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| 3/12/1984 12:00:00 AM

LA GUERRA DEL RENGLON

La petite histoire que hay detrás de las listas opcionadas para el Concejo de Bogotá.

LA GUERRA DEL RENGLON LA GUERRA DEL RENGLON
Para el bogotano común, el Concejo no significa mucho. Aunque en su subconciente resuenan los slogans de cada campaña que todo el día le bombardean por radio, la mayoría de ellos ni siquiera sabe qué clase de organismos es, ni qué se decide en él. Pero, al contrario de la apatía que despierta en el ciudadano común, para la clase política tiene una importancia estratégica. Así lo vivieron los casi mil aspirantes de las 56 listas, cuyas inscripciones se cerraron el martes de la semana pasada.
La jornada que precedió a la hora cero (6 p.m.) fue agitadísima en las sedes de los distintos partidos. Cada nombre, cada renglón, era objeto de interminables discusiones y negociaciones. Algunos grupos, como los galanistas, seguían discutiendo el "orden de aparición" de sus personajes en la lista, aún delante del propio escritorio de la Registraduría donde el empleado los esperaba impacientemente para registrar la inscripción.
La gran mayoría de las listas inscritas van al muere, porque no tienen ninguna opción, y lo mismo sucede con los nombres que quedan por debajo de cierto renglón en las listas opcionadas.
Por eso, la petite histoire que hay detrás de la elaboración de cada lista, es algo que merece ser contado.

UNA VITRINA VENDEDORA
¿Por qué se toman los políticos el acceso al Concejo de Bogotá como un problema de vida o muerte? Por varias razones; la primera de ellas es que también de pan vive el hombre, y aunque los concejales no reciben sueldo alguno -se trata de un puesto ad honorem- sí tienen en sus manos una considerable cuota de poder terrenal.
Para empezar, la administración distrital es una especie de microgobierno dentro del gobierno, en torno al cual giran 5 secretarías, 4 departamentos administrativos, varios institutos descentralizados y sobre todo -y éste es el botín más apetecido- las cuatro poderosas empresas de servicios.
Todo esto representa una gigantesca organización burocrática que mueve más de 25.000 empleados y maneja un presupuesto que sólo es inferior en monto al presupuesto general de la nación.
Hay, desde luego, políticos a los que no se les escapan las enormes posibilidades que semejante bocatto di cardenale ofrece para el juego clientelista. Por ejemplo, un edil habilidoso y con pocos escrúpulos puede hacer nombrar un buen número de sus "fichas" en puestos de influencia en la administración distrital, y así lograr trato preferencial, desde el punto de vista de los servicios, para sus fortines electorales.
La meta por excelencia del concejal es salir elegido a la Junta Directiva de alguna de las tres empresas de servicios púlicos -energía eléctrica, agua y alcantarillado y teléfonos- posición que confiere un enorme poder desde el punto de vista del manejo burocrático y de asignación presupuestal. Esto hace que se bote mucha corriente en el Concejo en una dura lucha intestina de coaliciones y contra-coaliciones que se fraguan para hacerse elegir a estas juntas directivas. Con alguna frecuencia la sombra de la corrupción ronda estas posiciones, que más de una vez han sido aprovechadas en el pasado para dirimir licitaciones millonarias en provecho personal.
El segundo motivo de interés en el Concejo es que se trata de una vitrina vendedora para quienes aspiran a convertirse o consolidarse como figuras políticas, entre otras cosas porque les abre el acceso a los medios de comunicación. Varios delfines, por ejemplo, han hecho sus primeros pinos por esta vía, como lo hizo hace algunos años Andrés Pastrana, y como intenta hacerlo ahora Alfonso López Caballero, en una lista que finalmente no cuajó. La primera aparición de Galán como figura independiente fue en 1980 cuando se lanzó al Concejo de Bogotá, logrando proyectarse como figura nacional.
A pesar de que mitaca tradicionalmente ha sido el evento político más lánguido del país, esta vez la votación estará un poco más movida, por una razón fundamental: en esta "vitrina" se hará el primer mano a mano, entre Luis Carlos Galán y Hernando Durán Dussán, para dirimir la candidatura presidencial del partido liberal.

