Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2001/09/10 00:00

Fiebre de Baloto

Como en Estados Unidos el año pasado, crece el furor en el país por la lotería de premio acumulable

Fiebre de Baloto

Usted que haría con 7.700 millones de pesos? Esa es la pregunta que miles de colombianos se están haciendo en estos momentos ante el acumulado alcanzado por Baloto, el juego de azar que está causando un verdadero furor, sobre todo en las principales ciudades del país. La pregunta tiene múltiples respuestas. Desde los altruistas, que afirman que destinarían todos los recursos para ayudar a los niños pobres, hasta los amantes del confort y la buena vida, que consideran que con esa plata podrían pagar todas las deudas y con lo que les quede disponible comprarse una mansión a la orilla del mar y varios apartamentos en Bogotá para vivir de las rentas. Otros, bastante escépticos con la suerte del país, sostienen que en las actuales circunstancias lo mejor es sacar toda esa platica e invertirla en el exterior.

Los 7.700 millones de pesos acumulados son un verdadero récord en la historia de los juegos de azar en el país. A pesar de que hasta ahora nadie ha sacado el mayor, Baloto ha repartido premios entre 150.000 personas que han acertado tres, cuatro o cinco de los seis números en juego. Los premios entregados ascienden a 1.500 millones de pesos.

Hasta el momento Baloto ha transferido al sector de la salud 4.000 millones de pesos y, aunque la cifra está lejos de los 157.000 millones anuales que había presupuestado el Ministerio de Hacienda para la salud, todo parece indicar que a la vuelta de unos años Baloto se convertirá en el mayor aportante a dicho sector. “Durante los 10 años de ejecución del contrato Baloto aportará al sector salud un promedio de 31,3 por ciento del total de las ventas”, sostiene Ernesto Carrasco, presidente de la Empresa Territorial para la Salud (Etesa), entidad que reemplazó a la desaparecida Ecosalud.

El juego de Baloto es bastante sencillo. Se trata de un sistema de apuesta a través de terminales de computadores instalados en locales comerciales que se juega mediante el sistema de balotas. El premio mayor se otorga a quien acierte los seis números ganadores, independientemente del orden en que hayan acertado.

Debido a la acumulación del premio mayor, que muchas veces alcanza cifras astronómicas, el juego se ha convertido en uno de los más exitosos en todo el mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, causó furor el año pasado cuando alcanzó un acumulado de 350 millones de dólares, (unos 800.000 millones de pesos).

Las cifras de ventas en Colombia muestran el crecimiento que ha tenido Baloto desde que se iniciaron los sorteos en enero pasado. En efecto, durante la primera semana se vendieron 450 millones de pesos y en la semana 26 esa cifra llegó a los 800 millones. El total acumulado de ventas es del orden de los 17.000 millones de pesos y el ritmo de crecimiento semanal del juego es de 500 millones de pesos, según analistas de Etesa.

La demanda del producto llevó a la entidad a realizar dos sorteos semanales.

¿Donde esta el secreto?

Buena parte del secreto del éxito que ha tenido el concurso radica en acumular el premio mayor. Es así como empezó con un premio de 1.500 millones de pesos y hoy en día está en 7.700 millones. A diferencia de las loterías tradicionales, que no acumulan su premio mayor, Baloto incrementa su premio cada semana en caso de que el premio gordo no sea ganado por alguno de los compradores.

Pero ¿por qué la fiebre por comprar Baloto? La lógica indicaría que lo mejor sería que la gente invirtiera en aquellos juegos de azar en los cuales hay mayores probabilidades de ganar. Y es que en una lotería como la Nueve Millonaria, por ejemplo, que tiene cuatro cifras y 150 series, los chances de ganarse el premio mayor son de uno en un millón. Mientras que pegarle a los seis números de Baloto es más difícil. La probabilidad es de uno en 8.145.060.

Sin embargo, aunque es cuatro veces más probable ganarse la lotería que Baloto, la gente se está inclinando por esta última. Ello se debe en parte a que el billete es más barato, pero sobre todo a que el premio mayor es más jugoso. Siete mil setecientos millones de pesos, que es el acumulado actual, es una cifra nunca vista en el país en un juego de azar. Esa cantidad de plata no sólo sirve para ‘matar culebras’ en época de crisis económica, sino que el ganador pasa de inmediato a competir con los grandes capitalistas del país. En lenguaje financiero se diría que los colombianos no tienen aversión al riesgo, pues aunque tengan menos chance de ganar de todas maneras prefieren jugársela por algo más grande.

Curiosamente una de las explicaciones más realistas del fenómeno la tiene el astrólogo Mauricio Puerta: “A los colombianos les encanta la imaginación y se imaginan que se van a ganar el premio mayor. Claro que esa imaginación es como si fuera una estrella en medio de un enjambre de galaxias. Lo que no se imaginan es el problema que están comprando en caso de que se lleguen a ganar el premio gordo”.

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