Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2016/04/10 22:27

Otra vez, Simón Trinidad

Cuando las FARC ven próximo un acuerdo sobre cese al fuego bilateral y definitivo, vuelven a hablar de la situación de su compañero extraditado en Estados Unidos.

Alias ‘Simón Trinidad’ fue extraditado por Colombia en diciembre del 2004 a Estados Unidos. Foto: Juan Carlos Sierra / SEMANA

Si hay algo en que las FARC parecen obstinadas, tanto como el propósito de llevar al gobierno a una Asamblea Constituyente para implementar los acuerdos de paz, es en la libertad de Juvenal Ovidio Ricardo Palmera, el camarada ‘Simón Trinidad’. Este jefe guerrillero purga una condena de 60 años de prisión en Estados Unidos, luego de haber sido extraditado por el gobierno colombiano.

Y lo han hecho desde el día cero del proceso de paz. Las FARC firmaron una agenda de negociaciones con el Gobierno en el 2012, y en octubre de ese año se sentaron formalmente en la Mesa de Negociaciones instalada en La Habana.

Primero, lo incluyeron en la lista de negociadores de la guerrilla. Parecía un desafío. Y horas antes de que se instalaran las negociaciones, previo al primer ciclo de diálogos, las FARC sorprendieron al Gobierno al exigir el indulto para ‘Simón Trinidad’, tras calificarlo como un gesto de “inmenso” aporte a la paz.

El gobierno colombiano insistía en que la situación del guerrillero no era su jurisdicción, pues era competencia exclusiva de la justicia de los Estados Unidos. Denis McDonough, asesor de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental en la Casa Blanca, parecía hacerle el quite al gobierno: “’Simón Trinidad’ está encarcelado y seguirá estándolo”, dijo el 26 de noviembre.

Las FARC no claudicaban. Ingresaban al Palacio de Convenciones de La Habana cargando un dummie con la imagen de ‘Trinidad’, que ponían en la Mesa y con el que hasta leían los comunicados o concedían entrevistas. Hasta se propuso que ‘Trinidad’ participara desde Estados Unidos a través de una video-conferencia.

Y hasta el entonces fiscal general, Eduardo Montealegre, le daba alas a la guerrilla, cuando afirmó que sí podía participar de los diálogos.  

Hace tres años se alcanzó a debatir si la exigencia de la liberación de ‘Simón Trinidad’ sería un inamovible de la guerrilla que pondría impedir el avance del proceso de paz. No lo fue, y con ‘Trinidad’ en la cárcel se han firmado los acuerdos de tierras, participación política, víctimas, sustitución de cultivos.

Pero ahora, ‘Simón Trinidad’ vuelve a ser puesto en el centro del debate por la más reciente propuesta de las FARC. Para la guerrilla, ‘Trinidad’ debe coordinar la dejación de sus armas cuando se firme el acuerdo final.

“Él (‘Simón Trinidad’) es un hombre que tiene que estar metido de lleno en la cuestión de la recolección del armamento, la llevada supervigilando en los sitios donde van a estar”, señaló ‘Rodrigo Granda’ a Noticias RCN.

‘Simón Trinidad’ fue extraditado por Colombia en diciembre del 2004 a Estados Unidos y en el 2008 fue condenado a 60 años de prisión por el secuestro de tres ciudadanos de ese país que permanecieron cautivos más de seis años en las selvas del sur de Colombia.

La propuesta aparece ahora en la recta final del proceso de paz y seguramente el debate que generará será el mismo al que surgió al inicio de las conversaciones.

Entre una ocasión y otra han pasado muchas circunstancias, por ejemplo un gobierno de Estados Unidos que dio un giro en su relación con Cuba, y la reunión  del secretario de Estado Jhon Kerry con ‘Timochenko’, el jefe de las FARC. Algo que parecía inaudito cuando la guerrilla se sentó con el Gobierno.

Pese a ello, la situación de ‘Trinidad’ depende de la justicia de Estados Unidos, ni siquiera del gobierno de ese país. Pero al ponerlo sobre la mesa en la recta final del proceso podrá ser un arma de presión, una carta antes de la firma de la paz. 

Tal vez la guerrilla aplica aquel refrán de la sabiduría popular, tanto va el cántaro a la fuente hasta que se revienta. Tanta ha sido la insistencia en la libertad de ‘Simón Trinidad’, que confían en que se produzca. 

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