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| 2/24/2015 9:00:00 AM

La ira de Bejarano contra los cacaos vallunos

El abogado y columnista Ramiro Bejarano insiste en que un grupo de empresarios del Valle les pidió a las FARC que en vez de industriales, secuestrara políticos.

Desde hace varios años el abogado y columnista Ramiro Bejarano tiene 'amarrada' una pelea con la crema y nata del Valle del Cauca. Ni sus raíces bugueñas han servido para suavizar una rencilla que de vez en cuando destila hiel.

Y el más reciente golpe de ese tropel ocurrió este domingo 22 de febrero, cuando en su columna dominical 'Notas de Buhardilla', que sale en el diario El Espectador, publicó un artículo de opinión titulado 'No combatientes'.

La nota era una respuesta pública a la propuesta 'Ley de Punto Final' que propuso una semana atrás el expresidente César Gaviria con la que busca desarmar los odios y rencores que dividen el país por cuenta del conflicto armado.

Entre las argumentaciones esbozadas por Bejarano para oponerse a la propuesta Gaviria estaba la del manto de impunidad que rodea las investigaciones relacionadas con los nexos entre los grupos paramilitares y el poder económico del país.

“Es una paradoja, por decir lo menos, que los empresarios y financiadores del paramilitarismo, que con sus dineros alimentaron y multiplicaron el conflicto interno durante años sin que jamás la justicia los tocara, ahora disfrazados de mansas palomas con el apelativo de 'no combatientes' se apresten a meterse en el saco de la justicia transicional también propuesta para ellos por el expresidente Gaviria”.

Y para dar un ejemplo concreto de esa presunta impunidad, trajo a colación una denuncia que él mismo hizo en esas mismas páginas de El Espectador.

“Para no ir muy lejos, desde 1998 en esta columna he venido comentando el malhadado suceso que habrían protagonizado unos empresarios vallecaucanos que fueron al Caguán a plantearle al guerrillero Simón Trinidad que era mejor secuestrar políticos y no industriales, porque ellos generaban riqueza y trabajo” (Ver columna).

Sumado a ello, ese mismo domingo en su cuenta de Twitter abrió otro campo de batalla donde además de insistir con su denuncia, criticó a la Fiscalía por su lentitud en las investigaciones, “13.000 denuncias en Fiscalía contra empresarios colaboradores de paras, no hay ninguno detenido. Justicia transicional para ellos o impunidad”, trinó (Ver trinos).



Desde hace varios años Bejarano viene acusando de un supuesto “silencio cómplice” a varios empresarios vallunos y entre ellos señala con especial interés al reconocido Alfredo Carvajal Sinisterra, expresidente de Carvajal S. A., exalcalde de Cali y exconcejal. Actualmente Carvajal escribe una columna de opinión en el diario El País de Cali.

Parte de ello se debe a que con Carvajal tiene una pelea de vieja data y que ha sido pública. Sucedió durante la abrupta salida de Bejarano como columnista del diario El País de Cali, ocurrida en diciembre del 2011 luego de un rifirrafe con esa casa editorial por cuenta de una nota de opinión que escribió contra Alfredo Carvajal.

El episodio, que en su momento fue registrado por los medios, surgió porque Carvajal publicó una columna sobre la impunidad que rodea el crimen del líder conservador Álvaro Gómez Hurtado, donde menciona a Bejarano como protagonista de un episodio oscuro.

“Destacados miembros de su gobierno (Samper) intentaron impedir que el extesorero (Santiago Medina) declarara lo ocurrido. Tanto su ministro de Gobierno, el Dr. Horacio Serpa, como el Dr. Ramiro Bejarano, director del DAS, intervinieron, amenazándolo y prometiéndole beneficios, si mantenía silencio. Posteriormente, después de su confesión, le enviaron un intermediario para que se retractara, reiterándole las intimidaciones y los ofrecimientos, pero no lograron convencerlo” (Ver columna).

Como era de esperarse, Bejarano respondió y en una de esas columnas también la emprendió contra Diego Martínez Lloreda, director de Información del periódico “porque salió en defensa de Alfredo Carvajal y apoyó las afirmaciones ofensivas en mi contra”.

Esta es la columna que escribió el director de información de ese periódico y que le molestó tanto a Bejarano (Ver columna).

El asunto terminó descabezando a Bejarano del diario y ahondando las heridas contra quienes él denomina “momios del Valle”.

Pero antes de irse publicó la columna en la que, según dice, Alfredo Carvajal es uno de esos empresarios que deben dar explicaciones sobre la polémica petición de secuestrar políticos.

“En esa columna, además de negar las afirmaciones en mi contra, hice mención sobre la necesidad de que Carvajal explicara su papel en una denuncia que hice en febrero del 2000 en El Espectador sobre la petición de unos empresarios caleños a Simón Trinidad para que en vez de industriales, secuestrara políticos, y el hecho de que su organización empresarial hubiese publicado la única biografía de Mancuso, justamente por los días en el que el paramilitarismo se pavoneaba por el Valle del Cauca”, dijo en un comunicado que publicó el 7 de diciembre del 2011 (Ver comunicado).

Hasta el momento Bejarano no ha revelado los nombres de los cuatro empresarios que, según él, fueron hasta El Caguán a realizar la polémica propuesta de secuestrar políticos.

Por ahora sólo se atreve a dar algunas pistas de esos nombres “uno está muerto; el segundo es un asegurador y otro vinculado con empresas de jabones; del último no me acuerdo bien”, dijo el abogado y columnista a este portal.

Cuando le preguntamos ¿hasta cuándo mantendrá el secreto? respondió: “Estoy esperando que la Fiscalía me cite a declarar y una vez lo haga, voy a suministrar claramente esos nombres que en el Valle del Cauca todo el mundo conoce”.
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