15 diciembre 2012

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La guerra por las audiencias

MEDIOSLos tres grandes conglomerados económicos del país comenzaron a completar, cada uno, su propio combo de medios de comunicación: prensa, radio y televisión.

Los conglomerados eco-nómicos más poderosos del país, el Grupo Santo Domingo, la Organización Ardila Lülle, y el Grupo Sarmiento Angulo, en 2012, salieron de compras e hicieron movidas estratégicas con las cuales comenzaron a cambiar para siempre el panorama de los medios en Colombia.

En los
tres fue evidente un propósito: armar o consolidar un portafolio de medios de comunicación en el que no les falte ni la radio, ni la prensa escrita ni la televisión. Y mucho menos el internet. A lo que le apuntan es a tener diferentes plataformas y a través de ellas distribuir los mismos contenidos. De esa manera, no solo le sacan mayor provecho a menos recursos, sino que aumentan su influencia. Con un resultado adicional: una inquietante concentración de poder.

Hubo dos grandes remezones empresariales que enmarcaron el año. El primero en enero, cuando se formalizó la compra de El Tiempo por Sarmiento. Con el 88 por ciento de las acciones de la Casa Editorial en el bolsillo, el banquero entró pisando fuerte en un negocio que le era ajeno. El segundo, en septiembre, cuando el Grupo Santo Domingo regresó al negocio de la radio informativa con Blu.

A lo largo del año, además, hubo toda suerte de cambios en la dirección de algunos de los grandes medios. Santo Domingo nombró a Néstor Morales en su nueva propuesta radial y trajo de CNN a Luis Carlos Vélez para la dirección de noticias de Caracol Televisión. A final de año se conoció que pronto se concretará el traslado de El Espectador a la sede en que hoy están la radio y la televisión. En otras palabras, todos sus medios bajo un mismo techo.

Por su parte el Grupo Ardila llevó a Rodrigo Pardo a la dirección de noticias de RCN Televisión y nombró en RCN Radio a Yolanda Ruiz en reemplazo de Francisco Santos. Y comenzó a hacer movimientos para unificar en un solo sitio web los diversos productos informativos que tiene. Quizá con esto busca compensar en parte el haber dejado el mercado impreso informativo que tenía a través de la revista Poder, aunque continuó produciendo las revistas Caras y Gente en sociedad con Televisa. Mientras que en el plano internacional continuó con su canal NTN24 y se alió con Mundo Fox, para acercarse de manera más efectiva a la comunidad latina en Estados Unidos.

Y si bien la organización Sarmiento Angulo solo adquirió este año la plataforma del diario de mayor tiraje en el país y los medios asociados a él, como el canal de televisión local City TV, es claro que para el banquero esta compra no es más que el punto de partida del conglomerado mediático que quiere construir. En la mira está participar en la puja por el tercer canal de televisión, que ya superó un sinfín de entuertos jurídicos, y ahora solo espera el último visto bueno del Consejo de Estado. De darse la largada, este será sin duda uno de los grandes temas de 2013. Sarmiento Angulo también hace coqueteos con la radio. Al terminar el año se confirmó que están avanzando en una alianza periodística con Caracol Radio y W Radio, ambos del Grupo Prisa. Si bien en un principio no se trata de una compra, sí implica un acercamiento estratégico a un medio como la radio, con el que Luis Carlos Sarmiento completaría el combo de prensa, radio y televisión y quedaría en igualdad de condiciones con los otros dos grandes cacaos.

En la medida en que estos movimientos se consolidan, el país es testigo de un proceso de concentración en la propiedad de los medios nunca antes visto. En el plano empresarial integraciones horizontales y verticales de este tipo son altamente productivas. Al ser la información la materia prima de esta industria, es poco convencional que esto se dé sin mayor debate. Por ejemplo, países como Estados Unidos, tienen legislaciones para evitar que esto suceda, pues al final del día tanto poder aglutinado en unas solas pocas manos puede traer riesgos para la democracia.
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