Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2008/03/04 00:00

La mirada del tío Sam

Muchos se preguntan qué haría el gobierno de Washington si Venezuela agrediera a Colombia. Los precandidatos se manifestaron a favor del país.

Barack Obama, Hillary Clinton

Si Venezuela ataca a Colombia, ¿qué haría Estados Unidos? ¿Respaldaría al Ejército colombiano? ¿Enviaría tropas a Cúcuta? Esas son las preguntas que se hace mucha gente a medida que sube la temperatura de la crisis entre Caracas y Quito, por una parte, y Bogotá, por la otra.
 
No es fácil responder ese interrogante. Para empezar, la reacción del gobierno estadounidense ha sido más bien moderada. El lunes, en Washington, el viceportavoz del Departamento de Estado, Tom Casey, se mostró parco. Cuando se le preguntó si el gobierno de Colombia, que es el mayor aliado de Washington en América Latina, puede contar con el apoyo norteamericano en caso de un ataque, Casey prefirió subrayar que la solución a la crisis pasa por el diálogo entre Colombia y Ecuador en un foro como la Organización de los Estados Americanos (OEA).
 
¿Mal presagio? Tal vez no. Washington ha optado por no contestar las palabras del presidente venezolano Hugo Chávez para no “volverlo importante”. Así se lo dijo a esta revista el profesor Joseph Nye, ex director de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard.
 
Está claro que la relación de Estados Unidos y Colombia se ha consolidado desde 1998 cuando se empezó a diseñar el Plan Colombia, mediante el cual Washington destina más de 700 millones de dólares en ayuda al país. Eso ha convertido a Colombia en el principal receptor de ayuda norteamericana en el hemisferio occidental.
 
Michael Shifter, uno de los investigadores más conocidos sobre Latinoamérica, le dijo a SEMANA que, en caso de una agresión de Venezuela contra Colombia, Washington “ayudaría al gobierno colombiano”. Shifter, vicepresidente del Diálogo Interamericano, el think tank más prestigioso de Washington sobre asuntos latinoamericanos, descartó sin embargo una incursión militar venezolana. “Veo muy improbable que algo así llegue a pasar. Una ofensiva de Chávez sería un suicidio para él y fortalecería al presidente Álvaro Uribe ante la opinión pública internacional”, dijo.
 
Para Shifter, la actitud de Chávez se puede explicar por su caída en la popularidad. Y la solución a este lío requiere, según él, “la participación del Brasil, un país respetado por Colombia, Venezuela y Ecuador, que debe hacer valer su posición de potencia regional”.
 
“Lo que hay en los Andes es una gran desconfianza. En Bogotá no entienden cómo, ante la muerte de un líder de las Farc, pueden reaccionar de esa forma en Caracas y en Quito. Y en Quito no entienden cómo se le ocurrió a Colombia entrar en territorio ecuatoriano para dar de baja a un guerrillero”, dijo Shifter.
 
Aparte de eso, otra pregunta es si en caso de ser atacado por Venezuela, el gobierno colombiano podría defenderse con los más de 120 helicópteros y los más de 20 aviones que le ha suministrado Estados Unidos para la lucha antidroga, según el Plan Colombia. La respuesta no es clara. Todo se debe a que, a principios de agosto de 2003, el embajador norteamericano William Wood le indicó a la ministra de Defensa, Martha Lucía Ramírez, que, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, esos aparatos podrían ser utilizados en la lucha contra las organizaciones terroristas, siempre que así lo autorice Washington. El problema surgiría entonces si Estados Unidos llegara a considerar que el gobierno venezolano apoya a la guerrilla de las Farc, que es un grupo terrorista según el Departamento de Estado, lo cual de algún modo equivaldría a decir que el gobierno venezolano es terrorista.
 
Por otro lado, si el gobierno estadounidense fue parco el lunes, no ocurrió lo mismo con los dos precandidatos demócratas, Hillary Clinton y Barack Obama. Ambos se situaron del lado de Colombia. El lunes, el senador difundió un comunicado en el que dijo: “El pueblo de Colombia ha sufrido por más de cuatro décadas a manos de la brutal insurgencia terrorista, y el gobierno de Colombia tiene todo el derecho de defenderse de las Farc. Y agregó: Los presidentes de Colombia, Ecuador y Venezuela tienen la responsabilidad de asegurar que los acontecimientos no se van a salir de control y de resolver cualquier disputa a través de una diplomacia y con la ayuda de los actores internacionales”.
 
Pocos minutos después, Hillary expidió un comunicado en el que, además, se fue lanza en ristre contra Chávez. “La orden de Hugo Chávez de enviar 10 batallones a la frontera con Colombia es peligrosa. El Estado colombiano tiene el derecho de defenderse de las organizaciones terroristas de narcotraficantes que han secuestrado a civiles inocentes, incluidos ciudadanos estadounidenses. Al respaldar a las Farc, Chávez se está alineando abiertamente con los terroristas que amenazan a la democracia colombiana, así como la paz y la estabilidad de la región”, señaló.
 
El respaldo a Uribe no sólo se produjo desde las toldas demócratas. El senador John McCain, virtual candidato del Partido Republicano, también declaró su apoyo a Colombia en el rifirrafe con Venezuela y Ecuador. “Espero que la tensión se relaje y que el presidente Chávez retire las tropas de la frontera. Quiero reiterar mi amistad con el gobierno de Colombia. Ese país es un aliado vital de Estados Unidos, dijo. Las Farc son una organización de primera línea. Yo he visitado Colombia varias veces y he hablado con familiares de secuestrados. Espero que continúe el Plan Colombia y confío en que el Congreso de Estados Unidos apruebe el Tratado de Libre Comercio con Colombia”, indicó McCain el lunes en Arizona.

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