Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 5/6/2017 10:00:00 PM

Si se va el ministro Cristo, ¿entonces quién?

La renuncia del jefe de la cartera del interior para entrar a la contienda presidencial, dejaría al gobierno sin una ficha fundamental para la implementación de la paz.

Después de tres años al frente del Ministerio del Interior, Juan Fernando Cristo se ha convertido en un colaborador clave del presidente. Sobre todo a raíz del complejo camino de aprobación de leyes relacionadas con el proceso de paz –la administración del fast track-, el ministro del Interior adquirió un peso en el gobierno que pocos se habrían imaginado. Y eso que Cristo nunca fue, en su pasado liberal, cercano a Juan Manuel Santos.

Pero es un secreto a voces que el ministro de Santos que más ha durado en esa cartera (sucedió a Germán Vargas, Federico Renjifo, Fernando Carrillo y Aurelio Irragorri) está próximo a renunciar. Y aunque él insiste en que aún está evaluando quedarse o no, se da por cantada su salida en los próximos días. Si quiere aspirar a la Presidencia, tendría que dejar el gobierno antes del 27 de mayo para no inhabilitarse.

“Estoy evaluando si soy más útil para la consolidación de la paz afuera o adentro del gobierno”, le dijo el ministro a SEMANA. Sin embargo, entre sus colaboradores más cercanos se asegura que ya decidió en firme. También que en varias ocasiones el presidente le ha pedido permanecer al frente de esa cartera estratégica para mantener la coalición de gobierno y terminar de implementar los proyectos que le dan vida jurídica a los acuerdos de paz.

A Cristo le ha ido bien en lo que concierne a sus metas frente a la paz, la agenda legislativa y la coordinación de la Unidad Nacional. Durante los últimos meses ha logrado hacer valer las mayorías del Congreso al sumar a los liberales, La U y los conservadores a pesar de los bajos índices de popularidad presidencial. Incluso, terminó teniendo una relación cordial con la bancada de Cambio Radical a pesar de que sus relaciones con el exvicepresidente Germán Vargas Lleras se deterioraron desde las últimas elecciones regionales, y ese partido hizo duras críticas a aspectos puntales de la implementación de la paz. “Si bien en temas como la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) el ministro ha debido tener en cuenta opiniones institucionales para mejorar el proyecto, como las que dieron las cortes, hay que reconocer que ha sido eficiente desde el punto de vista político”, anota el senador Germán Varón, escudero de Vargas.

Puede leer: 166 municipios afectados por el conflicto tendrán representación en el Congreso

Incluso la oposición le reconoce esa eficiencia para sacar adelante la agenda legislativa. A Cristo se le nota que sabe cómo funcionan el Congreso y los congresistas. Los recibe a todos, oye sus peticiones y comparte su lenguaje. Todas esas habilidades provienen de la formación parlamentaria que obtuvo en los 14 años que ejerció una curul de senador. Nadie puede negar que Cristo ha estado al pie del cañón para sacar adelante el Acto Legislativo para la Paz y las leyes que le dieron vía libre a la amnistía, a la JEP, el Estatuto de la Oposición y la que permitió la vocería política de las Farc, entre otros. El propio Consejo de Seguridad de la ONU destacó la semana pasada que la parte más eficaz de la implementación de los acuerdos hasta el momento ha sido la aprobación de proyectos.

Con el uribismo, el ministro tuvo una relación respetuosa, pero tensa. Paradójicamente cuando Juan Manuel Santos era ministro de Defensa y Uribe presidente, Cristo hizo un duro debate sobre los falsos positivos que radicalizó su enemistad con el exmandatario. Posteriormente, cuando el Congreso aprobó por primera vez la Ley de Víctimas de la cual Cristo fue autor, el gobierno de Uribe lo bloqueó argumentando falta de presupuesto. Y ahora, con él al frente de la implementación, la oposición uribista ve al ministro como uno de los importadores del ‘castrochavismo’. “Para el gobierno es absolutamente eficiente y con talento político porque logró tramitar buena parte de todos los proyectos que vendió Santos como una gran revolución. Pero obviamente para nosotros, como oposición, todo lo que haga este gobierno con la excusa de la paz y generando desinstitucionalización nos parece terrible”, dice la representante María Fernanda Cabal.

