Miércoles, 18 de enero de 2017

| 1991/01/14 00:00

LA PELEA DEL QUINTO CENTENARIO

La salida de Germán Arciniegas de la presidencia de la Comisión se convierte en el nuevo florero de Llorente.

LA PELEA DEL QUINTO CENTENARIO

Aunque está a punto de cumplir 500 años, el descubrimiento de América continúa generando reacciones encontradas entre colonizadores y colonizados. El gobierno español desea que la conmemoración del Quinto Centenario gire en torno del descubrimiento del Nuevo Mundo. Es decir, considera que el evento debe centrarse en la llegada de Cristóbal Colón con sus tres carabelas. Y no más. Pero un amplio número de historiadores, intelectuales y periodistas de América Latina se aparta de dicha posición, ya que considera que "la fiesta" debe tener alcances mucho mayores. Para ellos el descubrimiento de América, más que un viaje que culminó en pocos meses, es un proceso de cinco siglos, que aún no temmina.

En Colombia, tales discrepancias produjeron ya la primera tempestad, cuando el Gobierno Nacional decidió disolver la comisión preparatoria del evento que venía funcionando desde hace siete años bajo la dirección del maestro Germán Arciniegas y nombrar una nueva comisión encabezada por la Primera Dama de la Nación, Ana Milena Muñoz de Gaviria.

Para muchos de sus allegados, la eterna juventud de Germán Arciniegas se debía en buena parte a su deseo de llegar "vivito y coleando" a las celebraciones del Quinto Centenario. Muchos veían a quien ha sido considerado "el primer americanista de América" (reconocido como tal incluso por el gobierno de los Estados Unidos), pronunciando el discurso central en la majestuosa ceremonia que tendrá lugar el 12 de octubre de 1992. De allí que la "destitución" de Arciniegas se haya convertido en una especie de nuevo florero de Llorente. El maestro quería celebrar el evento poniéndole énfasis al angulo americano. El gobierno de Felipe González quería que la celebración se interpretara desde el punto de vista peninsular.

A los ojos de muchos observadores, con la disolución de la comisión que había sido nombrada por el presidente Betancur en 1983, el Gobierno colombiano le entregó a España la batuta de las celebraciones, desconociendo de un plumazo todo lo que se había hecho hasta el momento por darle un carácter crítico, amplio y americanista a la conmemoración del Quinto Centenario.

Según Germán Arciniegas: "a la celebración de los 500 años de América podemos invitar a España, pero la fiesta no es española. Es de los Estados Unidos, de Haití y de América española y portuguesa. Lo interesante es ver lo que los indios, blancos y mestizos, han hecho en América durante todo este tiempo, desde la conquista".

Y lo que nadie discute es que Arciniegas tiene credenciales para opinar. Acaba de cumplir 90 años, de los cuales le ha dedicado 70 aprobar, en más de 50 libros, que "América es otra cosa".

Pilar Moreno de Angel, quien formaba parte de la comisión disuelta, piensa por su parte, solidaria con Arciniegas, que las celebraciones deben girar alrededor de proyectos mucho más só1idos que la reparación de algunas estatuas, que es la forma como ella describe la actitud española hacia la conmemoración. Más piedra que espíritu.

Después de la disolución de la comisión principal había venido funcionando desde 1983, el Gobierno creó dos comisiones. Una principal, que quedó integrada por Ana Milena Muñoz de Gaviria, como presidenta, Belisario Betancur, Alfonso López Michelsen, el Ministro de Educación Nacional o su delegado, el Ministro de Relaciones Exteriores o su delegado, el director de Proexpo, Miguel Silva Pinzón, Mauricio Obregón, Aida Martínez Carreño. Enrique Santos Calderón y el jefe de la oficina de Relaciones Internacionales del Ministerio de Educación Nacional, quien actuara como secretario. De estos, el que más controversia ha despertado es Mauricio Obregón, cuya nacionalidad colombo-española parece encarnar más los dos puntos de vista que el estrictamente americano.

La segunda comisión era de carácter asesor y estaba integrada por Germán Arciniegas, como presidente honorario, Jorge Rojas Erazo, Abelardo Forero Benavides, monseñor Alberto Lee López, Pilar Moreno de Angel y Ramón de Zubiría.

Para muchos, esta última comisión tenían sabor de premio de consolación para los damnificados de la Comisión original. De allí que a nadie sorprendiera las renuncias presentadas por Germán Arciniegas, Pilar Moreno de Angel y Ramón de Zubiría, tan pronto se enteraron de su nombramiento.

En su carta de renuncia, publicada la semana pasada por El Tiempo, Arciniegas critica duramente el procedimiento seguido por el Gobierno para conformar los nuevos organismos y se muestra en desacuerdo con la orientación que se le piensa dar a los mismos. "He solicitado, por secretaría, el texto del decreto, que no he recibido oficialmente. Por sus considerandos veo que obedece al deseo de la comisión española de una nueva organización en la forma que usted lo ha hecho. Acato la decisión suya, como es obvio.. .pero como en esta materia he sostenido, a nombre y con la comisión colombiana, una política crítica que no es la misma de la comisión española que ahora adopta usted, deber de excusar si le pongo, como quise hacerlo y no pude, de viva voz, los puntos de vista que he sostenido a nombre de Colombia y de la comisión que se ha disuelto y constan en documentos que son de público conocimiento..."

