22 mayo 1989

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HECHO EN MEDELLIN

Los paisas demandan a la revista Rolling Stone por la publicación de un informe sobre narcotráfico.

Si la demanda del general José Guillermo Medina Sánchez contra la revista Time se quedó en veremos, la de la ciudad de Medellín contra la publicación norteamericana Rolling Stone, si parece ser un hecho. En una acción que daba la impresión de querer convertirse en precedente, el alcalde de la ci
udad de la eterna primavera, Juan Gómez Martinez, anunció que entablará demanda y envió a su secretario general Ramiro Valencia Cossio, a Estados Unidos a contratar una firma de abogados con el fin de iniciar el proceso contra la revista norteamericana.
Rolling Stone había publicado en su edición de abril un artículo titulado Company Town, cuya introducción dice: "En la ciudad de Medellín, Colombia, la cocaína es su negocio, su único negocio. ¿Qué se necesita para convertirse en la capital mundial del narcotráfico? Trabajo duro, mercadeo y un talento sin límite para el asesinato". La versión del periodista Howard Kohn, quien fue el autor del artículo, poco se diferencia de la que tienen varios funcionarios del Departamento de Estado norteamericano, quienes consideran que Medellín es, después de Beirut, la ciudad más peligrosa del mundo. O de la del propio alcalde de Nueva York, Edward Koch, quien llegó a proponer que la solución al problema de las drogas se reducía a bombardear a Medellín.
Aunque Howard Kohn es considerado en los Estados Unidos como uno de los más serios y profesionales ya que es autor de best sellers como The last Farmer, y de obras tan importantes como Silkwood el artículo está cargado de imprecisiones e inexactitudes. Coloca al periodista de El Tiempo, Francisco Santos, como uno de los principales dirigentes del Partido Conservador y califica al columnista Jorge Child como el más importante economista marxista del país. Sin embargo, el informe posee una buena cantidad de datos estadísticos y de referencias históricas que reflejan una buena labor de investigación.
El artículo afirma que "los colombianos son hombres de negocios con clase internacional" y que muchos paisas le insistían en que los "nuevos sicilianos", como llama a los narcotraficantes del cartel de Medellín, "no eran peores que otros empresarios de alto vuelo". Asegura que Colombia es un país en donde no existía ningún tipo de progreso económico durante las últimas décadas y que de la noche a la mañana aparecieron 20 mil nuevos millonarios. Kohn sostiene que los negocios del cartel de Medellín se han extendido al tráfico de armas, la prostitución y la falsificación. Además, afirma el periodista que los narcos paisas han organizado un poderoso sistema de corrupción que alcanza a los más altos niveles del gobierno no sólo Colombia sino de países como Panamá, Honduras, Haití, Bahamas y Bolivia.
Pero lo que más sorprende al periodista de Rolling Stone es la "aceptación y condescendencia" con que cuentan los narcotraficantes. "En Medellín -afirma Kohn- los "mágicos" se portan como funcionarios públicos estableciendo programas sociales de aceptación popular". Sostiene que Pablo Escobar es reverenciado por varias personas en Medellín y que "don Pablo ha elevado la calidad de vida de los paisas, subsidiando colegios, parques zoológicos, planes de vivienda, programas de embellecimiento urbano y programas de caridad ".
En lo que más insiste el periodista norteamericano es en la casi total impunidad con que actúan los narcotraficantes en Medellín. Dos de los consejeros militares de los mafiosos, citados por Rolling Stone, son el jefe de inteligencia de la IV Brigada, Plinio Correa, y el anterior jefe de las fuerzas especiales, el "boína roja" Eber Villegas. Según la revista, "lo que realmente distingue a los mafiosos paisas, aun en el mundo del crimen, es su completa disposición al asesinato". Howard Kohn se pregunta: "¿Por qué Pablo Escobar,el hijo de un celador y de una profesora de primaria, se convirtió en el padrino en vez de Ochoa o Ledher?" Y la respuesta está, según él, en que "Escobar fue sicario. Es el dueño de la patente de los asesinos de la moto ", asegura.
Tal vez la parte que más ha herido el honor a los paisas es donde Kohn narra la forma como llegó desde el aeropuerto de Rionegro a Medellín. "Cualquiera de las tres rutas era como una ruleta rusa, con carreteras estrechas, que se estrechaban aún más bajo los derrumbes, las vacas que se atravesaban y los cuerpos sin vida repletos de balas", dice el periodista. Afirma además que son tan peligrosas las carreteras que conectan el aeropuerto con la capital antioqueña que, Alan Riding, corresponsal del New York Times, debió abordar un helicóptero militar ante la insistencia de un mayor del Ejército, para bajar a la ciudad.
La crónica del periodista norteamericano es descarnada y algo fatalista. No deja muchas opciones a los colombianos en materia de la lucha contra el narcotráfico y afirma que algunos observadores políticos entrevistados por el periodista no descartan la posibilidad de que Escobar termine mandando en el país. La revista afirma además que al país no le queda otra alternativa diferente a la de amnistiar a los narcotraficantes o permitir que éstos sigan con su ofensiva criminal. "Los narcodólares son aceptados por la sociedad. ¿Por qué no los narcotraficantes?",preguntó, según la revista, Francisco Santos, subjefe de redacción de El Tiempo, al periodista Howard Kohn.
El artículo de la revista norteamericana tiene tanto de ancho como de largo y será muy difícil establecer en qué aspectos pueda ganar una demanda la ciudad de Medellín, que en lo único que sale bien librada es en la referencia que hace el periodista a su clima.Pero al parecer varias de las imprecisiones en que cayó la revista Rolling Stone tienen una explicación:al periodista se le perdió su libreta de apuntes en Medellín.




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