Martes, 6 de diciembre de 2016

| 2015/10/19 12:24

La columna que tumbó a un alto funcionario en el CNE

Una investigación de Daniel Coronell, 'Las siete vidas del transformer', contó la historia del teniente y exfiscal William Gildardo Pacheco, que, con un pasado poco claro, llegó al Consejo Nacional Electoral.

William Gildardo Pacheco

El fin de semana pasado, el periodista Daniel Coronell reveló la historia de William Gildardo Pacheco, un teniente, abogado, exfiscal y ahora alto funcionario del Consejo Nacional electora, a quien la Procuraduría Delegada para la Defensa de los Derechos Humanos encontró responsable por abuso de función pública por la detención ilegal y desaparición forzada de un testigo.
 
En la columna se narra que el 6 de marzo de 1991, siendo teniente de la Policía, Pacheco llegó a un salón de billares en Armenia llamado Luna Park. Allí detuvo, sin razón aparente, al joven trabajador del establecimiento Guillermo Hurtado y lo condujo a una subestación de Policía.

A las 9:10 de la noche Guillermo fue liberado, pero sólo alcanzó a caminar unos metros antes de ser abordado por dos hombres que lo obligaron a subir a un automóvil Monza. Varios testigos aseguran que el joven gritaba: “No me mate, teniente” y “No, mi teniente, no me vaya a matar, yo digo lo que usted quiera”.

Del joven nada se volvió a saber. Lleva 24 años sin aparecer. Las investigaciones del caso establecieron que meses antes de su desaparición, Guillermo Hurtado había presenciado, en una oscura carretera del Quindío y por accidente, el asesinato a sangre fría de un civil a manos de varios policías.
 
Con todo y la destitución e inhabilidad, Pacheco trabajó como asesor legislativo de un parapolítico. Después fue nombrado fiscal de derechos humanos y pasó al Consejo Nacional Electoral, donde representa a su presidente en la comisión que garantiza la transparencia de las elecciones.
 
“El registrador nacional del estado civil, Carlos Ariel Sánchez, lo nombró como 'profesional especializado' asignado a los despachos de los magistrados del Consejo Electoral (Ver nombramiento)”, dice la columna.
 
Cerca de 24 horas después de revelada la historia, Pacheco se vio forzado a renunciar al cargo a donde llegó bajo la figura del nombramiento. Semana.com se comunicó con el presidente del Consejo Nacional Electoral, Emiliano Rivera, quien confirmó que aunque no está inhabilitado, Pacheco manifestó su intención de retirarse de la entidad.
 
“Renuncia para no causar daño a la entidad. Había sido nombrado con revisión de todos los documentos. No tiene ninguna inhabilidad”, dijo el magistrado Rivera.
 
Pero tuvo que ser una revelación periodística la que advirtió sobre el pasado de este hombre para que en la entidad se tomara una pronta decisión sobre su futuro laboral. Esta es una de esas historias cuyos protagonistas van de cargo en cargo aun cuando tienen a cuesta inhabilidades y un pasado no muy claro.
 
Vea la columna de Daniel Coronell

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