Las aguas del río Atrato se están comiendo los esfuerzos que han dedicado toda una vida 193 familias del corregimiento de Boraudó, en el municipio de Lloró, en Chocó.
Desde la noche del miércoles, los habitantes de este pequeño pueblito de pescadores han padecido las penurias de haberlo perdido todo. Así, de tajo.

Es un drama que, por lo pronto, no tiene solución a la vista. Este domingo todavía las calles de un sector del corregimiento yacían inundadas. La gente seguía con el agua al cuello. Tropas de la Séptima División del Ejército atendían la emergencia removiendo árboles caídos y facilitando la locomoción de algunos de lo habitantes.
Creciente de gran magnitud en lloró chocó río atrato. pic.twitter.com/0YmVL3oG6O
— Lloro Stereo (@Llorostereo) 16 de agosto de 2017
El profesor Aristarco Palomeque Rentería dijo que Boraudó ha sufrido en los últimos días dos inundaciones de proporciones nunca antes vistas. “La población clama ayuda y pronta reubicación”.

Ahora bien, ¿A qué se debe que el río Atrato entre cada tanto al pueblo y se lleve lo que encuentre a su paso? Aristarco, que ha estudiado el caso durante años, tiene una explicación: “A parte de lo que se vive por el cambio climático en la comunidad hay unas dragas que han erosionado el río y lo que hace que suba más que en años anteriores”, dice.
Creciente de los ríos en lloró chocó deja varios damnificados y afectados. pic.twitter.com/aAKGJtlI05
— Lloro Stereo (@Llorostereo) 16 de agosto de 2017
Justamente el pasado 16 de agosto el río se llevó una draga de esas que están acabando con el cause. Las imágenes que varios pobladores han subido a redes sociales hablan por sí mismas. SEMANA intentó comunicarse con Rafael Bolaños, coordinador de la Oficina Departamental de Riesgos y Desastres, pero no hubo respuesta.

Entre tanto, la emisora Lloró Stereo, medio comunitario de la región, continúa publicando los testimonios de los damnificados, que piden auxilio en un país que parece que no los escucha. A media noche del miércoles, el medio de comunicación comenzó a informar lo que ocurría, en una transmisión que se postergó hasta las 8 de la mañana del día siguiente.
“La situación es crítica. A esta hora hoy domingo sigue lloviendo. Todos los ríos están creciendo”. dijo Yuber Moreno, director de la emisora. Boraudó necesita del foco nacional. Se trata de la vida de 193 familias que, por la fuerza de las circunstancias, tendrán que comenzar de cero. Lo preocupante es que esta situación suele empeorar dos veces al año, en las temporadas de lluvia. Y frente a la reubicación hay pocas expectativas, dicen quienes conocen la problemática, pues para que esto pasara debería declararse primero la calamidad pública.



