Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2015/11/25 15:16

Termina el vía crucis de Harold Carrillo en China

El primer colombiano en ser repatriado, tras ser condenado a pena de muerte en China, ya está en poder de las autoridades colombianas y en las próximas horas llegará al país.

Termina el vía crucis de Harold Carrillo en China Foto: Caracol Radio

La vida de Harold Carrillo cambió dramáticamente en el año 2011. Nunca antes, en sus 45 años, este caleño había salido del país. Pero el 12 de marzo de ese año emprendió un viaje en busca de fortuna, que terminaría convirtiéndose en un verdadero vía crucis.

Como tantos miles de colombianos, se dejó convencer para transportar droga y lo hizo a un destino exótico para él y sus familiares, China. Prometió que llamaría a su llegada, pero en Cali, el teléfono de su esposa y su hermano nunca llegó. Durante varios días, sus familiares denunciaron su desaparición. Recibieron la mala noticia 45 días después. El colombiano fue capturado con 2.952 gramos de cocaína.

La justicia del país asiático lo condenó por narcotráfico, delito que en ese país reviste la mayor gravedad y al que la ley impone las más duras sanciones. Pena de muerte fue la que recibió Carrillo. En un viaje en el que buscaba fortuna terminó encontrando los barrotes de una cárcel.

En el año 2013, Carrillo consiguió que se le conmutara la pena capital a la prisión perpetua. Pero el 4 de diciembre de ese año, recibió una noticia que empeoró su vida. Ese día fue ingresado al Hospital de Shilong de Guandong. Allí se le diagnosticó cáncer linfático.

En ese momento, la Embajada de Colombia en China elevó nota diplomática solicitando la repatriación de Carrillo por razones humanitarias. El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China aprobó la repatriación, según consta en un expediente diplomático rotulado con el número 242.  

Pero el regreso no se hizo inmediato. Dos años tardaría en hacerse efectivo. Según un documento conocido por Semana.com, que la Cancillería colombiana le dirigió a la senadora Teresita García, quien ha trabajado para que Colombia tenga un tratado que permita la repatriación de los connacionales condenados en China, “por problemas de orden jurídico, como la homologación de la condena de cadena perpetua, no fue posible realizar la repatriación. El gobierno chino no la aceptó”.

Mientras Carrillo, sentenciado a prisión perpetua por narcotráfico y condenado a padecer una enfermedad terminal tras las rejas, tuvo que pasar dos años más de padecimiento.

Su suerte empezó a cambiar el pasado mes de mayo. En Bogotá, la canciller María Ángela Holguín aprovechó la visita diplomática del primer ministro de China, Li Keqiang, para hablar de la repatriación de Carrillo. No hubo noticias, pero sí un nuevo compromiso del gobierno chino.

Otra fecha clave fue el pasado 19 de agosto, en Beijing, una reunión entre el ministro de Justicia, Yesid Reyes, y su homólogo chino. Se acordó cambiar la sentencia de cadena perpetua para Carrillo, por una sentencia en años. Esa decisión fue determinante para proceder a la repatriación.

El 21 de septiembre el Tribunal Superior de la Provincia de Guangdong emitió el veredicto por el cual conmutó la pena de Harold Carrillo a 19 años y tres meses. Por su parte, el Ministerio de Justicia colombiano expidió el acto administrativo por medio del cual autorizó el traslado de Carrillo a Colombia.

Casi dos años desde el momento en que el gobierno colombiano pidió a China su repatriación, este miércoles la Cancillería informó que las autoridades colombianas ya tienen en su poder a Carrillo. Aunque se puede mover con normalidad, fue trasladado en silla de ruedas. En el momento de ser revisado por una comisión médica colombiana, el repatriado presentó un estado de salud estable, aunque dolores en la garganta y dificultad para comer.

Lo que el gobierno colombiano se abstuvo de informar fue la hora y la fecha de su llegada, aunque el proceso inició este 25 de noviembre.

Harold Carrillo quedará a disposición de un juez de ejecución de penas y medidas de seguridad designado por reparto, quien en adelante tendrá a cargo la vigilancia y la ejecución de la pena y quien dispondrá del establecimiento penitenciario. Se presume que será en Cali. El vía crucis de Carrillo por volver a su país está a punto de terminar.

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