel ha generado polémica. La Fiscalía envió al Inpec la resolución del 21 de junio en la que informó sobre la cancelación de la orden de captura contra el panameño y en la que ordenó “su libertad inmediata”. Así las cosas, las autoridades penitenciarias procedieron y dejaron salir de la cárcel a Mizrachi.

El inconveniente del asunto surgió por parte del Inpec, que debía entregar al interno a Migración Colombia luego de que esta entidad lo había solicitado porque tenía una medida de expulsión con la que debía ser devuelto a Panamá. Sin embargo, a pesar de que durante varias horas hubo funcionarios de esta dependencia en La Picota, nunca supieron en qué momento el empresario panameño dejó el centro de reclusión.

En diálogo con Semana.com, un alto funcionario de Migración Colombia explicó que Mizrachi tenía esa medida migratoria porque tenía circular roja y podía representar un riesgo para la seguridad del país. “Siempre lo hacemos por política general”, dijo la fuente.

Manifestó que le ha causado mucha “curiosidad” que tras haber enviado numerosos correos y actos administrativos al Inpec requiriendo al recluso, este hubiera salido del penal sin que ellos lo supieran. Y tanta inconformidad les ha causado lo ocurrido, que se ha rumorado que el panameño habría podido pagar un soborno para no ser entregado a las autoridades migratorias.

Al respecto, fuentes del Inpec le señalaron a Semana.com que el informe de lo que ocurrió con el empresario ya está en manos de la Fiscalía y que la entidad manejará el tema con la Cancillería, por lo que no hubo aclaraciones sobre esto.

¿Por qué Mizrachi no regresa a Panamá?

En estos momentos, el empresario está gestionando el asilo político en Colombia. Radicó la solicitud en la Cancillería el jueves 23 de junio. ¿Cuáles son sus argumentos?

Semana.com conoció el documento que el abogado de Mizrachi, Álex Vernot, presentó en el Ministerio de Relaciones Exteriores y en el que detalló, en 11 puntos, por qué debe recibir el beneficio.

“Ante los nuevos acontecimientos surgidos, y teniendo en cuenta la forma como las autoridades panameñas le han abierto un proceso penal por un contrato administrativo (…) y también en vista de las mentiras que hemos oído pronunciar al gobierno panameño el día de hoy sobre que Mayer es un fugitivo (cuando es un hombre libre por mandato judicial de autoridad competente), Mayer ha decidido solicitar el asilo político al Estado colombiano”, se lee en el documento.

Y también se refiere a la supuesta persecución política de la que Mizrachi ha sido víctima: “Mayer ha sido informado de que en Panamá no hay garantías legales en este momento, ni le serán respetados sus derechos, como en efecto ha ocurrido con muchos otros casos de personas asociadas por el gobierno actual con el anterior gobierno de Martinelli”.

Añadió que “hemos sido informados de que en Panamá quieren abrirle otro proceso para revocarle la fianza de excarcelación que le ha concedido la libertad. Para Mayer ha quedado claro el día de hoy que la República de Panamá insiste desesperadamente en conducirlo a su territorio contra su voluntad, pues saben los atropellos que han cometido, que actualmente los tienen en la mira de autoridades internacionales de derechos humanos”.

“No hay razones para que Mizrachi se defienda en Colombia”

Semana.com se contactó con una fuente cercana al proceso en Panamá y esta aseguró que no hay razones para que el empresario se defienda en Colombia. Aseguró que el panameño “no es político y no forma parte de engranajes políticos, ni es figura política en el país. Él es indiferente para política. Él no suma ni resta en ningún programa político”. También dijo que, incluso, Mizrachi no participó en las últimas votaciones y que si fuera un perseguido político, “no le habrían dado la fianza y se acabó”.

Además, señaló que todos los involucrados en el caso están respondiendo ante la justicia en el istmo y que el problema del empresario es que “nunca se presentó al expediente. Tenía un defensor, pero él nunca fue a declarar. Él ha hecho todo lo necesario para no estar en Panamá. Eso afecta a los demás imputados porque han pedido dos fechas de audiencia y no se han podido celebrar por culpa de Mayer”.

La fuente también le aclaró a este portal que, contrario a lo que Mizrachi argumenta, si él va a Panamá, quedaría inmediatamente en libertad, siempre y cuando no siga evadiendo a la justicia porque ya pagó una fianza. “Él podría participar en la audiencia preliminar que está programada para el 26 de agosto, pero posiblemente esta se verá afectada por su inasistencia y falta de notificación”, puntualizó.

Agregó que estar fuera del país le impide defenderse a Mizrachi de la debida forma y que la fianza que pagó para quedar en libertad “tiene como requisito estar en el país. Lo que él está haciendo con su comportamiento es perder el beneficio que la justicia le dio”, dijo la fuente a Semana.com.

Varias aristas han surgido a partir de este caso, que más que respuestas deja preguntas. Lo último que conoció este portal es que la Cancillería todavía no ha aceptado la solicitud del empresario panameño, que todos los sistemas de Migración están alerta para poder ubicarlo y que las autoridades panameñas lo solicitan para que comparezca ante la justicia por el caso por el que es procesado.

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