Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2016/02/19 12:30

A juicio el ‘monstruo’ de Monserrate

Fredy Valencia, el hombre que asesinó y enterró más de una docena de mujeres en ese cerro del oriente de Bogotá, podría pagar una pena de 30 años de prisión.

A juicio el ‘monstruo’ de Monserrate

Un país tristemente acostumbrado a oír aterradoras historias de crímenes violentos se conmocionó hace unos meses con la historia de Fredy Valencia, el indigente que asesinó y enterró a varias mujeres en el cerro de Monserrate, de Bogotá.

Las autoridades han encontrado 11 cuerpos de víctimas de este sujeto que en diligencias pasadas aceptó cargos por el delito de homicidio.

Con la confesión de Valencia y la identificación plena de sus víctimas, la Fiscalía presentó el escrito de acusación en su contra y el próximo viernes un juez de conocimiento de la ciudad deberá emitir la condena, que no será menor a 30 años de prisión.

“El viernes se realizará la audiencia de juicio por la primera víctima encontrada y de la cual aceptó su responsabilidad en el crimen. Y este lunes en otra audiencia le serán imputados cargos por las otras víctimas que han sido identificadas”, señaló una fuente del ente acusador a Semana.com

En un estremecedor relato a SEMANA, Valencia contó su historia de vida y como se convirtió en un delincuente: “Yo vivía con mi papá, mi mamá y mis hermanos. A mí me molestaban mucho en el colegio y todo el tiempo decían: ‘No se metan con Valencia, no jueguen con Valencia’. Eso pasaba principalmente con las niñas. Ellas me molestaban mucho”, dijo Valencia a SEMANA.

Añadió: “Un día, cuando yo tenía 8 años, unas niñas me bajaron la pantaloneta y quedé mostrando mi miembro. Yo me volví muy agresivo. Mi papá era muy perro y se fue con otra mujer. Y la psicóloga del colegio me decía que me metiera a clases de karate para canalizar mi agresividad”.

Dijo que terminó el bachillerato, pero jamás entró a estudiar a una universidad. “Yo tuve una mujer por la que dejé a tres mujeres más y los vecinos me decían que ella me traicionaba y me ponía los cachos. Por eso empecé a consumir vicio”, afirma.

Según su relato, al terminar el colegio trabajó un breve tiempo vendiendo autopartes. “Después empecé a delinquir y a robar. Yo me la pasaba solo y comencé a reciclar y empecé a hacer mi cambuche en la montaña. Mi familia a veces me regalaba algo de plata para comer”.

Hace siete años, en un intento de robo, quedó gravemente herido y pasó seis meses en un hospital. Tenía 26 años de edad. Cuando se recuperó volvió a las calles y pasaba los días en la antigua Calle del Cartucho. “Ahí empecé a ver a muchas muchachas que escarbaban la basura buscando comida. Yo me les acercaba y les decía que les podía dar comida y ropa y que a cambio sólo tenían que darme cinco minutos de placer”, afirmó.

“Yo pude haber subido más de 100 mujeres a mi cambuche, algunas se quedaban varios días o semanas y luego yo las sacaba. La mayoría eran muy desordenadas”, relató Valencia

Según la Fiscalía, cuando las mujeres se negaban a las pretensiones sexuales, “las agredía y asfixiaba hasta que quitarles la vida”.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.