Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2016/09/14 00:24

“Queremos contribuir a la conversación sobre la relación entre paz, igualdad y democracia”

Semana.com habló con el Javier Ciurlizza, el representante de la Fundación Ford para la región andina, sobre los objetivos de su llegada a Colombia.

Javier Ciurlizza. Foto: Archivo particular

El abogado Javier Ciurlizza ha trabajado con la Comisión de la Verdad de su natal Perú, con el International Crisis Group y el International Center for Transitional Justice, entre otros. Ahora es el representante de la Fundación Ford para la región andina, y por lo tanto la persona que dirige la oficina recientemente inaugurada en Bogotá. Habló con Semana.com sobre su labor.

Semana.com: ¿Por qué la Fundación Ford abre oficina en Colombia?

Javier Ciurlizza: El trabajo de la Fundación en Colombia no es nuevo. Desde la década de los sesenta, hemos apoyado proyectos innovadores en el área agropecuaria, de derechos humanos, educación superior, entre más de 1,000 proyectos. La primera oficina regional estuvo originalmente en Bogotá, pero luego migró hacia Chile y Perú, siguiendo los eventos políticos de esos países. Esta es, en ese sentido, una reapertura de oficina y quiere enviar un mensaje explícito de reconocimiento a un momento histórico que vive el país, reflejado en el acuerdo de paz y el próximo posconflicto. Además, refleja nuestro compromiso de largo plazo con la sociedad colombiana en su lucha por un país más justo e incluyente.

Semana.com: ¿Por qué abrir la oficina en la coyuntura de la paz?

J. C. : El acuerdo de paz con las FARC abre una ventana de oportunidad importante para todos aquellos que hemos buscado contribuir a fortalecer la democracia y la justicia en Colombia. Pero ese acuerdo no es equivalente a la paz. Para lograr esta última, se requerirá el concurso de muchas personas e instituciones, mucha inversión social y una apuesta fuerte por la igualdad. La paz que merecen los colombianos tiene que ver también con mejores y mayores oportunidades para todos, pero especialmente a quienes han excluidos de los beneficios de la modernidad y de la democracia. En ese sentido, la Fundación Ford quiere contribuir a la conversación sobre la relación entre paz, igualdad y democracia.

Semana.com: ¿Cuál es el papel que las organizaciones sociales deben tener en el proceso de paz?

J. C. : El protagonismo en las negociaciones en La Habana correspondió naturalmente a las partes. Las FARC y el gobierno expresaron de esa manera sus intereses y demandas. En ese marco, el proceso se abrió a cierta participación de organizaciones sociales. Pero en el posconflicto la lógica debería ser inversa. Son las organizaciones sociales las que deben ser protagonistas en la implementación de los acuerdos, en la vigilancia de los derechos de las víctimas y en la interpretación de qué tipo de paz requiere el país. Cuando se habla de “paz territorial” se indica precisamente que el post-conflicto se construye desde abajo. Y es allí en donde estará la Fundación Ford, apoyando iniciativas que aprovechen al máximo esta ventana histórica de oportunidad que tiene Colombia.

Semana.com: ¿De qué manera el proceso de paz cambia los retos de las ONGs y de los medios de comunicación que trabajan con el apoyo de la Fundación?

J. C. : Las organizaciones con las que trabajamos en Colombia han venido adaptándose al contexto del proceso de paz y vemos con entusiasmo que se abren nuevas posibilidades para ellos a partir del posconflicto. Las organizaciones de derechos humanos construyen estrategias para cautelar que los derechos de las víctimas sean respetados y garantizados. Las organizaciones indígenas y afro colombianas han participado activamente en debates y discusiones, que se han visto por último reflejadas en el acuerdo. Las universidades y centros académicos han impulsado el debate y el aprendizaje de temas claves para la paz, como la justicia transicional y las políticas de desarrollo rural. Estamos listos desde la Fundación Ford para ayudar a profundizar esos esfuerzos.

Semana.com: ¿Para la Fundación Ford la inequidad es el mayor reto del post-conflicto?

J. C. : Es conocido que Colombia enfrenta un serio problema de desigualdad, grave en términos incluso de América Latina. Esta inequidad es un dato duro que hay que enfrentar con más inclusión, mejores servicios públicos y más oportunidades. El posconflicto mejora las condiciones en las que todos pueden contribuir a una menor desigualdad, al menos por tres razones. Primero, abre territorios inmensos a la acción y presencia del Estado. Segundo, mejora las condiciones de seguridad para que los servicios, las actividades económicas y la educación se puedan implantar y ampliar. Tercero, rompe en definitiva con la excusa de la violencia política, entendida como el supuesto vinculo que existe entre conquistar el poder y el uso de métodos no democráticos. La paz termina, en cierto sentido, con las excusas. Toca ahora a todos construir un país más justo. Es por ahí que será medido el acuerdo y su resultado final.

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