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| 9/30/1996 12:00:00 AM

LA CONSTANCIA VENCE...

La insistencia de la familia de Andrés Escobar llevó a la justicia a poner en duda que el único asesino del futbolista haya sido el conductor Humberto Muñoz.

Don Darío, el padre del futbolista Andrés Escobar, no ha descansado ni un minuto desde hace dos años para lograr que se conozca la verdad sobre la muerte de su hijo y se castigue a los responsables. Luego de que el juez 30 del circuito de Medellín condenara a Humberto Muñoz a 43 años de cárcel por el asesinato del futbolista colombiano y a 15 meses de prisión, con beneficio de excarcelación por falsa denuncia agravada, para los hermanos Pedro David y Juan Santiago Gallón, las esperanzas de don Darío parecían decaer. El siempre consideró que los Gallón tenían la misma responsabilidad en el crimen que su conductor Humberto Muñoz, quien disparó su arma contra Escobar. Y además siempre ha estado convencido, como el resto de su familia, que Andrés no murió en hechos circunstanciales, como lo afirmó en su momento la Fiscalía, sino que los móviles tienen que ver con las bandas de apostadores. Sus esperanzas parecieron revivir la semana pasada cuando la Fiscalía Regional de Antioquia reabrió el caso de Escobar por solicitud del Tribunal Superior de Medellín por intermedio de una ordenanza. La investigación tratará de establecer la responsabilidad de los hermanos Juan Santiago y Pedro David Gallón quienes escondieron en una finca a su conductor Humberto Muñoz y de esa manera entorpecieron la investigación adelantada por los fiscales. Así mismo con la nueva investigación se evaluará la veracidad de las declaraciones de tres de los testigos que intervinieron en el proceso y quienes declararon en favor de Muñoz. Ahora solo basta esperar el desenlace de este nuevo capítulo en el esclarecimiento de una de las más sentidas muertes violentas en Colombia. Aún se recuerdan las palabras escritas en el periódico Globo de Venezuela donde se dijo que a Andrés Escobar sus asesinos le "administraron un tipo de justicia informal, implacable, como la de cualquier corte marcial". La mención hecha por el articulista obedeció porque siempre ha existido la teoría de que Escobar firmó su sentencia de muerte con el autogol que marcó en el mundial cuando se enfrentaron las selecciones de Colombia y Estados Unidos, y que ese error no había sido perdonado por los apostadores. Lo cierto es que la ausencia de Andrés Escobar cambió sustancialmente la vida de sus familiares. Su padre, otrora hincha furibundo del Atlético Nacional y atento seguidor de los pasos de su hijo, desde el momento de su asesinato no volvió a fútbol. "En este país siempre sale ganando el que trafica, el delincuente que anda armado, la persona que comete malos actos. Y las personas de bien siempre son las sacrificadas. Nosotros lo único que pedimos es que se haga justicia", señaló don Darío Escobar. La familia Escobar no descarta que el hostigamiento que mantuvieron los Gallón y sus amigos sobre el futbolista, en la discoteca y luego en el parqueadero en Las Palmas, haya sido un pretexto que tenía una única finalidad: asesinar a Andrés. Pero no solo la familia piensa así. Un fiscal que ha participado en la investigación y que pidió reserva de su nombre, manifestó que el juicio por la muerte de Andrés Escobar ha dejado al descubierto las debilidades del sistema judicial porque en delitos como el falso testimonio las penas son muy leves. "En este caso si los testigos inculpados y los Gallón son sentenciados por los cargos que se investigan, probablemente saldrán con beneficio de excarcelación y prácticamente en nada verán cambiar su actual situación", señaló el investigador.
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