Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1999/09/20 00:00

LA OLA VERDE

Al contrario de lo que piensa el gobierno, los cultivos de coca alcanzaron cifras sin <BR>precedentes en el país.

LA OLA VERDE

La cifra dejó mudos a los funcionarios del gobierno de Colombia y Estados Unidos. Según el
más reciente estimativo realizado por los organismos de seguridad de ambos países en la actualidad hay
en Colombia cerca de 120.000 hectáreas dedicadas al cultivo de coca, una cifra sin antecedentes, que
significa un incremento sustancial en lo que tiene que ver con los cultivos ilícitos. "La situación es de
emergencia. En caso de no tomar las medidas pertinentes el país podría convertirse en un inmenso mar de
coca", dijo a SEMANA un alto oficial de los organismos de seguridad. Los más sorprendidos con los
recientes resultados fueron los funcionarios del gobierno, que pensaban que los cultivos ilícitos podrían estar
disminuyendo. Esta vez los cálculos oficiales, que hablaban de que las áreas cultivadas con coca en todo el
país no sobrepasaban las 80.000 hectáreas, no resultaron acertados. Pero el incremento en las áreas
cultivadas no es el único factor qe preocupa al gobierno y a las autoridades norteamericanas. De la misma
manera que han aumentado las hectáreas cultivadas, los narcotraficantes colombianos están innovando en
la calidad de la hoja de coca. Es así como en los últimos meses las autoridades han descubierto que en
algunos departamentos del sur del país, especialmente Putumayo y Caquetá, está siendo cultivada una
variedad mucho más sofisticada de la coca. Se trata de la llamada 'coca peruana', que no sólo tiene mejor
calidad que la colombiana sino también un mayor rendimiento. En efecto, mientras la colombiana produce
tres cosechas al año la peruana puede recolectarse en tan sólo 40 días.Las 120.000 hectáreas cultivadas de
coca estarían produciendo cerca de 1.200 toneladas de pasta de coca procesada en cada cosecha. Según
cifras del gobierno de Estados Unidos, los grupos narcotraficantes colombianos reciben cada año entre 300 y
600 millones de dólares por cuenta del negocio ilícito del tráfico de droga. La cifra fue anunciada
públicamente por el zar antidrogas de ese país, Barry McCaffrey, en su reciente visita a Colombia. El oficial
se declaró alarmado con las cifras y afirmó que "las organizaciones criminales de la droga amenazan las
instituciones democráticas colombianas".Las Fuerzas Militares colombianas, que han venido solicitando con
insistencia una ayuda económica por parte de Estados Unidos para la lucha contra los narcotraficantes,
también coinciden en afirmar que en los últimos años el cultivo de coca se disparó. De acuerdo con un
informe del Ejército, basado en estadísticas del Departamento de Planeación Nacional, en el último año los
grupos guerrilleros obtuvieron cerca de 700.000 millones de pesos por concepto del narcotráfico. Estas
cifras le han otorgado a Colombia el dudoso honor de ser el primer productor de coca del mundo.Pese a que el
propio presidente Andrés Pastrana ha afirmado que las Farc no pueden ser consideradas como una
narcoguerrilla las autoridades militares sostienen que el significativo incremento de los cultivos de coca
está relacionado directamente con la actividad de los frentes guerrilleros, tanto de las Farc como del ELN.
"Nosotros podemos afirmar, sin ninguna duda, puesto que tenemos las evidencias, que la guerrilla recibe
entre el 30 y el 40 por ciento de lo que produce la coca ya sea cobrando peajes o procesándola", afirmó a
esta revista un alto oficial de las Fuerzas Militares.Una de las razones que tienen éstas para hacer esa
afirmación es que, en los últimos años _según los reportes satelitales_ los mayores incrementos de cultivos
se han presentado en el sur de Bolívar, el Catatumbo en Norte de Santander, Caquetá y Putumayo, zonas
de indiscutida influencia guerrillera. El caso de este último departamento es quizá el más alarmante de todos
(ver recuadro). La razón para que ello ocurra es que fumigar en las regiones de enorme presencia
guerrillera implica grandes riesgos para la vida de los pilotos encargados de esa misión, puesto que las
aeronaves pueden ser derribadas por los subversivos, según los organismos de seguridad.De cualquier manera
el incremento de las áreas cultivadas de coca en el país es de suma gravedad. No sólo pone en entredicho
toda la política de asistencia internacional, especialmente de Estados Unidos, que ha destinado centenares
de millones de dólares para combatir el flagelo, sino que obliga al propio gobierno de Pastrana a replantear
su estrategia de lucha contra el narcotráfico. Los hechos están demostrando que este problema está lejos
de ser superado. Por el contrario, todo hace pensar que las medicinas utilizadas hasta el momento no sólo
no han servido para combatir la enfermedad, sino que tampoco han evitado que el mal se propague.

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