Miércoles, 22 de octubre de 2014

| 2013/02/21 00:00

La mala hora de Alejandro Char

La investigación de la Procuraduría por presunta participación en política se une a otras indagaciones.

Alejandro Char Foto: Archivo SEMANA

Hasta ahora, todo en la vida parecía sonreírle a Alejandro Char. Durante su paso por la Alcaldía de Barranquilla alcanzó los mayores niveles de aceptación en las encuestas en el país. Todavía incluso, en la capital de Atlántico se le añora por ser el gerente que le devolvió la confianza a la población y sacó adelante proyectos en los que otras administraciones naufragaron.

Joven, bien formado académicamente y una familia reconocida en la Costa Caribe, fueron algunas de las cualidades que en él vio el presidente Juan Manuel Santos, quien lo trasladó a Bogotá para ponerlo al frente de la Alta Consejería para las Regiones. Era tal su éxito que incluso su nombre empezaba a barajarse en el sonajero de futuros presidenciables.

Sin embargo, en los últimos meses su nombre no suena como aquel gerente, sino que ha estado enmarcado dentro de procesos disciplinarios que podrían enredar su carrera política. Este jueves trascendió que la Procuraduría le formuló pliego de cargos por una supuesta participación indebida en política.

Según el Ministerio Público, Char, aparentemente, influyó en la contienda electoral a la Presidencia en mayo del 2010 a favor del entonces candidato y hoy ministro Germán Vargas Lleras. Según dice la investigación, “el señor Char se reunió en las instalaciones del ente territorial (Alcaldía) el 14 de abril del 2010 con el doctor Germán Vargas Lleras, quien se encontraba inscrito como candidato a la Presidencia por el partido político Cambio Radical, con quien posteriormente salió acompañado a caminar por el Paseo Bolívar de la ciudad”.

El Ministerio Público precisó que Char y Vargas aparecieron en el noticiero de Telecaribe con intenciones propias de una campaña electoral. “El candidato (Lleras) realizó pronunciamientos, en compañía del entonces mandatario, portando la camiseta alusiva a su campaña política, comprometiéndose con la capital atlanticense, mencionando a la bancada del partido Cambio Radical y convocando a los ciudadanos a que lo acompañaran esa noche al sitio denominado ‘Tanganazo’”, indicó la entidad.

Así las cosas, Char, quien pertenece a Cambio Radical y se posesionó como alcalde bajo las banderas de esa colectividad, “vulneró la Constitución”, según cita el Ministerio Público, al no recordar que le estaba vedado participar en política. La Procuraduría ha calificado la falta gravísima a título de dolo, un hecho que, en otros procesos, ha terminado con la destitución e inhabilidad de un funcionario por muchos años.

Pero este no es el único enredo que tiene a Char en la mira de los organismos de control. En noviembre del 2010, cuando los barranquilleros le reconocían su trabajo por la ciudad, sus contratos como constructor se convirtieron en su talón de Aquiles. Un conjunto de viviendas de la urbanización Altos del Campo, construido por la firma Alejandro Char Chaljub y Cía., propiedad del exalcalde, resultaron averiadas. Las versiones son disimiles. Unas señalan que la compañía no tuvo en cuenta la estabilidad del terreno para levantar las casas. Lo cierto es que cientos de familias resultaron afectadas.

En junio del 2012, época en la que fue nombrado en la Casa de Nariño, el hijo del tradicional político Fuad Char, tuvo que responder ante la Contraloría por una investigación sobre irregularidades en el manejo de millonarios recursos para los damnificados del invierno. ¿Por qué?

La Alcaldía de Barranquilla firmó un contrato con la Caja de Compensación Familiar (Combarranquilla), la cual a su vez contrató a la cadena de almacenes Olímpica, también de propiedad de la familia Char. Esa cadena entregó tarjetas que permitían a los beneficiarios retirar los subsidios y el dinero. El problema era que los damnificados sólo podían redimir dichas tarjetas en la misma cadena de almacenes.

Cuando el entonces alcalde se enteró de ese contrato, conminó a la Contraloría para que lo investigara. En su momento, Char se mostró categórico: “Mi recomendación es que no compren en la Olímpica, así sea el más barato, para evitar suspicacias (...) Yo no soy el que firma ese contrato. Eso es responsabilidad de Combarranquilla”. La Contraloría también analiza este caso.

Y por si fuera poco hay otro hecho. Es su relación contractual con los controvertidos Nule y su vinculación a algunas licitaciones que incumplieron. Char participó con el 25 por ciento de la concesión de la doble calzada entre Bogotá y Girardot. Tras reconocer los incidentes en ese caso, se comprometió a responder “económicamente”. Eso lo liberó de una responsabilidad penal.

Sin embargo, la Contraloría vinculó a Char, en junio del 2012, a otro proceso: uno de responsabilidad fiscal por “fallas en la ejecución de las obras de rehabilitación del pavimento asfáltico en el corredor vial de occidente vía Rumichaca-Pasto-Mojarras”, un caso en el que también estuvo relacionado con el Grupo Nule.

Finalmente, se recuerda el polémico contrato de la Unión Temporal Dian con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), que presentó demoras y millonarias adiciones presupuestales. En el proyecto, Char, los Nule y otros socios, se comprometieron a construir y reestructurar las sedes de esa entidad. Ese contrato finiquitó por tiempos contractuales.

En una entrevista con SEMANA, la contralora Sandra Morelli se refirió a la relación del exalcalde con los Nule y la Dian. “Él era socio de los Nule en el contrato de la construcción de unas bodegas de la Dian en Bogotá. En esa condición, ordenamos unos embargos. Los Char ofrecieron una póliza de cumplimiento y sustituimos esos embargos con esa póliza, pero desde luego que el alcalde sí está vinculado a ese proceso de responsabilidad fiscal. Dimos traslado del caso a la Procuraduría, pero encontramos que la legislación actual permite esos casos siempre y cuando los contratos se hagan en circunscripción diferente”, explicó en su momento la titular.

Es posible que de esta cadena de hechos salga ileso y demuestre la inocencia que tanto alega. Sin embargo, la presunta participación en política a favor de un candidato de Cambio Radical, el partido que lo llevó a ser el alcalde más famoso de Colombia, le puede traer más de un dolor de cabeza. Por eso, por estos días, Alejandro Char vive una mala hora que tal vez nunca se imaginó.

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