Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2001/09/10 00:00

Fin de una era

Un conocido empresario argentino acusa de lavado de dólares a la matriz de la firma que administra en Bogotá a Salitre Mágico.

Fin de una era

El pasado miercoles, después de salir de una reunión del Comité Nacional de Cafeteros que parecía ser rutinaria, el ministro de Hacienda, Juan Manuel Santos, anunció a los medios de comunicación que Jorge Cárdenas Gutiérrez había decidido retirarse de la gerencia de la Federación. El dirigente les había informado sobre su decisión a los miembros del comité durante la reunión y más tarde lo confirmó públicamente mediante un breve comunicado.

La noticia de inmediato causó un revuelo enorme. No era para menos, pues un relevo en la gerencia de la Federación no es algo que se vea todos los días. Cárdenas, ya cumplió 39 años de labores en el gremio y ha ocupado el cargo de gerente desde hace 18 años. Arturo Gómez Jaramillo, su antecesor, había durado 25 años. Y el gerente anterior, Manuel Mejía, otros 22 años.

La sucesión en una organización que sólo ha tenido tres gerentes en 65 años, de por sí, no podía tener menos que una dimensión histórica. Pero esta vez lo será también por el momento en que ocurre. Justo en medio de la crisis cafetera más profunda de que se tenga memoria, que terminará inevitablemente en un replanteamiento de fondo de las instituciones y la estructura del gremio.

Precisamente minutos antes de dar a conocer el retiro de Cárdenas el Ministro de Hacienda había anunciado el nombramiento de una comisión de expertos que estudiará la reestructuración del gremio y hará sus recomendaciones en mayo próximo. Fue algo que naturalmente pasó a un segundo plano ante la noticia grande de la renuncia.

La baraja

Tan pronto se conoció la decisión de Cárdenas empezaron las especulaciones sobre el nombre de su sucesor. Y el sonajero ha resultado ser inusualmente grande.

Uno de los primeros candidatizados para el cargo fue Juan Manuel Santos, actual ministro de Hacienda, quien fue representante de Colombia ante la Organización Internacional del Café. Su antecesor en la cartera de Hacienda, Juan Camilo Restrepo, quien ocupó en el pasado el cargo de gerente comercial de la Federación, también ha sido mencionado como un firme candidato.

Ambos tendrían suficiente ascendencia en el gremio —y en el gobierno— para ser elegidos, pero no están disponibles por ahora. Santos ha dicho que se siente cómodo en su cargo actual. Y Restrepo está de candidato, pero a la Presidencia de la República.

También han sido mencionados algunos de los miembros de la comisión de expertos que se nombró para reformar las instituciones cafeteras: Alvaro Villegas, actual embajador en España; Luis Carlos Villegas, presidente de la Andi; Gabriel Silva, ex embajador en Washington; Luis Fernando Ramírez, ex ministro de Defensa. Así mismo se ha hablado del ex ministro de Hacienda Roberto Junguito y del ex senador caldense Luis Alfonso Hoyos, entre varios otros, como posibles sucesores de Cárdenas.

Lo primero que hay que decir frente a semejante abanico de candidatos es que muy pocos cumplirán con la totalidad de las cualidades que se requieren para el cargo.

El próximo gerente deberá ser, ante todo, alguien del mundo cafetero, con conocimiento de la industria y suficiente apoyo en el gremio. Y ojalá con un reconocido liderazgo internacional como el que ha tenido Cárdenas. También deberá ser suficientemente cercano al actual gobierno, porque éste tiene poder de veto en el Comité Nacional de Cafeteros, que es el que elige la terna de la que sale eecogido el gerente.

Pero, además, deberá poder tener buenas relaciones con el próximo gobierno, cualquiera que sea el ganador de las elecciones. La razón es que, como están las cosas, el gremio y la industria cafetera posiblemente van a seguir necesitando ayuda económica para enfrentar la crisis por lo menos durante unos años más.

Lo otro que habría que decir frente al sonajero es que el hecho de que se encuentre un candidato viable no garantiza que haya gerente. No todo el mundo estaría dispuesto a integrar la terna para meterse a un cargo en

el cual hay muchos enemigos por hacer y quedan pocos laureles por recibir. Es que quien llegue a ocupar la silla de Cárdenas necesariamente tendrá que hacer un trabajo muy odioso: recortar y reestructurar drásticamente la institución.

De manera que la sucesión no se va a resolver de la noche a la mañana. Durante los próximos meses se hablará mucho del tema y seguramente se mencionarán nuevos nombres. En todo caso el asunto deberá estar decidido en algún momento durante el primer semestre del año próximo. Entre tanto es de esperar que Cárdenas se quede a cargo.

Este lunes se inicia en Bogotá el Congreso Nacional de Cafeteros, un evento en el que Cárdenas acostumbraba a presentar su renuncia protocolaria para ser en seguida ratificado en el cargo en medio del nutrido aplauso de los asistentes. Esta vez su renuncia será irrevocable. Aunque no se irá de inmediato, tampoco estará para el congreso del próximo año.

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