Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2016/01/18 16:00

“La venta de Isagén sí se puede detener”

Así lo creen cinco congresistas que este lunes demandarán la subasta, con el objetivo de que la empresa vuelva a ser patrimonio de la Nación.

Iván Duque, Viviane Morales, Antonio Navarro, Jorge Robledo y Sofía Gaviria. Foto: Archivo SEMANA

Para los senadores Jorge Robledo, Antonio Navarro, Viviane Morales, Sofía Gaviria e Iván Duque, el Estado colombiano podría recuperar las acciones que tenía en la empresa Isagén, que fueron rematadas la semana pasada cuando pasaron a manos de la canadiense Brookfield.
 
El miércoles, cuando sonó el martillo de la subasta que tuvo un solo oferente y que ha sido rechazado por varios sectores, parecía que el traspaso no tenía reversa y que una de las empresas más rentables dejaba de ser patrimonio de los colombianos. Pero estos congresistas creen que aún hay un último recurso para evitar que se dé este traspaso.
 
Aunque horas antes de la subasta, Navarro intentó por la vía judicial suspender la venta, el Consejo de Estado no le dio la razón en el recurso de urgencia que había presentado.
 
Ahora él hace parte de este grupo de senadores que interpondrán una nueva demanda, esta vez ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, tras considerar que la subasta se hizo de manera irregular.
 
Para ellos, “la enajenación violó los derechos a la libre competencia, ocasionó un detrimento patrimonial en patrimonio público y afectó gravemente la moralidad administrativa”. Por eso, consideran, se debe declarar ilegal y evitar que se lleve a cabo en su totalidad.
 
El año pasado, ellos también presentaron una demanda en contra del decreto del Gobierno que le dio vía libre a la venta de Isagén, pero fracasaron en su petición de que el proceso se suspendiera. Pero ahora creen que sí existen argumentos para reversar el negocio.
 
“El proceso aún se puede detener. Tanto el Gobierno como el fondo de inversiones Brookfield tenían suficiente información sobre los procesos legales en curso. Además, conociendo las dificultades que ha afrontado la venta, el Ministerio de Hacienda cambió las reglas de juego a última hora”, explicó la senadora Sofía Gaviria.
 
El guayabo tras la venta de Isagén aún continúa, sobre todo porque todo pareció quedar consumado. Pero antes de que el Estado se desprenda de la empresa, hay quienes creen que este controvertido negocio se puede detener y quieren vender esa ventana de esperanza para quienes insisten en que fue un mal negocio. Todo quedará en manos de los tribunales. De momento, Isagén es de un consorcio canadiense. 

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