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| 6/16/2014 12:00:00 AM

Izquierda y derecha, una inédita oposición

Al presidente Juan Manuel Santos le esperan en el Congreso dos adversarios ideológicos de enorme influencia.

Tras la contienda electoral, y aunque desde orillas diferentes, el uribismo, el Polo y Alianza Verde vuelven a encontrarse en la oposición.  

En un hecho que no tiene antecedentes en la historia, un expresidente de la República se pronunció sobre los resultados electorales. Álvaro Uribe Vélez, el más férreo opositor del presidente Juan Manuel Santos, decidió romper este paradigma, y después de que su candidato Óscar Iván Zuluaga reconoció su derrota en las urnas, y de que el presidente Santos proclamó su victoria, Uribe apareció en pantalla para calificar esta elección como “la más corrupta de la historia”. 
 
Su tono beligerante y la dureza de las palabras utilizadas dieron a entender que su oposición al segundo mandato de Santos será tan enconada y agresiva como lo fue durante la campaña presidencial. Con un ingrediente también novedoso. Uribe, que durante dos años se aferró a la tribuna del Twitter, ahora tendrá  una curul en el Senado y será el líder de una bancada importante de 20 senadores que por el perfil de cada uno de ellos, se advierte que harán al pie de la letra lo que diga su mentor. 
 
Con la aparición del Centro Democrático como nuevo partido político, el presidente Santos afrontará un segundo mandato distinto al anterior. Primero, su gobernabilidad se ha reducido a tal punto que la llamada aplanadora de la Unidad Nacional no será garantía para impulsar un paquete de reformas, las cuales anunció en el discurso de la noche del 15 de junio. 
 
Santos modelo 2010 contaba con casi el absoluto control del Capitolio, pues el 85 % de las curules estaba a su favor. El mandatario inició con el respaldo de La U, el Partido Conservador, el Liberal, Cambio Radical, y para su segundo año de gobierno logró sumar al Partido Verde. Ahora, los parlamentarios del Gobierno no superan el 55 %. 
 
La oposición que encarnará Uribe, que según el resultado de las presidenciales cuenta con el respaldo del 40 % del electorado (pues casi siete millones acompañaron las tesis uribistas que lideró Óscar Iván Zuluaga), tendrá un frente principal: el proceso de paz. El uribismo ha defendido la idea de que el Gobierno está haciendo excesivas concesiones y que los diálogos se adelantan sin un cese al fuego por parte de la guerrilla. También se opone a que los miembros de la guerrilla puedan tener elegibilidad y representación en el Congreso.    
 
Esas posturas tendrán un escenario clave, pues es precisamente el Congreso el que tiene que adelantar las reformas legales para certificar los acuerdos y aprobar el contenido del referendo para refrendarlos, en caso de que las negociaciones con las FARC, y ahora con el ELN, concluyan con una firma para poner fin al conflicto. 
 
La paz, que se discutirá en el Congreso, en consecuencia tendrá como su principal opositor el Centro Democrático. En principio. Pues falta ver la capacidad de Uribe para llegar a acuerdos con otras fuerzas políticas para armar un mayor bloque de oposición. 
 
En este escenario, Uribe podría consolidar acuerdos con movimientos como el Partido Conservador y Opción Ciudadana. Los primeros fueron sus principales aliados en los ocho años de su gobierno, y un sector de congresistas como Juan Manuel Corzo, Eduardo Enríquez Maya, Myriam Paredes y Juan Sammy Merheg, acompañó a Marta Lucía Ramírez y luego a Zuluaga. 
 
Pero otro grupo significativo de parlamentarios, antiguos aliados de Uribe, como Roberto Gerlein, Efraín Cepeda, Hernán Andrade, por ejemplo, se mantuvo en las filas del presidente Santos. Por eso la discusión interna en el Conservatismo puede ser determinante a la hora de definir el bloque de oposición. Los azules en el Senado ocuparán 19 curules y se consolidan como una fuerza decisiva a la hora de inclinar la balanza. Su candidata presidencial, Ramírez, le dijo a Semana.com que en su criterio el partido debería ejercer oposición al Gobierno. Omar Yepes, actual presidente de la colectividad, considera que lo ideal es que el partido “colabore” con el Gobierno con “independencia crítica”. 
 
En todo caso, ambos dirigentes coinciden en que la decisión que se adopte debe estar concentrada en mantener la unidad de la colectividad. Pero la posibilidad de que esta decisiva bancada se sume a la oposición que liderará el uribismo se advierte remota, toda vez que los azules se han caracterizado por estar junto a quien ostenta el poder. 
 
La izquierda, oposición constructiva  

Pero la paz, en el Congreso, no será bandera exclusiva de la Unidad Nacional. Los movimientos de izquierda, que en un buen porcentaje adhirieron a Santos en la segunda vuelta con el propósito de respaldar el proceso de paz y cerrarle las puertas a que el uribismo reconquistara el poder, mantendrán ese respaldo. 
 
Una de las figuras clave en este juego de las alianzas fue Clara López. La candidata presidencial y presidenta del Polo, que se acercó a los dos millones de votos, adhirió a la campaña de Santos. Pero luego de que el presidente resultó reelegido, anunció que volvía a la oposición. 
 
En cuanto a la paz, López aseguró que el proceso de negociación con las FARC requiere ajustes, como la incorporación de la mujer y de las víctimas en el lugar protagónico que les corresponde en el punto cuatro de la agenda; y que se debe establecer un mecanismo de información que prepare a la sociedad y a las instituciones para el posterior proceso de refrendación. Insistirá además en la necesidad de un cese al fuego, una postura que la diferencia del Gobierno. 
 
El Polo, en su gran mayoría, apoyó al Gobierno en la Ley de víctimas y en el marco legal para la paz. Lo cual hace pensar que en las reformas para la paz estarán de lado del gobierno. Sin embargo, la dirigente del Polo aseguró que el partido mantendrá su oposición en otros temas, como en el modelo económico, la renegociación de los TLC, el rescate del agro colombiano en aras de conseguir el pleno empleo con remuneración decente para la fuerza laboral, como lo advirtió en un comunicado. 
 
La figura más mediática del Polo es el senador Jorge Robledo, quien ha dicho que con Santos  “triunfó la derecha: gringos, trasnacionales, banqueros, mineras, Tratados de Libre Comercio (TLC), Empresas Prestadoras de Servicios (EPS), desempleo, pobreza”.

Otro sector apoyó a Santos en segunda vuelta es el de Alianza Verde, que tendrá figuras como Antonio Navarro, Claudia López, Jorge Iván Ospina, Ángela Robledo, Angélica Lozano, que ejercerán oposición. 
 
No obstante, aunque coincidan con el uribismo en la oposición a Santos, no significa que juntos se convertirán en una bancada opositora, pues varios dirigentes de izquierda como Iván Cepeda han anunciado debates contra el expresidente Álvaro Uribe en asuntos como las chuzadas o las presuntas cercanías con los paramilitares. 
 
Pero lo que sí está claro es que en su segundo gobierno Santos tendrá que sortear las críticas y los debates de control político tanto de izquierda como de la derecha. 
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