Lunes, 23 de enero de 2017

| 1988/02/08 00:00

LA "FUGA" MINUTO A MINUTO

SEMANA explica qué sucedió exactamente en las tres horas claves del caso Ochoa

LA "FUGA" MINUTO A MINUTO

Diciembre 3087
5:00 p.m. Llega a la cárcel La Picota un abogado (las personas que estuvieron con él no recuerdan su nombre) con una orden de libertad para Jorge Luis Ochoa Vásquez, expedida por el Juez 71 de Instrucción Criminal de Bogotá, Andrés Montañez.
5:05 p.m. El director de La Picota, abogado Alvaro Camacho Avila, revisa la documentación presentada y procede a ordenar los trámites correspondientes
5:10 p.m. El asesor jurídico de La Picota, abogado William García, ordena la radicación de la boleta y revisa el expediente. Encuentra que el auto de detención con miras a la extradición de Ochoa había sido revocado por el Ministerio de Justicia y que el Juez 45 de Medellín no requería a Ochoa. García vuelve a la oficina del director de la cárcel para comunicarle que todo está en regla y que la orden de libertad es legal. Camacho ordena que bajen al detenido al recinto donde se hacen las reseñas.
5:15 p.m. Alvaro Camacho se comunica con la Dirección Nacional de Prisiones. Guillermo Ferro, el director, no se encuentra porque está en la Cárcel Modelo atendiendo un motín que se había presentado una hora antes. En consecuencia, Camacho es atendido por Benjamín Bustos, asistente de la Dirección. Camacho le dice: "Hay una situación supremamente difícil. Tengo la boleta de libertad de Ochoa. Está totalmente en orden. ¿ Qué hago?" Bustos le contesta que no haga nada hasta que aparezca Guillermo Ferro. Camacho dice: "Quedo a espera de ustedes".
5:30 p.m. Benjamín Bustos localiza a Guillermo Ferro en la Modelo y lo informa. Ferro le dice que él llamará a Camacho para darle instrucciones.
5:40 p.m. Guillermo Ferro habla por teléfono con el ministro de Justicia, quien le dice: "bajo ninguna circunstancia Ochoa Vásquez puede quedar en libertad".
5:45 p.m. Guillermo Ferro se comunica telefónicamente con Camacho y le dice: "Yo asumo toda la responsabilidad. La libertad del señor Ochoa es ilegal a todas luces. Voy en un momento a enfrentar la situación". A esto responde Camacho: "Necesito que me ayuden, que me respalden. Yo estoy solo con el abogado de Ochoa que exige cumplimiento de la orden judicial".
6:05 p.m. Benjamín Bustos, asistente de la Dirección de Prisiones, llama a La Picota y da orden al cabo Pabón Niño, quien se encontraba de guardia, que se quedara indefinidamente el personal necesario para dejar en libertad un preso. No da nombre alguno. Bustos le dijo a SEMANA que él lo que prentendió con esta orden fue tomar medidas preventivas por si el Director de Prisiones decidía aprobar la excarcelación de Ochoa.
6:15 p.m. El abogado de Ochoa recrimina a Camacho por estar incumpliendo una orden judicial y le informa que si no le da la libertad a su detenido se atenga a las consecuencias penales. "Como abogado -dice Camacho- sabía que me podían demandar por detención arbitraria. Así que le pedí calma al abogado y le expliqué que tenía una contraorden". El preguntó: "¿Está por escrito? Muéstremela. Yo le aclaré que era verbal y de mi jefe inmediato" dice Camacho. El abogado responde: "Una orden administrativa no tumba una orden judicial".
6:20 p.m. Llega a La Picota María Lía de Ochoa, acompañada del conductor que diariamente la llevaba a visitar a su esposo, por permiso especial concedido por el Director de Prisiones. Llorando recrimina a Camacho la demora en la libertad de su marido: porque a usted tan arbitrario Sólo por el hecho de llevar el apellido Ochoa nos persiguen. Ya lo verificó. Todo está en regla, deje por favor salir a mi marido. Acabo de hablar con el asistente de la Dirección de Prisiones (Benjamín BUstos) y me dice que eso que usted está haciendo es indebido". Camacho se pone muy nervioso y le pide a su secretaria que lo comunique con Bustos, para verificar lo que dice la señora de Ochoa.
6:30 p.m. Bustos recibe, por conducto de su secretaria, una llamada que le dice es del director de La Picota. Pasa y se encuentra, al otro lado de la línea, con la voz de María Lía de Ochoa llorando y gritando: "Están cometiendo una injusticia." Bustos intenta calmarla y le dice que le pase a Camacho. La señora de Ochoa, según Camacho, le pide a Bustos: " Por favor doctor, repítale al doctor Camacho lo que me dijo a mí". Bustos habla con Camacho y le dice: "Sobrelleve la situación. Calme a esa gente, siéntelos en su despacho, ofrézcales tinto y más tarde hablamos".
6:40 p.m. Guillermo Ferro, quien sigue en la Cárcel Modelo, atendiendo el motín, se encontró con el coronel Rodríguez del Ejército y le pidió que: "por radioteléfono dé orden a una patrulla de la Escuela de Artillería, -localizada a pocos metros de La picota- para que impida la salida de Ochoa".
6:50 p.m. Como resultado de esa orden llega a La Picota un jeep del Ejército, a órdenes del mayor Plata, con dos soldados. Camacho al enterarse ordena que devuelvan a Ochoa a su celda. Ochoa pregunta: "¿Qué pasa, señor Director?" Camacho contesta: "No pasa nada. Pero he recibido instrucciones del Director General, en el sentido de que usted no puede salir de acá, hasta que él no se haga presente". Camacho se dirige entonces a recibir la patrulla del Ejército.
7:00 p.m. Camacho saluda al mayor Humberto Plata y le dice que no es necesaria su presencia pues la orden de libertad para Ochoa viene de Medellín y no es posible que llegue esa noche. Testimonio en este sentido rindió Plata a la Procuraduría. Camacho tiene otra versión de los hechos. Dice que como él creía que Ochoa no iba a salir esa noche de la cárcel así se lo manifestó al mayor Plata y este se limitó a decir: "Bueno, entonces me voy".
7:40 p.m. Camacho resuelve volver a sacar a Ochoa de su celda y procede a iniciar los trámites para su liberación. Afirmó a SEMANA: "Durante esas dos horas y media había tenido mucho tiempo para pensar. En primer lugar, como cualquier persona sentía miedo por estar deteniendo arbitrariamente a un señor Ochoa. En segundo lugar, llegué a la conclusión que desobedecer una orden verbqal de caracter administrativo me daría un problema disciplinario. Si incumplía la orden judicial tendría un problema penal porque, por lo menos, me podrían acusar por tres cargos. Así que me encomendé a Dios y ordené la liberación de Ochoa".
8:00 p.m. Jorge Luis Ochoa vestido de traje azul de paño, camisa blanca, corbata azul y con una maleta en la mano, atraviesa la puerta principal de La Picota. A nadie le da la mano. Con su esposa, su abogado y un conductor abordan un jeep azul campero.
8:20 p.m. El Director de Pisiones, Guillermo Ferro, llega a La Picota y le pregunta al comandante de guardia, cabron Orlando Pabón Niño: "¿Dónde está el Director?. Le contesta: "En su despacho". Ferro pregunta entonces: "¿Y ese señor?" -refiriéndose a Ochoa- El cabo responde: "Salió a las 20:00 horas".

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