Sábado, 25 de octubre de 2014

| 2013/08/15 00:00

“Hay que garantizar seguridad ahora y en el posconflicto”

El designado director general de la Policía, Rodolfo Palomino, habló con Semana.com.

El entrante director de la Policía Nacional, general Rodolfo Palomino. Foto: Guillermo Torres / SEMANA.

El entrante director de la Policía Nacional, general Rodolfo Palomino, no dejó nada en el tintero en la entrevista. Habló sobre el papel de la institución una vez termine el conflicto armado, lo que se debe hacer con los conductores borrachos y sobre cómo se debe combatir el delito común. Además de los retos que asumirá al frente de la Policía Nacional.  

Semana.com:
Hoy cuando el país reclama acciones contra los delitos comunes ¿cuál es su principal reto?

General Rodolfo Palomino: Puntualmente tenemos la tarea de seguir avanzando en el mejoramiento de la seguridad y la convivencia ciudadanas. Eso se tiene que dar sobre la base de lograr, primero un mayor acercamiento entre la Policía y la comunidad. Que estos últimos perciban al Policía mucho más cercano. También debemos aumentar la confianza y, por qué no decirlo, el aprecio.

Semana.com: ¿De qué forma se puede lograr esa confianza?

G. R. P.: Ese objetivo se logrará sobre la base de cuatro elementos: Primero, una mayor efectividad en el combate frontal contra el delito en cualquiera de sus manifestaciones. Segundo, una mayor transparencia cada día en todos los actos públicos y privados de los policías. Tercer elemento, una Policía que sigue avanzando en el respeto, en la garantía y en la promoción de los derechos humanos. El cuarto elemento es la solidaridad, el actuar solidario es absolutamente determinante. Que el sufrimiento que siente un ciudadano como víctima de la inseguridad también sea un dolor que comparte cada policía.

Semana.com: ¿Qué significa una policía más cercana?

G. R. P.:
Seguir avanzando sobre esa gestión basada en el humanismo, que cada policía se sienta feliz y realizado como ser humano, independientemente del lugar donde se encuentre, así sea en una oficina, en un equipo especializado o en aquellos complejos lugares donde tienen que estar haciendo erradicación de cultivos ilícitos, confrontando el terrorismo.

El hecho de que tengamos que usar en algunas oportunidades la fuerza, e incluso las armas, no significa que la Policía se esté deshumanizando. En muchas ocasiones hemos atendido de manera prioritaria a quien lo necesita, como parte de ese reconocimiento a la institución por el respeto a los derechos humanos. Tocamos el tema de la protesta social, es un legítimo derecho consagrado en la Constitución. El país tiene que sentir que aquí por mandato Constitucional y por vocación de gobierno se garantiza la protesta. En ese mismo contexto hay que señalar que el respeto a esos derechos y las garantías de los mismos no tienen que estar vulnerando los derechos de los demás.

Semana.com: ¿Su nombramiento se hizo pensando en un posible posconflicto?

G. R. P.: Tenemos que garantizar la seguridad ciudadana durante y después del conflicto. Me parece que la terminación del conflicto no es sólo una expectativa, sino un gran anhelo de todos los colombianos. Quiénes más que nosotros los policías, que hemos sido de las víctimas más afectadas por el conflicto, para pedir que esto termine.

Semana.com: Precisamente, ¿qué  función a cumplir la Policía si el conflicto desaparece?

G. R. P.: Somos conscientes de que escenarios de inseguridad ciudadana no están necesariamente ligados al conflicto. Hay unos elementos perturbadores de la tranquilidad de los colombianos que nada tienen que ver con el tema. Uno de esos es la intolerancia y la falta de cultura ciudadana, que yo creo que es hacia lo que nosotros tenemos también que avanzar de manera paralela.

Semana.com: En todos los niveles de la sociedad y las instituciones hay corrupción ¿Cómo combatirla internamente?

G. R. P.: La corrupción infortunadamente en algunos escenarios pareciera estar ligada a la condición humana. No debemos conformarnos con dar eso como aceptado. Tenemos que llegar a cero corrupción. Hay países que lo han logrado, entonces no podemos justificarla bajo ninguna circunstancia.

Semana.com: Usted es uno de los policías que más conocen lo que pasa en Bogotá ¿Cómo encuentra la ciudad?


G. R. P.:
La ciudad está mejorando de manera permanente en materia de seguridad. No solamente existe el esfuerzo de los gobiernos nacional y distrital, sino institucional que se ve representado en el incremento del número de efectivos y la instrumentación de los modelos de vigilancia. A todo se le suma una capacidad tecnológica y algo fundamental: yo diría que en el día a día los bogotanos somos más conscientes de actuar con responsabilidad. Es una ciudad que en un tiempo va llegar a una tasa de homicidios de un solo dígito.

Semana.com: Una de las cosas que se destacan de su labor es el haber dejado al descubierto el tema de la parapolítica ¿Cómo se da ese hecho cuando estuvo en Sucre?

G. R. P.:
El honroso título no me corresponde a mí, es algo que ha hecho la institución. Es una labor que desde siempre se ha efectuado para contrarrestar cualquier hecho delincuencial sin ninguna concesión y absoluta fortaleza. Lo que hicimos en Sucre fue interpretar la vocación institucional de combatir aquello que era una amenaza, lo hicimos de la mano del esfuerzo institucional.

Semana.com: Usted es un conocedor en materia de movilidad y de infracciones de tránsito, ¿Se debe penalizar a quien conduzca ebrio?

G. R. P.: Tenemos que tomar referentes internacionales, no solamente vivir de nuestras propias experiencias. Hay países que han logrado disminuir ostensiblemente el tema de la accidentalidad porque para estos es el mayor escenario de pérdida de vidas. Hay unas normas que establecen que al conducir en estado de alicoramiento, independientemente de que haya causado o no un accidente, esa persona es judicializada por tentativa de homicidio en persona indeterminada.

No sería Colombia el primero o el único país que incorpore la extinción de dominio sobre el vehículo en el que se está movilizando cuando (el conductor) está borracho. Esto ordenadamente aplicado puede generar unos efectos muy contundentes en materia de prevención.

Semana.com: ¿Qué otra medida se debe tomar?

G. R. P.: No sólo hay que mirar quién conduce en estado de embriaguez, sino ver cómo estamos los colombianos consiguiendo la licencia de conducción, este no debe ser un derecho que se pueda adquirir sólo con llegar a la mayoría de edad. Tiene que ser un logro para el cual el interesado se tiene que preparar. En muchos países es un motivo de celebración cuando la persona logra conseguir su licencia porque les significa haber demostrado que ha aprendido a conducir y que conoce las normas de tránsito. Aquí pareciéramos un país de genios porque no conocemos nadie que haya perdido un examen de conducción.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×