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| 3/31/2011 12:00:00 AM

Inseguridad en Bogotá, percepción y realidad

Los bogotanos no solo sienten que están en una ciudad insegura, muchos han sido víctimas de robos. Así lo revela la última encuesta de Percepción y Victimización realizada por la Cámara de Comercio de Bogotá.

Lida Yiseth Naranjo fue asesinada en Bosa, en el sur de Bogotá, cuando llevaba a su hijo al colegio. La mataron por robarle un celular. El caso, dramático, es un reflejo de lo que se vive en la capital del país. La paranoia, sumada a hechos como el que protagonizó Lida Yiseth, ha convertido a Bogotá en una ciudad peligrosa. Los casos lo confirman. Y las encuestas también.
 
La más reciente sobre el tema es la de Percepción y Victimización realizada por la Cámara de Comercio de Bogotá. La muestra fue aplicada a cerca de 9.000 ciudadanos. En ésta se señala cómo la victimización aumentó en Bogotá en el último año al pasar de 37 por ciento, en el segundo semestre del 2009, a 49 por ciento, en el mismo período del 2010.
 
Además, el número de personas que dijo haber sido víctima de un delito (victimización directa) aumentó 13 puntos: pasó del 8 por ciento en el 2009, al 21por ciento en el 2010.
 
Lo que más roban son los celulares (53 por ciento), seguido por el dinero (16 por ciento) y los objetos personales. Pero en Bogotá el uso de violencia en los casos de hurto también preocupa. El 51 por ciento de los casos fue con arma blanca, el 30 por ciento con arma de fuego y en el 15 por ciento se usó la fuerza.
 
La encuesta demuestra que la inseguridad es real. Pero también que la percepción va en aumento. El 72 por ciento de los encuestados percibe que la inseguridad en Bogotá ha aumentado, es decir, se ubica 14 puntos por encima de la medición del segundo semestre del 2009.
 
Y entre los principales factores asociados a esa sensación de inseguridad están la presencia de grupos delincuenciales (45 por ciento) y el deterioro de las condiciones económicas (36 por ciento).
 
Las zonas
 
Los habitantes de Mártires, Teusaquillo, Rafael Uribe, Barrios Unidos y Usaquén presentaron la mayor victimización. 
 
En relación con lo ocurrido en el 2009, Teusaquillo, Antonio Nariño, Usaquén y Chapinero registraron los aumentos más significativos.
 
Y si se trata de la percepción de inseguridad, lo más crítico lo exponen los habitantes de La Candelaria, Usme, Fontibón y Usaquén.
 
Las localidades de la zona sur de la ciudad registraron la menor percepción de seguridad en sus barrios. En relación con lo reportado en diciembre del 2009, Chapinero, Fontibón y Ciudad Bolívar registraron los aumentos más significativos.
 
Los bogotanos denuncian
 
El indicador de denuncia se mantuvo estable en el 34 por ciento. Los habitantes de La Candelaria y Usaquén registraron mejores niveles de denuncia, mientras que los de Santa Fe y Bosa los más bajos.
 
Lo que más denuncian los ciudadanos es el robo a residencias. Algunos lo hacen porque es su deber como ciudadano (32 por ciento) y otros por la posibilidad de recuperar los bienes (26 por ciento).
 
¿En quiénes confían?
 
En promedio, el 35 por ciento de los encuestados calificó como buena la labor que desempeñan las instituciones nacionales en relación con la seguridad. El gobierno nacional obtuvo la mejor percepción (39 por ciento) y las inspecciones de Policía la menor (29 por ciento). Las instituciones de carácter distrital obtuvieron bajas calificaciones.
 
Y aunque la percepción de la Policía no es la mejor, el 43 por ciento de los encuestados, que acudieron a la Policía, calificó el servicio como bueno.
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