Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 7/26/2014 12:00:00 AM

La necesidad de la cultura

La historia muestra que la educación y el conocimiento son fundamentales para el desarrollo y necesarios para consolidar la paz.

Desde hace varios años los colombianos se preguntan cómo es posible la paz. La actual Ministra de Cultura, Mariana Garcés, tiene una respuesta contundente: la cultura.

“El conocimiento –explica Garcés- convierte a hombres y mujeres en ciudadanos críticos capaces de resolver los conflictos con la palabra y no con la violencia.” Por eso lo que Colombia necesita son más centros culturales, más teatros y más bibliotecas donde construir país y mostrarle a los ciudadanos que pueden agrandar su mundo a través de la lectura y dejar las diferencias de lado para crear una obra de teatro en conjunto.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, con las ciudades destruidas y la moral por el piso, grandes filósofos alemanes como Karl Jaspers, Hanna Arendt y Theodor Adorno les pidieron a sus compatriotas reflexionar sobre las atrocidades cometidas y entender realmente lo que pasó. Sólo así, Alemania podía asegurarse de que esos horrores jamás se repetirían. Jaspers indagó sobre la culpa de los alemanes, Arendt se preguntó por la naturaleza del mal y Adorno buscó los orígenes de semejante descarrilada. Desde hacía siglos los alemanes habían encontrado en la filosofía una manera de ser y un motivo de orgullo. En el siglo XX el culto y el estudio de esta ciencia les aportó importantes herramientas para reconstruir un país que había perdido la batalla contra el mundo.

Siguiendo las enseñanzas de Alemania, entre otros países, los directivos del ministerio decidieron hacer de la cultura una necesidad básica para los colombianos. Por eso construyeron 1.404 bibliotecas en todo el país y a cada casa de interés social le entregaron una caja de libros. En los municipios afectados por el duro invierno se aliaron con Colombia Humanitaria e invirtieron 63.000 millones de pesos para construir 29 casas culturales, 10 bibliotecas, dos teatros y un centro de convenciones. La cifra, que no debe ser más que un gran comienzo, se ve un tanto opacada por los billones que se invierten en defensa. Sin embargo, ahora que el país está pensando en el posconflicto los porcentajes seguro cambiarán.

“El gobierno debe llegar a los lugares más aparatados del país con hospitales, con luz y con agua, pero también con bibliotecas y teatros -dice Garcés-. La cultura le da a los colombianos oportunidades diferentes a la guerra”. Y ahora que el fin del conflicto parece estar cerca eso es precisamente lo que se necesita.

Hace poco el afamado sociólogo francés Michel Wieviorka vino a Colombia y en su entrevista con Semana hizo énfasis en que el país no va a alcanzar la paz con la sola firma de un acuerdo en Cuba, si es que llega a firmarse. Para explicar su argumento habló de varios posibles escenarios: los miembros de las FARC que siguen combatiendo no están de acuerdo con las discusiones de La Habana y al terminar el diálogo no entregan las armas. Colombia firma el proceso y durante unos años alcanza la paz. Pero las tensiones siguen ahí y después de un tiempo la guerra estalla de nuevo. “La mejor manera de garantizar que la armonía perdure son la educación, la cultura y la enseñanza a convivir con las diferencias sin recurrir a la violencia,” dijo. Esa debe ser la apuesta de todos los colombianos. 
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.