Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2016/07/18 11:39

Los días de pasión de Juan Fernando Cristo

En la última semana el ministro del Interior ha tenido que sortear la caída del equilibrio de poderes, la elección de Néstor Humberto Martínez y el paro camionero.

Juan Fernando Cristo Foto: Daniel Reina / SEMANA

Juan Fernando Cristo suele estar apagando incendios y resolviendo problemas. Su trabajo puede ser uno de los más difíciles del Gobierno, pues debe manejar la política no en las mieles de los primeros años, sino en la aridez de los últimos. Las tensiones de la Unidad Nacional, la crisis financiera del Gobierno y el deseo de todos los partidos de llevarse una tajada en la torta burocrática complican esa misión. El ministro del Interior nunca había tenido días más duros que estos últimos. La elección de fiscal, la caída de la Comisión de aforados y el paro camionero lo tienen viviendo momentos de pasión.  

El lunes pasado, en los pasillos del poder, muchos lo daban como uno de los perdedores de la designación de Néstor Humberto Martínez como fiscal general de la Nación por parte de la Corte Suprema. Según señaló el portal La Silla Vacía, el ministro del Interior “fue uno de los que impulsaron una terna solo liberal en la que no estuviera Martínez. Cristo perdió en la Presidencia cuando Santos incluyó al hoy fiscal electo en la terna, y luego en la Corte Suprema cuando salió elegido. Y ahora es uno de los presidenciables que quedan enfrentados a un Germán Vargas Lleras, fortalecido por tener un amigo como fiscal”. Por cuenta de esto, el portal título su nota “El calvario de Cristo”.

Dos días después, el miércoles pasado, el Gobierno recibió uno de los más duros golpes que le ha dado el Palacio de Justicia. En una sentencia con votación unánime, la Corte Constitucional tumbó la Comisión de Aforados, la piedra angular de la reforma de Equilibrio de Poderes. Este era el proyecto bandera del ministro del Interior, quien se había dedicado por casi un año a impulsarlo en el Congreso, enfrentando la tormenta que desató en la Rama Judicial. La reforma era necesaria y su caída en la Corte produjo indignación pues en últimas los magistrados tumbaron a quienes iban a ser sus jueces.

Inmediatamente se conoció la decisión, Eduardo Montealegre se fue lanza en ristre contra el ministro y pidió su cabeza. “La pregunta que yo le hago a Juan Fernando Cristo (es si) va a tener ante la caída de su reforma de equilibrio de poderes la misma dignidad que en su momento tuvo Juan Carlos Esguerra de renunciar a su cargo”, dijo. Por otra parte, en una entrevista en el programa La Noche, el exfiscal dijo que el ministro "quiere el plebiscito para hacer campaña presidencial". Añadió que él "quiere quedar bien con Dios y con el diablo", pues "acostumbra a jugar a tres bandas".

Esta semana se sumó que el ministro enfrenta una de las mayores tareas que ha tenido en su cartera: manejar el paro camionero. Este domingo, las protestas en las principales vías del país completaron 41 días. La situación es cada vez más compleja y no se ve una solución inmediata. Aunque Cristo no tiene responsabilidad alguna en su origen, por su espíritu conciliador y su liderazgo en los paros siempre ha sido destacado. Sin embargo, desde el paro nacional agrario del 2013 el país no enfrentaba una situación de orden público tan compleja como la que se vive ahora. Los gremios calculan las pérdidas en más de un billón de pesos.

El ministro contestó a cada uno de estos puntos en una extensa entrevista con Cecilia Orozco.

Frente a la pregunta de los rumores de su salida, reconoció que “seguramente algunos quieren verme fuera del Gobierno”. Respecto a la elección del fiscal, dijo que “el presidente presentó una terna elogiada por analistas y expertos en la materia. Cualquiera de los tres candidatos tenía las credenciales para ser un buen fiscal”. Y sobre el porqué de los vainazos de Montealegre, aseguró que “no alcanzo a comprender la agresividad en las posiciones del exfiscal frente al Gobierno. Esa pregunta habría que hacérsela a él. Y a mí no me genera ningún comentario. No vale la pena”.

Respecto a la reforma de Equilibrio de Poderes explicó que si bien se cayeron dos puntos fundamentales, todavía quedan en pie otros importantes como la eliminación de la puerta giratoria, del yo te elijo, tú me eliges y la reelección de funcionarios. Afirmó que el fallo de la Corte “genera un precedente peligroso y limita las facultades y competencias del Congreso” y agregó que “el Gobierno ha descartado ese mecanismo para refrendar los acuerdos de paz, pero no lo descartaría para reformar la justicia más adelante”.

Sobre el paro camionero dijo que “a pesar de que el Gobierno ha oído las peticiones y reclamos del grupo de transportadores y, a su vez, ha presentado propuestas viables, una minoría no está interesada en argumentar y, en cambio, se ha dedicado a intimidar y a cometer actos de agresión”. Agregó que la Superintendencia de Transporte ha suspendido 321 licencias de conducción y se han adelantado 1.636 caravanas desde el 7 de junio al 15 de julio para garantizar la movilidad.

El próximo miércoles Cristo reasume el liderazgo del Congreso en uno de los períodos clave para el proceso de paz. Comienza en medio de unos días difíciles, pero su talante nunca ha sido para los momentos fáciles. En su experiencia política ha estado en los más duros ‘chicharrones‘ del poder. Esa habilidad será fundamental para sortear lo que viene.

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