Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2016/06/08 15:00

Cambio Radical está en aprietos por caída de Oneida Pinto

Al partido del vicepresidente Germán Vargas Lleras le exigen asumir responsabilidades por los gobernantes de La Guajira. En cuatro años, sus dos candidatos tuvieron que salir del cargo.

Arturo Char, Vargas Lleras, Rodrigo Lara y Oneida Pinto. Foto: Archivo particular

La Guajira tiene tantas urgencias presupuestales que parece descabellado que el gobierno nacional deba destinar una millonaria para unas elecciones atípicas. No obstante, las reglas son las reglas y, tras la decisión del Consejo de Estado de anular la elección de Oneida Pinto como gobernadora, el departamento está obligado a volver a las urnas.

Según cálculos de la Misión de Observación Electoral (MOE), las elecciones atípicas en este departamento costarán entre 4.000 y 7.000 millones de pesos. Con esos recursos, el 25,7 % de sus habitantes podrían salir de la pobreza extrema, lo que seguramente evitaría que siga habiendo niños que deban morir por no tener qué comer.

Según determinó este martes el Consejo de Estado, la exgobernadora Pinto estaba inhabilitada para presentarse a las elecciones de octubre del 2015 al máximo cargo departamental y en las que resultó elegida. Ella debía renunciar un año antes de que se abrieran las postulaciones a la Alcaldía de Albania (La Guajira) y no lo hizo.

No era un tema nuevo puesto que se había demandó la inscripción de su candidatura. Pese a ello, Cambio Radical le concedió el aval y el Consejo Nacional Electoral (CNE) negó las pretensiones de la demanda. Ahora que se conoce el fallo del máximo tribunal de lo contencioso administrativo, se reclama que haya responsabilidades.

León Valencia, director de la Fundación Paz y Reconciliación, trinó reclamando responsabilidades al jefe único de Cambio Radical, el representante Rodrigo Lara. “Le advertimos de mil maneras a Lara la inconveniencia de avalar a Oneida Pinto, que responda, que no se esconda (sic)”, escribió en Twitter.

Varios le recordaron al congresista que, pese a los cuestionamientos contra Oneida, fue él quien apareció en un video pidiendo el voto por la candidata.

Lara respondió a Valencia que el Consejo de Estado cambió su jurisprudencia, dando a entender que cuando se concedió el aval no había certeza de que estaba inhabilitada.

Eso sí, respondió la deferencia de Valencia y le recordó su pasado guerrillero: “Naturalmente. Ojalá usted responda por sus crímenes en el pasado. Hoy impunes”.

El senador José David Name (La U), sin embargo, asegura que la inhabilidad de Oneida Pinto se sabía de antemano, por lo que pareciera que en este caso las directivas de Cambio Radical se estuvieran lavando las manos.

El aval entregado a Pinto generó una crisis en el interior del partido. El senador Carlos Fernando Galán se opuso a concederlo, pero la decisión ya estaba tomada y por eso renunció a la dirección de la colectividad.

El dedo acusador se posó también sobre los senadores costeños Arturo Char y Antonio Guerra de la Espriella. Char, encargado de recomendar los avales en la costa Caribe, a la postre concedió su aval e, incluso, la acompañó a la candidata a su inscripción.

Guerra de la Espriella, en comunicación enviada a este portal el viernes 10 de junio, aclaró que "en mi condición de Senador de la República electo por el partido Cambio Radical y como miembro de ésta colectividad, no tuve la facultad de participar en la toma de la decisión de entrega del aval a la señora Oneida Pinto".

Germán Varón, senador de Cambio Radical, considera que Lara nada tuvo que ver, y que la decisión ya estaba tomada. Sin embargo, Carlos Motoa, también senador de esa colectividad, considera que el caso Oneida debe avergonzar al partido. “Varios advirtieron lo que podía ocurrir con esa elección de la gobernadora”, aseguró.

Cuestionó, frente a las decisiones de Lara, que “faltó algo de diligencia, de mayor prudencia, de estar en cada caso detenidamente analizando las circunstancias jurídicas y políticas de estos candidatos que fueron avalados”.

Incluso hay quienes aseguran que en Cambio Radical no se mueve una sola hoja sin el beneplácito del jefe natural de ese partido, Germán Vargas Lleras, que por su condición de vicepresidente de la República, debería ser ajeno a las minucias partidistas.

Lo cierto es que cuando Oneida Pinto se inscribió como candidata, el CNE fue el que le dio vía libre a su aspiración. Según el magistrado de ese organismo Felipe García, la causa por la que el Consejo de Estado anuló la elección fue contemplada como una incompatibilidad y no como una inhabilidad, por lo que el tribunal electoral se abstuvo de estudiar la demanda contra la candidatura.

En ese momento se estableció que la candidata guajira había renunciado doce meses antes de la elección, que se realizó el 25 de octubre de 2015, pero el Consejo de Estado consideró que la fecha para configurar la inhabilidad es un año antes de la inscripción, es decir tres meses más atrás. 

Esta es la segunda vez que Cambio Radical se ve en aprietos por los avales concedidos en La Guajira. Hace cuatro años avaló a Francisco ‘Kiko’ Gómez y el gobernador fue destituido por nexos con bandas criminales y la Fiscalía ordenó su captura por su presunta responsabilidad en un asesinato.

Por eso que, a ese partido, las demás colectividades le exigen asumir responsabilidades, entre ellas que no presente candidatos en las elecciones atípicas. Eso es algo que parece descartar el senador Guerra de la Espriella, que confesó que Cambio Radical hará “todo lo posible para mantener la gobernación”.

* Este artículo fue modificado el viernes 10 de octubre del 2016 para incluir la aclaración del senador Antonio Guerra de la Espriella enviada a Semana.com.

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