Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2015/08/18 08:21

“El ‘congresito’ no es exótico, ni viola la Constitución”: De la Calle

El jefe del equipo negociador del Gobierno hizo varias aclaraciones sobre la propuesta de una comisión especial para implementar los acuerdos de paz.

“El ‘congresito’ no es exótico, ni viola la Constitución”: De la Calle

La intervención de Humberto de La Calle sobre los posibles mecanismos de implementación de los acuerdos de La Habana fue más didáctica que chivosa. Lo que hizo el jefe de la delegación del Gobierno, en el fondo, fue defender la propuesta oficial.

Señaló que la sugerencia del presidente Juan Manuel Santos de un 'congresito' para este efecto era simplemente una de las posibles alternativas y no una propuesta definitiva.

Agregó que existían posibilidades como el referendo el plebiscito, la constituyente y las facultades extraordinarias. Sin embargo, esa es más una clase de ciencia política que una aclaración de para dónde va el gobierno.

De la Calle aclaró este martes en rueda de prensa que el llamado 'congresito' no es una revocatoria del Congreso ni la derogación de procedimientos constitucionales. "No es exótico ni arbitrario que el Congreso constituya métodos expeditos para convertir en normas vinculantes las decisiones que se convengan", explicó.

El jefe del equipo negociador también detalló que la palabra 'congresito' quizás no fue la mejor para describir una comisión especializada del Congreso que podría ser creada ajustada a la Carta Magna. "Reformar la Constitución no es violarla. Lo acordado debe ser convertido en realidad y si se necesitan reformas constitucionales para ello, pues hay que hacerlas".

La mini tormenta política que se generó con la propuesta del 'congresito' tiene su origen en dos puntos fundamentales. 1) Es anti constitucional y muchos interpretaron que era una forma de brincarse al congreso. 2) Tendría la presencia de las FARC.

Lo primero es inexacto y lo segundo es verdad. Como lo aclaró De la Calle si la comisión especial es creada por un acto legislativo es totalmente legal y no tiene nada de absurdo crear mecanismos para agilizar trámites de esta naturaleza.

El problema político está más bien en lo segundo. En esta etapa del proceso el gobierno y las FARC consideran que esta organización tiene que estar presente en el diseño de los mecanismos de implementación porque afectan directamente a esta última. Al fin y al cabo se va a legislar sobre justicia transicional, participación en política y desarme.

Para la opinión pública no es fácil aceptar que las FARC se conviertan en colegisladoras, pero la realidad es que en una negociación bilateral de esta naturaleza ese es un sapo que habrá que tragarse.

En realidad a pesar que De la Calle mencionó cuatro o cinco alternativas de mecanismos, el gobierno está decidiendo es entre solo dos. La constituyente, el referendo y el plebiscito en este momento están en el congelador.

La decisión hasta ahora es de crear en efecto la Comisión Especial que dio pie a la 'minitormenta' política de la semana pasada. Lo que se reconoce es que se cometió un error al llamarla 'congresito' o “ley habilitante”. Lo primero evoca revocatoria del Congreso y lo segundo es el nombre que se le dio en Venezuela a la reforma que le dio poderes dictatoriales a Chávez y a Maduro.

Pero la propuesta colombiana no se puede comparar con ninguno de esos dos casos. Aclarado los errores de nombres, aunque De la Calle no lo haya dicho explícitamente el gobierno sigue pensando en alguna modalidad de comisión especial creada por acto legislativo.

Puede ser una versión de las facultades extraordinarias que propuso el expresidente César Gaviria combinadas con una comisión de origen político diverso que le haría contrapeso. La polémica está abierta.

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