En el fondo de la polémica, están las razones por las cuales se decidió nombrar la nueva comisión. Según el decreto del Gobierno, el objetivo básico fue fortalecer el desarrollo de la programación, "aunando esfuerzos de los sectores económico, social, cultural y político, en el empeño de aprovechar el acontecimiento como un espacio para la búsqueda del desarrollo, a través del esfuerzo mancomunado de los pueblos". Según Arciniegas, la decisión fue presionada por la comisión española, "interesada en proyectar la celebración del 12 de octubre en América como un acontecimiento de su propia historia".

Todo parece indicar, sin embargo, que en el cambio influyeron razones de orden no solo político sino económico. SEMANA logró establecer, en efecto, que el gobierno español estaba molesto con los pronunciamientos hechos por Germán Arciniegas en diferentes foros a nivel latinoamericano, en torno del papel jugado por la península en el desarrollo inicial de las colonias americanas.

En diferentes ocasiones, Arciniegas ha repetido tesis que no son del agrado de los españoles, como aquella que dice que "América es el resultado de una raza cuyo espíritu de libertad y deseo de autonomía son tan válidos hoy, respecto a los españoles, como lo fueron hace 160 años, en la Batalla de Boyacá".

Por eso, decidieron hacerle una señita al Gobierno colombiano, según varias fuentes en llamada telefónica de Felipe González a César Gaviria. Y como España ha sido un aliado fundamental de Colombia y en general de los países andinos en las conversaciones con la Comunidad Económica Europea, lo mejor era sacarse esa piedra del zapato.

No hay que olvidar que fueron los españoles quienes presentaron a la Comunidad la propuesta de rebajar aranceles y eliminar barreras a la entrada de un número importante de productos colombianos al Mercado Común durante los próximos cuatro años. De allí que se haya optado por disolver la vieja comisión y nombrar una nueva.

Pero el cambio fue tan brusco, que aun personajes como Alvaro Gómez, para quien Germán Arciniegas esta lejos de ser un santo de su devoción, consideran que se dio un gran retroceso. Para Gómez, la lista de la Comisión Preparatoria es una demostración del "clientelismo que ha inundado el festejo de los 500 años", ya que no encuentra razón para la mezcla de personajes, gran parte de los cuales no tienen ninguna conexión con la historia.

En todo este proceso, el Gobierno colombiano no ha salido muy bien librado. La idea que le quedó a la opinión pública es que la cabeza de Germán Arciniegas fue entregada en bandeja de plata a Felipe González. Aunque podían mediar consideraciones de diplomacia internacional en esta decisión, la misma le ha generado mas aplausos a César Gaviria en Madrid que en Bogotá.

Y como para echarle leña al fuego, hay dos elementos que al ser simultáneos con la destitución de Arciniegas no han tenido muy buena presentación. El remplazo de este en la presidencia de la comisión principal por la esposa del primer mandatario. Aunque Ana Milena goza de mucha popularidad y prestigio como ejecutiva, deja sin embargo la impresión de que los zapatos del primer americanista le quedan un poco grandes. De otra parte, el hecho de que Antonio Navarro Wolf haya sido seleccionado como el vocero de Colombia en una conferencia internacional sobre escritores de América Latina, como parte de los preparativos para la celebración del Quinto Centenario, no ha sido de unánime aceptación. Lo irónico de todo esto es que quien lleva luchando 70 años porque se realice el sueño de Bolívar, parece haber sido remplazado en las preferencias del Gobierno por quien se robó su espada.

CARTA DE BUSH
Washington, abril 9 de 1990
Apreciado doctor Arciniegas:

Es un placer reunirnos, a nombre de todos mis conciudadanos, en un especial reconocimiento de su contribución incomparable a la unidad hemisférica y a la comprensión del siglo que corre. Yo le saludo por su larga y vigorosa vida como maestro, escritor, diplomático y estadista. Nadie en este siglo ha abarcado el título que usted tan merecidamente recibió de la Fundación de las Américas: "Hombre de las Américas".

A través de los años, desde sus esfuerzos literarios iniciales en los primeros años 30, usted se ha distinguido entre los historiadores hemisféricos por su clara, literaria y objetiva narración de la historia de América. Usted fue alabado como "un historiador sin prejuicios" por la Revista del Sábado muy temprano, en 1942.

Mis conciudadanos y yo nos consideramos honrados con su estrecha y profunda amistad a través de los decenios. Sus libros y conferencias han enriquecido nuestra vida cultural, y su energía ilimitada y su vitalidad personal le han ganado el respeto, la admiración y la amistad de incontables norteamericanos.

Por favor acepte mi agradecimiento, también, por su liderazgo excepcional como director del Comité de Colombia para la Conmemoración del Quinto Centenario del Descubrimiento de América. Usted, doctor Arciniegas, nos ha enseñado elocuentemente que todas las naciones de nuestro hemisferio están ligadas por el mayor y más noble experimento de libertad.

Nuestra verdadera identidad como conciudadanos de un mundo libre y consciente puede no estar completamente alcanzada, pero con hombres y mujeres con una visión como la suya, hay grandes esperanzas para el futuro.

Para terminar, mis esperanzas y mis rezos son por su salud y bienestar permanentes, para que usted pueda guiarnos hacia el próximo siglo con la misma sabiduría y comprensión que ayudaron a conducirnos a través del presente.

Sinceramente,
(Fdo.) George Bush
Dr. Germán Arciniegas
co Embajada de Estados Unidos Bogotá

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