LOS OPCIONADOS
De hecho, la zonificación ascendió aproximadamente a 350.000, lo cual significa un aumento considerable respecto a ocasiones anteriores. El número de listas también creció: al cierre del plazo legal se habían inscrito 56 para el Concejo de Bogotá, de las cuales 25 eran liberales, 25 independientes y 6 conservadoras. De esta gran maratón de cerca de mil aspirantes sólo 20 llegan a la meta, y todos los demás quedan descabezados.
La mayor parte de los elegidos seguramente saldrá de las listas galanistas. Entre los aspirantes a figurar en ellas hubo revuelo las semanas anteriores al cierre por los dos editoriales sucesivos en los cuales el ex presidente Carlos Lleras Restrepo decía que adhería a Galán "si le gustaban sus listas". Este apoyo fue retribuido sutilmente por Galán que si bien recalcaba su independencia, le dio los mejores puestos a figuras que, siendo galanistas, son a la vez lleristas -como su suplente, Jaime Vidal Perdomo- con lo cual expresaba su ánimo amistoso.
El hecho más sonado en las filas galanistas fue la adhesión de última hora de Clarita López Obregón, otrora conocida como la "sobrinita pálida" del ex presidente López Michelsen, y quien fuera secretaria económica durante la administración de éste. Lopista de larga data, Clara López lanzo esta vez una campaña independiente para el concejo, para negociar la entrada a una lista más poderosa que le diera opción de salir elegida. Despues de repetidas e infructuosas conversaciones con Durán Dussán y con Ernesto Samper para este fin, Clara López buscó lugar en las listas galanistas, donde le fue ofrecido el sexto renglón.
El hecho más controvertido en la elaboración de la lista del ex alcalde Durán Dussán fue la inesperada inclusión de Maria Paulina Espinosa de López en el segundo renglón principal. La famosa "Pum-Pum", una emprendedora mujer que fue directora del Instituto Distrital de Cultura y Turismo, es el elemento clave para las relaciones públicas y la recolección de fondos en la campaña de Durán. Sin embargo, su presencia en la lista causó malestar en otros miembros del movimiento. Por un lado, porque, habiendo llegado hace apenas un mes, cala por todo lo alto a una campaña que llevaba un año en curso, y por otro, porque su entrada implicó bajar a un dudoso tercer renglón a Luis Guillermo Sorzano. Esto último significó el retiro de las dos figuras jóvenes que le daban cierto aire de renovación a la lista: la del propio Sorzano, y la de David Luna Bisbal.
Con esto la alternativa de Durán, que comenzo siendo la posibilidad de un frente unido antigalanista en Bogotá, terminó siendo simplemente una lista más del oficialismo liberal. Aun cuando, la alcaldía de Durán fue enormemente prestigiosa su fuerza electoral parece estar circunscrita más al voto de maquinaria tradicional que al voto independiente que se está yendo para otros sectores.
Esto no obstante, la lista de Durán sigue siendo la mayoritaria dentro del sector oficialista.

EL JUEGO AUDAZ
A muchos les sorprendió la audacia de Ernesto Samper al lanzarse sólo en lista independiente, rompiendo el proyecto de unificación del oficialismo que tenía Durán y aparentemente reforzando así las posibilidades del galanismo. Si bien las razones políticas para su decisión no eran muy claras, las personales si lo eran: sus múltiples enemistades entre sus copartidarios lopistas hacían previsible desde hace rato su renuncia al Instituto de Estudios Liberales, que finalmente se dio la semana pasada, y que dejó en el aire su ambiciosa carrera política. Para continuarla necesitaba un ancla en tierra, y ésta bien podía ser una curul. Como estrategia para su campaña, el que antes fue conocido como niño terrible de las finanzas y después como la mano derecha del ex presidente Alfonso López, decidió proyectar una imagen de candidato popular. Montó su discurso en torno al "monoclasismo" del partido liberal y emprendió un activo proselitismo en sectores radicalizados como los vendedores de San Andresito y los pequeños propietarios de vivienda. Para compensar su orfandad política, pactó una alianza electoral viable con un dirigente popular con votos propios, el concejal Carlos Julio Gaitán.
Hay otras dos listas con opción de colocar un renglón cada una; son la de Julio César Cortés, dueño de una compañía de transportes y vocero de los transportadores en el Concejo, cuyo nombre ha sido tradicionalmente muy codiciado en todas las listas porque tiene la capacidad de poner los buses que movilizan a los votantes el día de las elecciones. Y la de Alfredo Guerrero, el urbanizador del barrio Diana Turbay, que ha sido varias veces concejal y que tiene su fortín electoral en el barrio Ricaurte, donde reside.
Alberto Santofimio se ha lanzado a la campaña con una incógnita que le pesa sobre las espaldas. En estas elecciones se medirá el alcance real del daño que a su imagen pública le hizo su vinculación política con uno de los grandes capos de la mafia, Pablo Escobar.
Por el lado de los conservadores, el panorama es más claro y el clima menos turbulento. Apuntalados por una presidencia altamente popular, y por tener en sus manos la alcaldía de Bogotá, seguramente reforzarán su caudal de votos en mitaca. No obstante lo cual no pudieron escapar a cierto forcejeo en el momento de hacer las listas.

