Viernes, 20 de enero de 2017

| 1984/03/12 00:00

LA MINI-GUERRA DEL METRO

Polémica por supuestas irregularidades desata adjudicación del metro de Medellín.

LA MINI-GUERRA DEL METRO

Tarde o temprano tenía que suceder. Siempre que hay en Colombia grandes licitaciones donde entran en juego tan diversos y jugosos intereses, la opinión pública puede anticipar un escándalo. El Metro de Medellín no podía ser la excepción.
El asunto explotó a finales de enero, cuando la firma Societé Generale de Technique et d'Etudes, integrante del denominado "Grupo Francés", uno de los consorcios que participaron en la licitación del Metro, se dirigió al Presidente de la República, para hacerle una serie de observaciones sobre posibles irregularidades en el proceso de adjudicación. El Presidente, a su vez, en una carta en la cual resume las denuncias de los franceses, trasladó el asunto a la Procuraduría para que adelante una investigación.
Por otra parte, y aunque no ha sido posible averiguar el verdadero origen de esta denuncia, una nota en Cosas del Día de El Tiempo publicada recientemente hacía alusión también a una presunta anomalía relacionada con la presencia de un español de apellido Sarazola, casado con colombiana y amigo personal de Felipe González, a quien se señalaba como beneficiario de una fuerte suma de dinero.
Las cosas no pararon aquí. La semana pasada, el "Grupo Mecolin", otro de los consorcios participantes en la licitación, hizo saber a la opinión pública que había enviado el 27 de enero una carta al Presidente Betancur con un anexo de 6 páginas, en la cual afirma que se cometieron errores y omisiones en el proceso de adjudicación y expresa su "firme objeción al resultado de la licitación". No alcanzaron a pasar muchos días cuando, el 1 de febrero, el Consorcio España-República Democrática Alemana hizo llegar al Procurador, Carlos Jiménez Gomez, otra carta en la que expresa "su preocupación por los procedimientos empleados para la adjudicación de la licitación" y sostiene que también se sienten "perjudicados por la inadecuada evaluación de nuestra propuesta".
Con tanta leña atizando la hoguera y teniendo en cuenta que aunque el proyecto del metro de Medellín no es el más grande en materia de obras públicas en la historia del país, pero sí en materia de licitaciones, SEMANA recogió las objeciones de los denunciantes e intentó resumirlas en puntos concretos.

"GRUPO FRANCES"
Leidos detenidamente la carta y el anexo enviados al Presidente por este consorcio, sus principales quejas pueden concretarse de la manera siguiente:
-Las firmas consultoras omitieron criterios y ponderaciones establecidos en el pliego de condiciones y deformaron los términos concretos de la propuesta, para hacerla figurar -a pesar de que era la más favorable en precio, calidad, experiencia, etc.-, en segundo lugar de opción.
-Se aplicó un criterio de normalización inexplicable, se hizo aparecer la oferta en 636 millones de dólares, 28.73 millones por encima de la propuesta original, forzando ajustes sin justificación en algunos items.
-La firma consultora Electrowatt tiene vínculos comerciales y jurídicos con la principal empresa adjudicataria del contrato (Siemens), lo cual constituye una abierta incompatibilidad, no tomada en consideración al hacer el estudio del informe de la sociedad consultora. La vinculación se tradujo en el criterio preliminar que fue adoptado por los consultores, que consistió en tomar como prototipo la propuesta del consorcio referido, a partir del cual fue hecho el examen y la evaluación de las demás propuestas.
-El informe no considera sino una parte de la oferta de la financiación y hace una falsa interpretación de los créditos ofrecidos, lo cual se traduce en una reducción de la verdadera diferencia con el consorcio ganador que es de 74 millones de dólares y que con los criterios aplicados queda en 60 millones.

"GRUPO MECOLIN"
Las objeciones de este consorcio inglés pueden puntualizarse de la manera siguiente:
-La adjudicación favorece una oferta aproximadamente 155 millones de dólares más alta que la presentada por este consorcio.
-Se ignora un aporte gratuito de 60 millones de dólares del gobierno británico, pues no se deduce del valor de la propuesta económica.
-La evaluación realizada está basada en supuestos inexactos y, además, no reconoce ni la competencia, ni la experiencia internacional del grupo en el campo de proyectos de tránsito masivo y rápido.
-La normalización de los precios de la oferta se hizo sin la debida deducción de la prima de seguros de exportación del Reino Unido incluida en la oferta y que representaba 13.6 millones de dólares, y los precios ofrecidos fueron alterados sin previo aviso o consulta con el licitante.
-Se acepta un préstamo blando de 52 millones de marcos en el caso del consorcio adjudicatario, pero no en el caso del "Grupo Mecolin".
-En la evaluación financiera no se considera la oferta de comercio de compensación de exportaciones de cubón colombiano por valor de 150 millones de dólares.
-La asociación Siemens-Electrowatt impidió llegar a una adjudicación basada en una evaluación imparcial.

CONSORCIO ESPAÑA-RDA
La carta que este consorcio envió al Procurador el pasado 1 de febrero es menos específica y engloba su queja en los siguientes términos: "inadecuada evaluación de nuestra propuesta fundamentalmente en sus aspectos económicos, técnicos, financieros y de compensaciones comerciales".

