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| 11/11/2006 12:00:00 AM

Historias paralelas

Carlos Mario Estor de Zubiría y Ramsis Puello, los cartageneros cambiados al nacer, contestan para SEMANA el mismo cuestionario sobre la increíble experiencia que vivieron.

Carlos Mario Estor de Zubiría se crió en Bocagrande, ha vivido una vida acomodada y ahora trabaja con una importante empresa naviera en Cartagena.

SEMANA: Cuándo nació, ¿sus padres sospecharon que había algo raro? Si es así, ¿qué los hizo sospechar?

C.M.E.Z.: Mis padres le pidieron al pediatra que le hiciera la circuncisión al bebé. Mi mamá tuvo a su bebé por parto natural y ese día no lo vio sino en el momento de nacer. Al día siguiente llego el pediatra y le informó que le había hecho el procedimiento al bebé, pero no lo subieron sino hasta el tercer día. Cuando le llevaron el bebé a mi mamá, ya lo habían cambiado. A los 12 días me llevaron donde el pediatra y éste les informó que yo no tenía la circuncisión. Mi papá y mi abuela se fueron conmigo al hospital y buscaron a todos los niños que habían nacido ese día. Ninguno tenia la circuncisión. Entonces el hospital hizo que me tomaran las huellas y le dijeron a mis padres que yo si era el bebé Estor. Después de eso, un médico del hospital, amigo de mi mamá, fue como tres días a la casa a examinarme la oreja porque había hecho un curso de genética y dijo no había duda de que yo era su hijo. Las explicaciones tranquilizaron a mis padres.

SEMANA: ¿Alguna vez le comentaron algo al respecto?

C.M.E.Z.: Como a los 12 años mi mamá me contó esto y siempre que veíamos el álbum repetía la historia.

SEMANA: ¿Dónde creció y dónde estudió?

C.M.E.Z: Crecí en el barrio de Bocagrande. Estudié en el colegio Jorge Washington. Luego estudié comercio exterior en la Universidad Jorge Tadeo Lozano y después hice una especialización en negocios internacionales en la Universidad Externado de Colombia.

SEMANA: ¿Fue feliz?

C.M.E.Z.: Sí, fui un niño feliz. Me encantaba montar en patineta, ir a la playa a surfear y desde niño tomé clases de karate.

SEMANA: ¿Alguna vez se sintió distinto o escuchó algún comentario que lo hizo sopechar?

C.M.E.Z.: Algunas veces mis amigos me preguntaban qué a quién me parecía yo.

SEMANA: ¿Podría describir el momento en que se enteró del cambio? ¿Quién le informó y cómo?

C.M.E.Z.: Yo estaba durmiendo y mi mamá entró a mi cuarto muy nerviosa. Me senté en la cama inmediatamente, porque sabía que me iba a decir algo importante. Ella me comentó que había conocido a un muchacho que había nacido en el Hospital de Bocagrande cuando nací yo y que él le había mostrado unas fotos. Ella me extendió una foto donde aparecía él con sus hermanos. Yo me quedé viéndola y le pregunte a mi mamá: "¿Cuál es el muchacho que nació el mismo día que yo?". Y ella me dijo que el de la camiseta de listas.

SEMANA: ¿Cuáles fueron sus primeras reacciones y cómo lo tomaron sus padres?

C.M.E.Z.: Sentí como si me hubiera caído un rayo encima. Enseguida me puse a llorar amargamente con mi mamá.

SEMANA: ¿Llegó usted a pensar que no era verdad?

C.M.E.Z.: Lo deseé con todo mi corazón, pero las fotos no mentían, todo estaba ahí.

SEMANA: ¿Cómo fue el primer encuentro? ¿Qué sintió al ver a sus padres biológicos y a la persona que había ocupado su lugar?

C.M.E.Z.: Mi hermano biológico Carlos Julio me llamo por teléfono y me dijo que quería conocerme. Como él vive aquí en Cartagena, le pedí a mi mamá que me acompañara. Fue emocionante verlo. Nos abrazamos como si nos hubiéramos conocido durante toda la vida. Me mostró fotos de la familia. Sentía mucha curiosidad por verlos. Después me preguntó que si quería ir a conocer a mis padres. Le dije que sí y nos fuimos para Plan Parejo. El corazón me latía muy fuerte. Cuando llegamos todos estábamos nerviosos. Nos abrazamos tímidamente y no sabíamos qué decir. Hasta que entró Ramsis y me dijo: "¡Eres igualito a Arnold!". Yo le dije que él se parecía a mi mamá. Todos nos reímos y después de eso fue más fácil.

SEMANA: ¿Qué relación mantiene con su familia biológica y con su familia de crianza?

C.M.E.Z.: A los cuatro meses de saber la verdad me fui dos años para Bogotá a hacer una especialización. Volví hace cuatro meses. Trabajo de lunes a sábado, así es que mi relación con mi familia biológica ha sido sobre todo telefónica. He ido a verlos algunas veces, pero no con la frecuencia que me gustaría. Mi familia de crianza no se cansa de decirme que nada ha cambiado. Creo que ahora somos más unidos.

SEMANA: ¿Han pensado en tomar alguna acción legal en contra del Hospital Bocagrande?

C.M.E.Z.: Sí. Me separaron de mi familia. No tenían derecho a jugar con nuestro futuro.

SEMANA: ¿Cómo cree que habría sido su vida de no haber existido esta confusión? ¿Cree que habría sido mejor?

C.M.E.Z.: Viendo cómo mi familia biológica crio a Ramsis y a mis hermanos Carlos Julio y Arnold, creo que también hubiera tenido una buena vida con ellos.