Por un lado apareció la lista de unión, encabezada por Andrés Pastrana. En ella fueron juntos pastranistas y alvaristas, y sin embargo, los observadores opinan que es más favorable al sector pastranista, corriente que encabeza los renglones del Concejo. Tambien aquí se ha entrado en el juego de las candidaturas presidenciales, aunque sin tanto drama como en el partido liberal. Todo parece indicar que desde este ángulo quien está saliendo más favorecido es el ex presidente Misael Pastrana, cuyos permanentes pronunciamientos y giras nacionales tienen todo el aspecto de preparativo para la campaña del 86, mientras que Alvaro Gómez, recluído en el silencio de su embajada en Washington, parece haberse apartado, al menos temporalmente, del juego político.
Las otras 4 listas del conservatismo se amparan bajo la sombrilla del Movimiento Nacional, y todas confluyen en la dirección a distancia del actual embajador en Austria, Gustavo Rodríguez. Siguiendo el espíritu belisarista, los integrantes de estas listas -que son cuatro distintas más aprovechar el residuo electoral que por distanciamiento ideológico- buscan repetir el modelo exitoso del Movimiento Nacional en el gobierno, razón que los ha llevado a darle campo a nombres liberales y anapistas.
Como siempre, entre las listas conservadoras está la del eterno candidato, Fernando Sanclemente, que, con su archiconocido slogan ("De frente con Sanclemente") se lanza independiente amparado en sus votos cautivos.
Dentro de la izquierda hay en esta mitaca un fenómeno interesante, que es la candidatura de Diego Betancur, el hijo del Presidente, por las listas del MOIR. De salir elegido -cosa que es muy probable que ocurra- reencaucharía la presencia de su partido últimamente muy debilitado. Pero el joven Betancur está atenazado por una contradicción difícil: buena parte de su popularidad es heredada de la de su padre, mientras que su discurso es a todas luces antigobiernista. Esta candidatura, que hubiera sido fuerte para amparar una coalición de la izquierda, no logró arrastrar, sin embargo, al Partido Comunista, que se lanzó por su lado y que si vuelve a recoger los votos que su militancia siempre pone, otra vez le asegurará el lugar a su concejal Carlos Romero.
Entre los arriba mencionados seguramente estarán los 20 nombres que saldrán elegidos al Concejo de Bogotá, ese elefante blanco que rumia decisiones políticas y burocráticas claves y cuya existencia, sin embargo, es deportivamente ignorada por el ciudadano común.

LAS CABALAS DE SEMANA
Después de consultar varias fuentes, SEMANA arriesga el siguiente estimativo sobre la conformación del Consejo de Bogotá después de las elecciones de mitaca:

LISTAS RENGLONES

GALAN 7
DURAN DUSSAN 2
E. SAMPER 1
A. GUERRERO 1

ANDRES PASTRANA 4
FERNANDO SANCLEMENTE 1
MOVIMIENTO NACIONAL 2

PARTIDO COMUNISTA 1
DIEGO BETANCUR (MOIR) 1

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