Sábado, 21 de enero de 2017

| 1992/12/07 00:00

HISTORIA SECRETA

En un libro bomba próximo a salir én EE.UU., María Jimena Duzán revela detalles desconocidos de la narcoguerra.

HISTORIA SECRETA

CUANDO LOS NARCOTERRORISTAS PUSIEron la bomba que voló las instalaciones de El Espectador, la prensa del mundo volcó sus ojos sobre Colombia. Al buscar testimonios sobre ese atentado contra la libertad de prensa, todos los periodistas que llegaban a Colombia convergían en una persona: María Jimena Duzán. Ella se había convertido en el símbolo de un fenómeno cada vez más claro y que indignaba a la opinión pública internacional y era que la prensa colombiana estaba en la primera línea de fuego en la guerra que se estaba librando entre la sociedad y el narcotráfico.
A pesar de los escasos 30 años que tenía en ese momento, María Jimena ya había sido objeto de controversia. En 1982, después de una entrevista con Jaime Bateman en las selvas del Putumayo, el entonces naciente grupo Muerte a Secuestradores, MAS, la había convertido en objetivo militar al colocar una bomba en la puerta de su casa.
Después de eso pasó a ser una de las figuras claves del periódico El Espectador, que habría de convertirse en la siguiente década en uno de los principales objetivos del narcotráfico. Su director, Guillermo Cano, fue asesinado el 17 de diciembre de 1986. El abogado del periódico, Héctor Giraldo, quien era el apoderado de El Espectador en el proceso por la muerte de Cano", también fue asesinado en Bogotá. Y, finalmente, el atentado dinamitero contra la sede del periódico, que marcó un hito en el proceso de lucha de Colombia y el mundo contra el tráfico de drogas. El drama de la violencia en Colombia habría de golpear aún con mayor fuerza a María Jimena al ser asesinada su hermana Silvia por un grupo paramilitar en el Magdalena Medio.
En todo este proceso, la cara más visible hacia el exterior era la de María Jimena Duzán, la periodista que había vivido uno a uno todos los episodios de esa racha de violencia. Esa figuración llamó la atención de varias casas editoriales norteamericanas que consideraron que la historia de sus experiencias como periodista en la narcoguerra podía ser un tema vendedor.
Varias casas editoriales participaron en una subasta para lograr los derechos de la historia. Ahora están en proceso de negociación los derechos para llevar al cine este libro.
Las ofertas hasta el momento han sido, sin embargo, sobre la vida de la periodista, a lo cual ella se ha negado, alegando que si ha de llevarse a la pantalla debe ser más sobre el tema institucional que sobre el personal. Concretamente, le rechazó una oferta a la NBC para hacer una película de una hora para televisión, en la cual se dramatizaba su historia personal. El in terés no se ha limitado a Estados Unidos sino que incluye otros países.
Dentro del competido mundo editorial de los Estados Unidos es casi imposible que le publiquen un libro a un colombiano. Hugo Sabogal, como parte de un equipo de periodistas norteamericanos conocidos, había logrado figurar en la carátula de un best seller "La guerra de la cocaína". Pero el que una periodista colombiana. sola, ha sido objeto de semejante distinción por parte de una casa editorial de Estados Unidos no tiene antecedentes.
Después de varias aproximaciones entre la periodista y las editoriales norteamericanas, llegó a un acuerdo económico con la empresa John Wiley & Sons Inc., de Nueva York, con la cual firmó un contrato para escribir cn el lapso de dos años un libro que sería publicado en Estados Unidos para la Navidad de 1992 y que llevaría el titulo de "The Killing Copy".
Así fue como María Jimena consiguió una beca para estudiar en la Universidad de Harvard, y allí pudo combinar el ambiente académico con el de la escritura de su libro. El primer borrador fue entregado a la editorial a comienzos del 92; una segunda versión quedó terminada hacia el mes de julio, y la última y definitiva en agosto pasado. De esa última edición, que empezará a conseguirse en las librerías de Estados Unidos a finales de este mes, SEMANA publica el siguiente capítulo, en el que se revelan detalles inéditos de la participación de autoridades norteamericanas en la persecución y muerte de Gonzalo Rodríguez Gacha, el Mexicano.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.