Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/12/2013 2:00:00 AM

‘Cesó la horrible noche’ para Aranguren

El exdirector de la Uiaf esperó cuatro años para que los jueces resolvieran su caso, y ahora están en mora de sancionar a los verdaderos responsables.

Hay absoluciones que conmueven. Y eso fue lo que ocurrió con la de Mario Aranguren. La escena era poco usual: la fiscal, que en teoría debía acusarlo, con lágrimas le pidió a la juez que lo dejara libre. Así, se acabó la tragedia que le tocó vivir durante cuatro años, en los que estuvo de juzgado en juzgado tratando de demostrar su inocencia. 

Y es que todo el que escucha la historia de Aranguren tiene que hacer un esfuerzo para no conmoverse. Él se había hecho profesional a pulso. Como él mismo lo cuenta, empezó como mensajero en la Dian y llegó a ser su director. Es respetado por su talento y su honestidad entre los tecnócratas. Algunos de los cuales en algún momento hicieron una colecta, cuando él ya no tenía cómo pagar un abogado.

Estando en la Dian sacó a 430 funcionarios por aumento patrimonial injustificado y creó el Muisca, sistema hoy clave para el recaudo tributario. Haciendo gala de su temperamento, en ese entonces se negó a entregar la seccional de Buenaventura a una cuota política del hoy condenado senador Juan Carlos Martínez.

De la Dian pasó a la Uiaf. Y allí cuando SEMANA denunció el escándalo de las chuzadas fue el primer alto funcionario del Estado –y tal vez el único– que con franqueza destapó las cartas. Contó que el DAS les había pedido información de la mayoría de magistrados de la Corte Suprema. 

Y precisó: “En los últimos tres años el DAS hizo a la Uiaf cerca de 900 requerimientos”. Entre sus funciones estaba entregar información a entidades que, como el DAS, tenían facultades de Policía judicial y así lo hizo.

Tres años y medio después, a esa misma conclusión llegó la fiscal delegada ante la Corte, Carmen Johanna Restrepo para pedir la absolución de Aranguren y para Luis Eduardo Daza, ex subdirector de la Uiaf: “Los funcionarios de la Uiaf fueron engañados por los servidores del DAS, que se valieron de herramientas legales para obtener datos sobre los movimientos de cuenta de los magistrados de la Corte Suprema”. Y añadió: “No se hallaron pruebas de que tuviera responsabilidad en las interceptaciones y seguimientos ilegales”.

Para Aranguren fueron cuatro años de mucho dolor. Cuando se conversaba con él pareciera que no se resignara ni un solo minuto a estar en tela de juicio. Se concentró en su hobby, la carpintería, hasta que llegó un punto en que ya no tenía dónde más poner sus creaciones en madera. Y como la tragedia a veces se ensaña con algunas personas, cuando vendió su equipo de carpintería, un caco de los de verdad lo estafó con un cheque falso.

Aranguren lloró mucho. Usaba lentes oscuros durante las audiencias, según le comentó a La W, para “esconder las lágrimas y el dolor que sentía”. Temía hablar públicamente o hacer alguna denuncia porque creía que cualquier queja suya podía ser malinterpretada y lo podía llevar de nuevo a la cárcel. Como ocurrió una vez cuando concedió una entrevista en televisión. En esa ocasión tuvo que pasar diez meses tras las rejas.

Por eso, el miércoles pasado, cuando se conoció la decisión de la juez dijo: “Se lo voy a responder con una estrofa del Himno Nacional, cesó la horrible noche, la libertad sublime”.

Lo que resulta irónico es que el más perjudicado de ese juego maquiavélico haya sido Aranguren, que era marginal en el caso, mientras que otros como la exdirectora del DAS María del Pilar Hurtado y altos funcionarios del gobierno anterior que sí participaron en los seguimientos ilegales han logrado evitar, cada uno a su manera, el veredicto de la Justicia.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.