Más allá de las empatías o controversias políticas que genere, la posible salida de Cristo representa un reto complejo para el Ejecutivo. En la recta final del mandato, al equipo del presidente Santos se le acaba cada vez más la gasolina para mantener las mayorías en el Congreso. La situación es más complicada si se considera que para cumplir la implementación de la paz es necesario prorrogar el trámite legislativo especial –fast track– por seis meses más. Por ello, en los pasillos de Palacio una de las preguntas más frecuentes estos días es quién lo reemplazará si finalmente se va. Hasta el momento, en el gobierno circulan varios nombres, todos de origen liberal, como él: el exparlamentario Camilo Sánchez, los exministros Alfonso Gómez Méndez y Amylkar Acosta, y el hoy viceministro Guillermo Rivera.

Recomendamos: La estocada del ministro Cristo a la Fiesta Brava

En caso de concretarse su renuncia, Cristo tendría dos escenarios. El primero de ellos, el que más suena entre sus colaboradores, es participar en una consulta liberal el día de las parlamentarias para buscar la candidatura del partido para 2018. Allí seguramente tendría que competir con figuras como Humberto de la Calle y Juan Manuel Galán, que tienen una altísima favorabilidad y desde hace meses están en el sonajero de los candidatos. A Cristo le va mejor en los pasillos del Capitolio que en la opinión pública. Según la última encuesta realizada por Invamer Gallup, tiene una imagen favorable del 19 por ciento y una desfavorable del 22. Ambas cifras son bajas, y lo revelador es que casi el 60 por ciento de los colombianos no lo identifica.

Quienes conocen a Cristo aseguran que le suena la idea de la consulta. Por un lado, porque siente que la cercanía a los parlamentarios y a los políticos regionales, sumada a sus buenas relaciones con sectores sociales como las víctimas, los sindicatos, los defensores de derechos humanos, y la izquierda, entre otros, le podrían garantizar un apoyo significativo en la competencia. Por otro, porque en 2014 decidió que no volvería al Congreso. Desde ese año lo reemplaza su hermano Andrés, quien obtuvo la mayor votación al Senado por el liberalismo. La defensa que históricamente ha hecho Cristo de las consultas para elegir candidatos es tal, que incluso no se descarta que también compita en una interpartidista con Clara López o con los precandidatos de La U por una nominación que tenga como bandera la defensa de los acuerdos de paz.

El otro escenario para Cristo es asumir la jefatura del Partido Liberal. En las toldas rojas viene sonando el nombre de César Gaviria para dirigir la colectividad desde agosto. No obstante, varios sectores parlamentarios aseguran que desde hace meses el expresidente viene apoyando la candidatura de De la Calle y que preferirían en el cargo a alguien más neutral.

Sugerimos: Gobierno se opone al referendo de Viviane Morales

Esta semana el ministro tratará de convencer a los representantes a la Cámara de votar negativamente el proyecto que prohíbe la adopción de menores a las parejas homosexuales, viudos y solteros. y de respaldar un controvertido proyecto contra el maltrato animal que se restringe a las corridas de toros. También presentará al Congreso el proyecto de reforma política, elaborado a partir de lo acordado en La Habana. “Probablemente esa es la última iniciativa que presentará como ministro”, dice uno de sus asesores, mientras él insiste en que tomará cualquier decisión en los próximos días, con el presidente.

“Estoy evaluando si soy más útil para la consolidación de la paz adentro o fuera del gobierno y aunque no tengo una decisión tomada, pronto la tomaré con el presidente”, asegura Cristo a SEMANA.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.