Domingo, 21 de septiembre de 2014

| 2013/01/19 00:00

La lista de Uribe, según el senador Vélez

¿Quiénes son los políticos más cercanos a Uribe desde que comenzó su oposición a Santos?

Álvaro Uribe Vélez Foto: Archivo SEMANA / Andrés Gómez

Los más próximos al primer anillo de Álvaro Uribe Vélez dan a entender que al expresidente ya no lo desvela la presidencia. Como lo dio a entender el senador Juan Carlos Vélez, lo que a Uribe le quita el sueño por estos días es el Congreso, donde “perdió su espacio y sus propuestas no han sido atendidas”, según palabras del congresista antioqueño.

Desde que salió de la presidencia (agosto del 2010), Uribe, como ningún otro expresidente en la historia, intentó incidir en las políticas del gobierno sucesor. Además del Twitter, lo hizo al interferir en los asuntos que el Congreso tramitaba, aprovechando que ya había gobernado con casi la mitad de los actuales senadores y representantes.

Sin embargo, en los temas de mayor controversia, los de mayor polarización, Uribe fue derrotado y, casi siempre, de forma aplastante. Sucedió en la ley de víctimas, en la que se batió para que no se reconociera el conflicto armado interno en lugar de la amenaza terrorista o en el marco para la paz, donde fracasó en cerrarle a la puerta a que desmovilizados de las FARC pudieran participar en política.

Para los uribistas, las tesis del expresidente no fueron derrotadas con argumentos, sino por circunstancias más cercanas a la traición política: “Quienes fueron elegidos con los votos de Uribe, quienes se hicieron elegir ventilando sus propuestas, no atendieron ninguno de sus llamados”, dice el senador Vélez. En otras palabras el uribismo “ha perdido su poder”.

Los uribistas más optimistas aspiran a ocupar 30 curules en el Senado. Lo pretende mediante una lista de candidatos que lidere el propio Uribe. Los candidatos serán los dirigentes que más han defendido sus tesis y que las han venido acompañando desde julio del año pasado, cuando Uribe presentó su oposición a Santos en el homenaje a Fernando Londoño en el Club El Nogal.

Según Juan Carlos Vélez, los candidatos los definirá el propio Uribe. Pero la escogencia de candidatos tiene un inconveniente. “¿Qué va a pasar con las personas que hoy están en otros partidos políticos?”, se pregunta.

En el cuadro de los firmes candidatos a integrar la lista están el propio Vélez, Manuel Enríquez Rosero, Carlos Soto, Mauricio Lizcano, Miguel Gómez, y hasta Juan Lozano (quien aún no ha ventilado su futuro político), precisamente quienes han defendido las tesis uribistas en el Congreso.

Como ellos actualmente pertenecen a la disciplina del Partido de La U, los uribistas encontrarían una fórmula para inscribir su lista de candidatos a través de la escisión de esa colectividad.

Este tema será debatido en el Congreso en el proyecto de reforma al código electoral. Permitiría que si un porcentaje de dirigentes de un partido se quieren salir pueden montar toldo aparte sin tener que renunciar a sus curules y sin incurrir en doble militancia, según la estrategia que explicó Vélez.

Hay otro sector de dirigentes del Partido Conservador que tienen sintonía con Uribe. Los senadores José Darío Salazar, Jorge Humberto Pedraza y Liliana Rendón, son algunos de ellos. Sin embargo, la estrategia con estos dirigentes no sería las de arrebatarlos del oficialismo azul. Aún no hay normas que definan el transfuguismo antes de las elecciones. Lo que medita el Puro Centro Democrático es analizar una posible coalición con los conservadores.

Además de actuales congresistas, la lista también puede estar integrada por candidatos que aspirarían a volver al Congreso y que hoy no militan en ningún movimiento. Nancy Patricia Gutiérrez (ex Cambio Radical), quien el año pasado fue absuelta en la investigación por las ‘chuzadas’ del DAS, y Adriana Gutiérrez, exsenadora y heredera del caudal electoral de Oscar Iván Zuluaga, a quien la Corte Suprema le precluyó un proceso por parapolítica, y el exgobernador de Antioquia (y ex del Partido Conservador) suenan para integrar la lista.

Lo que sí parece estar definido es que la lista sea cerrada, es decir que el sólo nombre de Uribe congregue todos los votos. Juan Carlos Vélez dice que puede ser más efectiva que una lista con voto preferente, donde cada integrante de la lista está peleándose sus propios votos.

La estrategia de la lista uribista no descarta el camino de la recolección de firmas. Sin embargo, no hay claridad si quien renuncie a un partido esté habilitado para postularse por un movimiento significativo de ciudadanos. Además, este procedimiento, según Vélez, “requiere un trabajo previo, una organización que puede suponer un desgaste”.
Escisión de La U, coalición con los Conservadores y la recolección de firmas son las tres variables que estudian los uribistas para presentar su lista de candidatos con la que pretenden “recuperar el poder del Congreso”. 

                                                               

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