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| 7/22/2017 10:15:00 PM

Fiebre aftosa: lo que está en juego

Los dos nuevos focos de fiebre aftosa agravaron la situación de la industria ganadera. Más allá de la controversia gremial por buscar culpables, hay que apagar pronto el incendio para evitar mayores efectos económicos.

El país tuvo que declararse en emergencia sanitaria como consecuencia de la reaparición de la fiebre aftosa. Cientos de reses han sido sacrificadas y el tránsito de ganado se suspendió ante la cuarentena decretada en varios municipios de Cundinamarca, Caldas, Boyacá, Antioquia y Santander. Las autoridades luchan porque el virus no llegue a la costa Atlántica. En lo corrido del año han aprehendido 1.143 cabezas de ganado y han retenido 131.389 kilos de carne en canal en todo el país.

Esta enfermedad altamente contagiosa para el ganado no tenía un brote en el país desde 2009. Según el ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, basado en estudios realizados por el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa (Panaftosa), esa reaparición se explica por el contrabando de estos animales desde Venezuela, país que no ha sido declarado libre de esa enfermedad.

Las consecuencias económicas son muy graves, pues el sector ganadero había hecho un gran esfuerzo para conquistar nuevos mercados de exportación, aprovechando que el país sí estaba declarado libre de aftosa. El año pasado, Colombia exportó alrededor de 11.000 toneladas de carne por un valor superior a los 40 millones de dólares. Este año marchaba bien y a mayo las ventas alcanzaban los 25 millones de dólares. Todo parece indicar que se van a quedar en esta cifra.

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Con la aparición del primer brote, Perú, Panamá y Ecuador cerraron sus mercados. Con los nuevos casos, otros países que habían dado algún compás de espera como Rusia –que se había convertido en el principal mercado, con alrededor del 30 por ciento de las exportaciones– y Jordania también lo hicieron.

Lo más preocupante es que otros de los 17 países a los que Colombia vende carne estarían revisando medidas similares, e incluso Líbano estaría consideraría cerrar el mercado de animales vivos. Esto sería un golpe nefasto para el sector, pues ese mercado representa alrededor de otros 50 millones de dólares. México suspendió preventivamente la importación desde Colombia de productos lácteos (aunque en este momento no se estaban exportando a ese mercado). Y como consecuencia de la aparición de la aftosa también se puso en riesgo la exportación porcícola a Perú, un negocio que apenas despegaba.

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A los efectos negativos en el comercio exterior hay que sumar los de la cadena logística: comercializadores, transportadores, frigoríficos y ganaderos, pues una de las medidas para contener el virus consiste en controlar la movilización de ganado por el territorio nacional.

Con excepción de Agroexpo, la principal feria del sector agrícola y ganadero del país, que acaba de realizarse en Bogotá, todas las subastas de ganado en regiones como Magdalena Medio tuvieron que suspenderse.

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El cierre de los mercados internacionales también estaría generando, en algunas zonas, sobreoferta de ganado, llevando el precio a la baja. Este ha pasado de cerca de 4.800 pesos el kilo a 4.100 pesos, una caída del 12 por ciento. Por otro lado, aunque la aftosa no afecta a los humanos, también en algunas zonas ha disminuido el consumo por miedo y desinformación. De hecho, la venta de pollo y cerdo se ha disparado.

Mientras el país controla la aparición de nuevos focos y recupera la confianza perdida en varios mercados, pueden pasar muchos meses. Por esto, es necesaria la unidad ante el problema y que el gobierno y todo el sector ganadero trabajen conjuntamente. Como dijo Luis Osvaldo Barcos, representante para las Américas de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), la fiebre aftosa no tiene partido político, no necesita de pasaporte ni visa, y es deber de todos trabajar para erradicarla. En este tema hay que bajarle la fiebre a la controversia suscitada, en una parte del sector, en busca de responsables. Para que la ganadería vuelva a ser una fuente importante de divisas, hay que concentrarse en trabajar unidos por solucionar el problema.

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