¿INCOMPATIBILIDAD?
Calificada como "mini-guerra del metro" por el Financial Times, la licitación se la pelearon 11 consorcios internacionales. A sabiendas de las implicaciones de un proyecto de esta magnitud, donde entran en juego tantos y tan diversos intereses, el gobierno escogió una Junta compuesta por pro-hombres antioqueños, cuya presencia hacía descartar de facto posibles amañamientos y hacían improbable un acto arbitrario en favor de algún interés particular. Aunque no ha sido posible obtener declaraciones oficialés por parte de la Junta o de funcionarios vinculados al proyecto, SEMANA se enteró, por ejemplo, de que en los 120 días que se tenían para analizar las evaluaciones técnicas y financieras presentadas por los consultores, la junta se reunió más de 20 veces con los asesores y que fue ella misma la que, en diversas oportunidades, exigió nuevas revisiones y pruebas adicionales a las propuestas que, para mayor garantía de imparcialidad, figuraban con números y no directamente con el nombre de los consorcios.
Previo a este proceso de adjudicación, se había adelantado un concurso de méritos para escoger a la firma consultora externa y entre las firmas aspirantes se descartaron tres, porque tenían algún tipo de vínculo con sus gobiernos y con fabricantes de sus países. Esta selección favoreció a Electrowatt, la firma suiza de ingenieros consultores que está siendo centro del cuestionamiento por parte de los grupos que alegan preferencias e irregularidades en la adjudicación y que sostienen que tiene vínculos comerciales de sociedad con una de las firmas (Siemens) que participan en el consorcio ganador hispano-alemán. SEMANA logró determinar que ya antes se había presentado una denuncia al respecto y que las relaciones no sólo eran de conocimiento de la Junta, sino que habían sido aclaradas, porque, según concepto jurídico, al no haber relación directa entre una y otra (ver recuadro), no había incompatibilidad. Aunque es cierto que en una filial de la Siemens en Suiza, la Siemens Albis, tienen acciones tanto la primera como la Electrowatt Holding -una de cuyas muchas filiales es la Electrowatt Ingenieros Consultores-, también es cierto que la Siemens Albis no participa en la licitación, lo cual desbarataría el argumento de incompatibilidad. Por otra parte, teniendo en cuenta que los con sultores técnicos y financieros nacionales e internacionales que asesoraron a la Junta (ver recuadro) tenían responsabilidad compartida, hay quienes sostienen que sería aventurado aseverar que la firma suiza presionó para inclinar la balanza en favor del consorcio donde figuraba la Siemens. Reconocida como independiente por organizaciones como las Naciones Unidas y entidades como el Banco Mundial y el BID, la Electrowatt, que tiene un equipo básico de consultores, para el proyecto del Metro de Medellín subcontrató técnicos con los Ferrocarriles Nacionales de Suiza y expertos de las Universidades de Lausana y Zurich. Además, cuenta con experiencia en proyectos similares como son los casos de Río de Janeiro, Caracas, Manila, Singapur, Kualaiumpur y actualmente adelanta estudios en Lima.
Frente a todo este problema, habría que plantear un interrogante:
si la firma consultora externa se conocía previamente a la apertura de la licitación, por qué las denuncias de los consorcios sobre posibles incompatibilidades sólo surgieron después de la adjudicación?
BALANZA DESFAVORABLE
En cuanto a los cargos sobre una evaluación errada que habría elevado los montos de las propuestas y que habría colocado a algunos consorcios en condiciones desfavorables con respecto al consorcio adjudicatario hispano-alemán, es sabido que en las licitaciones se hacen ajustes de acuerdo con estándares exigidos. En esta materia, aunque no ha sido posible conocer la información oficial, se han filtrado versiones según las cuales la normalización que se hizo a todas las propuestas no habría significado mayores costos para ningún consorcio específico en relación con los demás proponentes y con el ganador. Aunque se conoce que el "Grupo Francés" fue precisamente el que presentó en su oferta un precio básico más bajo que el de los alemanes, al mismo tiempo que era el que ofrecía mayores ventajas en obras civiles, parece que no ofrecía ventajas suficientes en aspectos tales como materia] rodante y desempeño técnico. Por otra parte, al parecer, el "Grupo Francés" no tuvo en cuenta algunos créditos, cuando el pliego exigía la financiación completa del proyecto, aspecto que si fue totalmente contemplado por el consorcio hispano-alemán que, además, tenía precios fijos en buena parte de su oferta. Según ha podido conocer SEMANA, el "Grupo Francés" en septiembre, después de cerrada la licitación, intentó completar la oferta con una propuesta de crédito por 116 millones de dólares, propuesta que no fue aceptada.

ZONA GRIS
Todavía quedan muchos cabos sueltos y son muchas las preguntas y las inquietudes que flotan en el ambiente. Aun cuando este asunto a primera vista suena escandaloso y llama poderosamente la atención de la opinión pública, la realidad es que en el debate se mencionan diferentes aspectos financieros y técnicos difíciles de evaluar en términos de blanco y negro. Las normas de contratación administrativa, por ejemplo, establecen que sólo la Junta puede adjudicar y que debe hacerlo no necesariamente sobre la propuesta menos costosa, sino sobre la más conveniente. Por otra parte, queda a discreción de la Junta tener consultores o no y, de tenerlos como en el caso que se discute, los conceptos emitidos por éstos no son obligatorios. Simplemente son criterios que ayudan a evaluar las propuestas y que aportan elementos de juicio para orientar la decisión, cuya responsabilidad recae fundamentalmente en la Junta. Esta como se mencionó anteriormente, estaba compuesta por ciudadanos antioqueños considerados "libres de toda sospecha", lo cual hace difícil que prospere el argumento del favoritismo.
En proyectos de esta magnitud como el Metro de Medellín hay siempre una zona gris en la cual una serie de elementos y criterios que no pueden jugar en forma mecánica son, precisamente, los que hacen debatibles los resultados. Por eso, mientras no se conozcan la totalidad de los trámites de la licitación, ni las evaluaciones específicas de cada una de las propuestas en los diferentes aspectos, no será posible respaldar ni desvirtuar todas y cada una de las acusaciones que se han hecho a la licitación.

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