Ramsis Puello creció en Turbaco, cerca de Cartagena, prestó el servicio militar y hace poco pudo reanudar sus estudios de derecho.

SEMANA: Cuándo nació, ¿sus padres sospecharon que había algo raro? Si es así, ¿qué los hizo sospechar?
R.P.: Mis padres me contaron que a los pocos días de nacido, unos médicos del Hospital de Bocagrande estuvieron en mi casa y me examinaron. Mi mamá les pregunto qué estaba sucediendo y ellos le dijeron que era rutina del hospital visitar a los recién nacidos. Mi mamá le comentó a mi papá cuando llegó del trabajo y él se fue al hospital al día siguiente a averiguar qué estaba pasando. En el hospital dijeron que hubo una confusión con unos niños recién nacidos, pero que no se preocupara porque todo se había arreglado. Mi papá regresó a Turbaco tranquilo y confiado.
SEMANA: ¿Alguna vez le comentó algo al respecto?
R.P.: A veces me molestaban en el pueblo porque era rubio y me decían que era adoptado. Yo les preguntaba a mis padres, pero ellos me lo negaban.
SEMANA: ¿Dónde creció y dónde estudió?
R.P.: Crecí en Turbaco y estudié la primaria en la Salle en Cartagena. Terminé mi primaria en el Instituto del Mar en Cartagena.
SEMANA: ¿Fue feliz?
R.P.: Completamente. Tengo una hermana y dos hermanos mayores y muchísimos amigos.
SEMANA: ¿Pero, ustedes alguna vez se habían visto, se habían hablado? ¿En alguna forma se cruzaron sus vidas?
R.P.: Jamás vi a Carlos Mario en la vida. Teníamos un amigo en común, Rey Román, que vivía en Plan Parejo e iba a Bocagrande a donde sus abuelos. Acá jugábamos e íbamos a fiestas. Cuando Rey iba a allá, surfeaba con Carlos Mario y salía con su grupo de amigos. Pero jamás nos cruzamos.
SEMANA: ¿Podría describirnos el momento en que se enteró del cambio? ¿Quién le informó y cómo?
R.P.: Me enteré por Mercedes García, una vecina de nosotros. Me explicó que había conocido a un muchacho igualito a Arnold, mi hermano, y que ella creía que ese muchacho lo habían cambiado conmigo cuando nacimos. Ella conocía a la otra familia y que estaba casi segura de que yo era hijo de ellos.
SEMANA: ¿Cuáles fueron sus primeras reacciones?
R.P.: Lo primero que yo hice fue irme a Cartagena con un amigo para conocer a una prima, Verónica Estor, que según Merce era muy parecida a mí. El primer impacto fue ese. Los dos nos quedamos estupefactos. Apenas pude hablar, dije: “¡Al fin me parezco a alguien!”. En seguida les dije que quería conocer a mi mamá. Merce la llamó y ella llegó al poco rato. Apenas la vi, pensé: “¡Esta es mi mamá!”. Ella al principio se mostró un poco distante, estaba convencida de que Carlos Mario era su verdadero hijo. Quedamos de encontrarnos dos días después para intercambiar fotos. Ella quería ver fotos mías de cuando era un niño y yo quería ver fotos de Carlos Mario. Cuando ella las vio, y yo vi las de Carlos Mario, nos abrazamos llorando. Fue muy emocionante y todos los que estaban con nosotros lloraron.
SEMANA: ¿Cómo lo tomaron sus padres?
R.P.: Mi mamá lloró mucho y mi papá, ni se diga Yo soy el consentido de todos en la casa.
SEMANA: ¿Llegó usted a pensar que no era verdad?
R.P.: En ningún momento. Al ver a mi familia biológica no tuve ninguna duda.
SEMANA: ¿En qué momento se decidieron a hacer la prueba de ADN?
R.P.: Duramos más de dos años anonadados. No hablábamos de otra cosa. A nadie se le ocurrió hacernos pruebas de nada. Estábamos segurísimos de que el cambio había ocurrido. Yo no soy Ramsis Puello del Río y el no es Carlos Mario Estor de Zubiría. Me entere después de 26 años que yo no cumplo años el 7 de octubre, sino el 6. Pensamos mucho qué habría pasado si hubiéramos crecido con nuestras verdaderas familias. Eso nos atormenta mucho.
SEMANA: ¿Cómo le ha cambiado su vida?
R.P.: La vida me ha dado un vuelco total. Tengo una familia nueva. He conocido a mis abuelos, a mis tíos, primos. Decidí continuar con mis estudios de derecho. Estoy estudiando inglés, quiero ir a Estados Unidos en las vacaciones con mi mamá para conocer a mi familia que vive allá.
SEMANA: ¿Qué relación mantiene con su familia biológica y con su familia de crianza?
R.P.: Tengo una relación excelente con ambos. A mi familia de crianza siempre la consideraré mi familia verdadera. Mi familia biológica es mi nueva familia. La estoy conociendo y aprendiendo a querer. Esto no ha sido nada fácil, pero me han recibido con los brazos abiertos.
SEMANA: ¿Han pensado en tomar alguna acción legal en contra del Hospital Bocagrande?
R.P.: Esto que nos ha sucedido a Carlos Mario y a mi no tiene nombre. No se lo deseamos a nadie. Y no queremos que esto vuelva a suceder.
SEMANA: ¿Cómo cree que habría sido su vida de no haber existido esta confusión? ¿Cree que habría sido mejor?
R.P.: A veces me quedo despierto toda la noche pensando en eso. Me duele el corazón, no quisiera pensar. Esto es muy doloroso.
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